El indio Francisco Martín ¿HECHICERO, NAHUAL O CURANDERO?

Publicado en Febrero 2011 Edición 15

Mitos y leyendas del pueblo de Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala 1701

”Para que sepa usted que cuando estuve malo en la enfermedad estaba mirando al dicho Francisco Martín, que muchas veces me espantó y lo vía como chivato y otras veces lo vía como toro y todas las manos lanudas y los pies…”

El 2 de agosto de 1701, el indio Francisco Martín, vecino del pueblo de Santa Ana Chiautempan en la provincia de Tlaxcala, fue puesto en la cárcel pública de la ciudad acusado de hechicería.

Agustín de la Corona, alcalde ordinario, inició el proceso de averiguación para determinar la inocencia o culpabilidad de Francisco Martín. Para tal propósito, llamó a declarar a los indios Diego Felipe y Juan Domingo, naturales del mismo pueblo de Chiautempan y principales denunciantes del inculpado. En su declaración Diego Felipe expuso:

“cuando estuve malo en la enfermedad estaba mirando al dicho Francisco Martín que muchas veces me espantó y lo vía como chivato y otras veces lo vía como toro y todas las manos lanudas y los pies, y una noche fue a espantar a mi mujer en quien tengo un hijo y le dijo a mi mujer me has de dar tu hijo que me lo he de comer porque es mío aunque hagas lo que hicieres. Y en otra ocasión me dijo el dicho Francisco Martín ven acá hijo, la enfermedad que tienes es por mí porque di voces contra ti y ahora que se lo lleve el viento y el agua y déjalo en el camino porque contra ti daría voces, ya no te acuerdes porque soy de fuerte condición y si algún día me enojas he de meter tu alma en los infiernos y si me enojas en un instante te consumiré. También me dijo quién eres tú que no te he de consumir que dos que tienen mi sangre mis deudos los consumí mira como no lo haré contigo”.

El segundo acusador, Juan Domingo, en su testimonio contra el presunto hechicero, refirió que durante el tiempo que trabajó con Francisco Martín, en una ocasión, caminando juntos rumbo a un cerrito le dijo, repetida e insistentemente, que pronto le daría a conocer la realidad de su personalidad. En otra ocasión, continuó narrando Juan Domingo:

“… estando bañándome en un temascale el dicho Francisco Martín me dijo fuera a pedir un almud en casa de Bernal y le respondí que iría a pedirle y el susodicho no quiso que fuera el día de fiesta que iba entre la semana yendo entrando en el baño el dicho Francisco Martín me dio una palmada en la nalga y desde entonces enfermé de un cuadril que parece me suben y bajan hormigas y una noche lo vide entrar en cueros y alzándome la ropa me llegó a las partes bajas y luego me coxió y me quería sacar afuera que hará seis meses que estoy enfermo, donde han de correr mis hijos, que han de comer”.

El alcalde ordinario Agustín de la Corona, para tener más referencias y antecedentes sobre el caso, revisó el expediente de fecha 13 de marzo de 1701, tocante a la primera detención carcelaria que sufrió el acusado. Ahí se relataba que el cura Antonio Díaz entregó al fiscal de Chiautempan, Joseph Hernández, a un hombre llamado Francisco Martín al descubrir que en la casa de aquel indio, frente a la puerta, se hallaban enterrados una jícara verde, hilo de lana de diferentes colores, una ollita, algodón, un malacate de palo, una cinta con que se atan el cuello las mujeres, unas tortillitas y una gallina negra, razón por la que fue recluido por el tiempo de tres días y puesto en libertad debido a que los mandones (del gobierno indio) del pueblo de Santa Ana Chiautempan intervinieron en su defensa.

Antes de finalizar el proceso de averiguación, una mujer llamada Tomasa María expuso ante el alcalde que cuando estuvo enferma Francisco Martín la sanó utilizando una jícara verde, hilo de lana de diversos colores, varios cantaritos, una cinta de hilo de lana con que se atan las mujeres el cuello, chile prieto, un malacate de palo, algodón, una gallina negra, unas tortillitas y la hizo gritar muy fuerte para ser escuchada y sanada.

El alcalde, después de conocer el testimonio de Tomasa María, se dirigió a Santa Ana Chiautempan para entrevistarse con el fiscal del pueblo y juntos interrogar al acusado sobre el relato de la mujer en cuestión. Francisco Martín reveló que efectivamente había sanado a Tomasa con los objetos que el cura Antonio Díaz desenterró y que el fiscal de Santa Ana, Joseph Hernández quebró.

El 30 de agosto de 1701 el alcalde ordinario, Agustín de la Corona, considerando la participación de Tomasa María y la intervención de los mandones del pueblo de Santa Ana Chiautempan en defensa del reo, declaró inocente del cargo de hechicería al indio Francisco Martín. Por su parte, el alcalde de la
cárcel pública de la ciudad de Tlaxcala, Nicolás Álvarez, dijo estar de acuerdo.

  1. Declaración de Diego Felipe contra Francisco Muñoz por hechicero ante el alcalde de Santa
    Ana Chiautempan, de provincia de Tlaxcala en el año de 1701. Archivo Histórico del Estado
    de Tlaxcala. Fondo: Colonia, Sección: Judicial Criminal.
  2. Ibíd
  3. Archivo Histórico del Estado de Tlaxcala. Fondo: Colonia, Sección: Judicial Criminal. Año
    de 1701

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