Mi Verdadera Historia

En esta ocasión compartiré las im­presiones que me dejó la lectura del libro Mi verdadera historia, de Juan José Millás.

Se trata de una novela que nos muestra el origen y desarrollo de la experiencia vital de un niño como cualquier otro, que un día, de forma inesperada, se ve envuelto en un suceso que cambiará su vida para siempre. Con esta historia, Millás nos invita a preguntarnos cómo asumimos la responsabilidad y los sentimientos de culpa, a partir de un evento del que nos asumimos como únicos responsables.

Nuestra vida puede cambiar en cualquier momento. Un percance, como resbalar por las escaleras debido a un mal paso, puede darle un giro inesperado a nuestra existencia. Todos estamos expuestos a sufrir un accidente auto­movilístico o un contratiempo en el trabajo; vaya, podemos tener un mal trance hasta cuando jugamos con nuestro gato. La vida es una caja de sorpresas. El curso de la vida puede transformarse radicalmente en cuestión de segundos, a partir de una acción concreta. Aunque parezcan pequeñas o insignificantes, esas acciones pueden determinar el destino de la vida de un tercero; y ante esto, qué tanto podemos someternos a un sentimiento de culpa y responsabilidad que nos haga perseguir la necesidad de reparar el daño hecho.

En esta novela, Juan José Millás nos invita a introducirnos a través de esta historia —llena de sugerencias—, al mundo oscuro y secreto que cualquiera de nosotros puede tener, y que solo a través de la ficción literaria somos capaces de develar y mostrar nuestro verdadero yo.

El relato se divide en 31 capítulos, que ocupan poco más de cien páginas. Su lectura es rápida, pues el estilo de la narración es accesible a cual­quier lector. Conforme avanza la historia, nos despierta la necesidad de seguir leyendo para enterarnos del final. El cierre de la historia es un tanto liviano, podría decirse que inespe­rado, aunque se dieron indicios durante toda la historia de que nuestro personaje principal terminaría validando y aceptando el peso de una responsabilidad, por tanto, sacrificando su vida adulta, pero, ante la sorpresa de todos, es la coprotagonista, Irene, quien libera de toda carga al protagonista.

Irene representa la antítesis de cualquier víctima; es singular en su forma, su sentir, pensar y actuar sobre los terribles hechos que cambia­ron para siempre su vida. De alguna manera representa el amor más puro y libre de rencor que puede haber: ama a su propio victimario.

Finalmente, y sin afán de hacer un spoiler del relato, cabe plantear las siguientes preguntas que me surgieron tras finalizar el libro: ¿es posible que desde niños se gesten actitudes psicópatas? ¿Qué papel tiene la relación previa entre hijos y padres para afrontar una eventual separación de estos últimos? ¿La ficción literaria nos ayuda a revelar los secretos de otros para vernos a nosotros mismos en un espejo?

El libro fue publicado en 2017, por Seix Barral. Descubre tu verdadera historia.

Cada uno tiene sus secretos

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