En los últimos años, la sociedad se ha enfrentado a constantes cambios en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Entre los más relevantes se encuentra el tiempo que dedicamos al trabajo. Se ha observado en la mayoría de países que la gente tiene como prioridad alcanzar una calidad de vida mejor que la de sus padres o sus abuelos Por ello, gran parte del día o en ocasiones parte de la noche se dedican a trabajar para obtener beneficios materiales.

Sin embargo, el precio es que la salud se ha venido deteriorando progresivamente debido a un incremento del estrés, no solo en los adultos, sino incluso en la población infantil, lo que es muy preocupante. Las personas adictas al trabajo presentan comúnmente poca actividad física o sedentarismo, aumento en el consumo de tabaco, alcohol y alimentos poco saludables con grasas y azúcares en exceso.

Todo lo anterior da pie al aumento en la producción de radicales libres derivados de la presencia de sobrepeso, obesidad y enfermedades metabólicas, tales como diabetes, hipertensión, dislipidemias, síndrome metabólico, hígado graso, enfermedades cerebrovasculares y coronarias, infartos.

Los radicales libres son resultado de los procesos fisiológicos propios del organismo, como el metabolismo de los alimentos, la respiración y el ejercicio, o bien son generados por factores ambientales como la contaminación industrial, el tabaco, la radiación, los medicamentos, los aditivos químicos en alimentos procesados y los pesticidas. Son átomos o moléculas extremadamente reactivas, debido a que en el orbital más externo de su estructura tienen uno o más electrones sin aparear. El aumento y acumulo de radicales libres en el organismo produce un daño en la estructura celular y envejecimiento ocasionando muerte celular prematura, este fenómeno se llama estrés oxidativo(1).

Hay otras circunstancias que producen radicales libres en exceso, como en procesos inflamatorios agudos, traumáticos, neoplasias, e isquemias también se producen radicales libres en personas con menopausia, con una dieta hipercalórico o insuficiente en antioxidantes, personas que realizan entrenamientos excesivos, ejercicio intensivo o de alto rendimiento, además en las personas que por trabajo necesitan viajar en avión más de lo común.

En conclusión, todos producimos radicales libres ya que son benéficos para combatir agentes patógenos, pero cuando se producen y se acumulan en exceso por alguna de la razones antes mencionadas ocasiona estrés oxidativo celular por este motivo se recomienda el uso de antioxidantes.

Los principales antioxidantes son la vitamina E, vitamina C, beta carotenos, selenio, entro otros. Por ello, es recomendable visitar a tu nutrióloga(o) para que te proporcione un plan nutricional adecuado y rico en estos antioxidantes, ya que te dirá en cuáles alimentos están más concentrados de forma natural o recomendarte un suplemento con antioxidantes.

Noemi Calderón Rodríguez