45 años: Universidad Autónoma de Tlaxcala

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Durante más de cuatro décadas la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) a través de las diversas licenciaturas, especialidades, maestrías y doctorados que ofrece ha brindado educación a una gran parte de la población tlaxcalteca; contribuyendo de esta manera al desarrollo económico y humano de Tlaxcala. La Universidad ha logrado reconocimiento a nivel nacional e internacional como una Institución educativa confiable.

Este próximo veinte de noviembre la Universidad Autónoma del Estado de Tlaxcala celebra 45 años de vida institucional, por lo que Revista Momento platicó con Luis Armando González Plasencia, Rector de la máxima casa de estudios. Quien nos compartió las actividades a realizarse para celebrar este aniversario, los retos que ha enfrentado durante la pandemia la Institución que representa y parte de su ejercicio como Rector.

Después de un año, siete meses y trece días; el pasado cuatro de noviembre en un acto protocolario ante autoridades educativas y estatales la Universidad anunciaba el regreso a clases presenciales.

“ El principal reto durante
la pandemia, fue enfrentarse
al analfabetismo digital de
alumnos y maestros. ”

–¿Cuáles han sido los retos que ha enfrentado la universidad a su cargo, ante la actual situación de pandemia?

–El principal reto ha sido adaptarse. Cuando en mayo de 2020 nos vemos obligados a dejar las instalaciones de la universidad, era importante continuar trabajando. Que los cursos no se interrumpieran y tampoco las investigaciones. El desafío representó la capacidad de reacción pronta a esta problemática. Aplicamos presupuesto a los servidores, nos falló uno por la sobrecarga de trabajo, pero los presupuestos se alinearon hacia la compra de equipos, los ingenieros trabajaron en el desarrollo de sistemas, se implementó toda la infraestructura tecnológica necesaria.

Vimos con preocupación el grado de “analfabetismo digital” tanto en estudiantes como en profesores. Muy pocos estaban habituados en el uso de las plataformas. Esto nos implicó un reto inmediato de adecuar la universidad en el plano tecnológico, como en el pedagógico.

Tenemos una universidad que cuenta con el 100 % de sus procesos en la red. Se puede realizar cualquier trámite, solicitar títulos, certificar pagos a través de nuestro sistema de informática, el SIAT. Contamos con un sistema, aún incipiente, de gestión académica para impartir educación a distancia

Los profesores en cada inicio de semestre han estado en cursos, revisando nuevas tendencias y aprendizajes previos de semestres anteriores. La respuesta ha sido extraordinaria, todos afrontaron este nuevo reto y aprendimos a usar nuevos recursos y nuevas herramientas.

Referente al factor-salud mental del profesorado y los estudiantes, se hizo una serie de mediciones para establecer ¿Qué tan sano era el entorno donde se encontraban? Nuestra sorpresa fue apreciar que se trataban de entornos muy complejos. Estar encerrados propició una exacerbada violencia doméstica, generando ambientes poco proclives para la educación.

La facultad de psicología, junto con las facultades de sociología, desarrollo humano y trabajo social, desarrollaron programas que se han ido institucionalizado. Cómo el de atención por línea telefónica para casos de emergencia. Creo que fuimos de las primeras universidades en implementar un programa en temas de salud mental.

“ A pesar de ser una universidad joven, hoy está consolidada para crecer a nivel nacional e internacional. ”

–¿Podría ahondar sobre el analfabetismo digital?

–Claro. El primer resultado importante fue conocer acerca del analfabetismo digital. Uno puede tener una idea del tema, pero gracias a un estudio vimos que era un porcentaje muy alto de profesores y alumnos, quienes no estaban familiarizados con los equipos, ni con plataformas ni programas.

En el caso de los jóvenes, ellos están familiarizados con las redes sociales, las usan para entretenimiento, pero no como herramienta de estudio.

–¿Hubo alguna deserción considerable durante el tiempo de educación a distancia?

–Tengo algunos datos que indican que la deserción no fue mayor a la de años anteriores. Hay un número de jóvenes que perdemos por diversas razones. Pensamos que la pandemia iba a aumentar el número de deserciones, afortunadamente no fue así. Son porcentajes bajos, entre 70 y 80 jóvenes, de una población de 16000 que tenemos. También tenemos un número similar de jóvenes que se quedan en pausa, lo que llamamos bajas temporales, eventualmente, ellos regresan a la universidad.

–De toda la oferta educativa como institución, ¿hay alguna línea que identifiquen como la de mayor demanda?

–Desde la perspectiva de lo que los estudiantes quieren como carrera profesional, hay una tendencia hacia la medicina, derecho, ciencias administrativas y contaduría, son las más demandadas. Esto obedece a la inercia que se presenta a nivel nacional, pues se repite en todas las universidades.

Las ingenierías un poco menos, pues con el surgimiento de los tecnológicos, muchos jóvenes optan por estudiar en este tipo de instituciones.

–En este mes la Universidad Autónoma del Estado de Tlaxcala cumple 45 años, ¿Tienen actividades preparadas para este aniversario?

–Tenemos planteado un programa de actividades académicas, mediante diversos encuentros con especialistas de la universidad, del país y también internacionales. El año pasado fue en forma virtual. Este año nuestra intención ha sido un evento presencial. Normalmente, el día del aniversario se realiza una sesión del consejo universitario, calificada como solemne y pública. Hay una ceremonia conmemorativa y suelen otorgarse distinciones que tienen estudiantes, profesores de la universidad y el doctorado Honoris Causa, que se entrega una vez al año a algún colega destacado de alguna institución distinta a la universidad, tanto del país como del extranjero. Debemos el Honoris Causa del año 2020. Ya teníamos a un profesor italiano de gran renombre en la comunidad jurídica y política de su país y del nuestro. Será investido en el momento que haya condiciones para hacerlo, pues es una persona en una edad que no le permite viajar tan fácilmente.

Este 45 aniversario significa mucho para nosotros. La Universidad Autónoma de Tlaxcala, es una universidad muy joven, pero que ha pasado por una serie de etapas evolutivas, sorteando una serie de dificultades de orden político, económico que repercuten en lo académico. Creo que la fortaleza principal en estos 45 años es la capacidad de su gente de trabajar y dar la cara por la universidad. Hay mucho talento y a 45 años comenzamos una parte de una universidad consolidada, que está en condiciones de crecer en el plano nacional e internacional.

–Su gestión se ha basado en el conocimiento de los derechos humanos, ¿cómo lo ha aplicado en la universidad?

–He tenido la fortuna de que mi vida profesional ha tenido relación con ese tema. Hace poco más de una década conocí el modelo educativo de la universidad que se denomina Modelo Humanista Integrador basado en competencias. En otras universidades en el país, esa era la manera de reaccionar a la corriente dominante, que buscaba formar técnicos, jóvenes que aprendieran competencias, dejando de lado el aspecto humanista. Los últimos periodos se caracterizaron en que carreras como historia, filosofía, han tendido a cerrar porque hay menos jóvenes que se interesan por eso, en un mundo donde lo importante es manejar máquinas y reaccionar rápido, esas carreras no tenían éxito.

Cuando llego aquí y me toca implementar el plan de desarrollo, tratando de incorporar esta visión. Eso nos ha ayudado muchísimo a avanzar en la lucha contra la violencia de genero. En este último consejo universitario, aprobamos lineamientos para garantizar la inclusión de la no discriminación dentro de la universidad y estamos trabajando en un protocolo de respeto al medio ambiente, con perspectiva en territorialidad. Todo ello enmarcado en una óptica de derechos humanos. El número de colaboradoras en el nivel directivo está aumentando, no en el nivel que quisiéramos, pero poco a poco se van generando condiciones para tener más equidad.

En el aspecto de violencia de genero está funcionando, tuvimos espacio fuera de las aulas. Ahora hay que reforzarlo para que cuando volvamos, estos comportamientos ya no resulten. Vamos avanzando en esa perspectiva que coincide con estos valores de la nueva escuela mexicana, lo que facilita que, a nivel regional y nacional, la universidad vaya destacando.

–¿Cómo espera cerrar su ciclo como rector de la universidad?

–Espero cerrarlo en paz y bien. Nos quejamos de las auditorias, pero esa es la manera de demostrar que el manejo de los recursos ha sido sano, adecuado y legal. Quiero entregar cuentas claras.

Me gustaría dejar actualizadas algunas normas de la universidad, que es necesario revisar. Estamos trabajando en ese proceso. También me gustaría dejar consolidada el área de educación continua y todo lo que tenga que ver con la educación a distancia. Egresamos cincuenta maestros nuevos que tienen especialidad en educación a distancia con titulación. Con ellos podremos trabajar en esa área.

También me gustaría que la presidencia centro sur de la región permaneciera en la universidad, gracias a la relación inter institucional que estamos teniendo con Puebla, Hidalgo, Guerrero, Morelos, Querétaro y quien llegue al puesto, continúe liderando esta región.

–¿La universidad tiene alguna peculiaridad, en comparación con la de estos estados?

–La ventaja importante es que hace tiempo comenzamos a trabajar en esta perspectiva inter institucional. La universidad ha sabido construir liderazgos importantes, con redes de trabajo que tenemos que se han venido promoviendo desde acá y tienen proyectos muy importantes, como la red de posgrados en derechos humanos o la red de educación inicial, que es un proyecto a nivel nacional de mucha importancia.

No solo tenemos la administración de la universidad, también administramos otras universidades en la red de educación inicial, en la red de derechos humanos y otra red pequeña en materia electoral. Esto genera un aprendizaje importante que será de utilidad para cultivar nuevas redes en el futuro y consolidar las que ya están.

Marisol Fernández Muñoz
Lucero Ivonne Peña Jiménez
Fotografía: Federico Ríos Macías
Archivo UATx

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