Parlamento Juvenil del Senado de la República 2023

Octubre 2023. Numero 190

Los días 6 y 7 de octubre tuve la oportunidad de representar a Tlaxcala en calidad de senadora juvenil. En primera instancia, haber participado en la convocatoria a nivel nacional, para medir mis habilidades y capacidades con jóvenes de los 32 estados, fue una gran experiencia, aunque debo confesar que ser electa fue todavía más satisfactorio.

Una amplia diversidad de temas se abordó en la plenaria que reunió a jóvenes de diferentes entornos culturales y sociales de nuestro país. El trabajo fue arduo y muy emocionante. El quehacer parlamentario implicó la organización de comisiones como las de juventud, género, cultura y seguridad, entre otras.

La comisión en la que trabajé la iniciativa que presenté sobre salud mental de los jóvenes fue la de Derechos Humanos. La visión de mis compañeros me permitió entender mejor cómo se vive eso que desde la perspectiva profesional llamamos salud mental, y es que para muchos significa un bienestar completo en su vida personal, social y familiar, mientras que para otros es un estado de conciencia de lo que es ser uno mismo y aceptarse tal cual se es.

Las variadas perspectivas me permitieron mejorar y delimitar mi planteamiento frente a este tema tan importante, pero sobre todo evidenciar el real interés de los jóvenes por explorar el cuidado de su salud mental a nivel personal y comunitario.

Comparto con ustedes un extracto de la exposición de motivos de la iniciativa, en la que propuse establecer como prioritario el rubro de la salud mental de los jóvenes mexicanos en las etapas de prevención, tratamiento y vigilancia. El proyecto lo presenté en el ya citado Parlamento Juvenil del Senado de la República 2023:

Como todo evento excepcional, la pandemia de Covid-19 fue un suceso que trastocó varias fibras sensibles de la población, principalmente el aspecto de la salud física, pues sus efectos tenían síntomas y secuelas en el cuerpo, incluso   documentando casos de reinfección. Poco a poco, y a medida que avanzaba el nuevo coronavirus, y ante la escasa o nula información sobre los efectos secundarios de la  enfermedad, se comenzaron a desarrollar estudios sobre los efectos en la salud mental de los sobrevivientes, como los hechos por Guarnizo Chávez (2021) y Mejía-Zambrano (2022), que inspeccionaron los efectos psicológicos de la enfermedad, con especial atención a las poblaciones juveniles.

La emergencia sanitaria a causa del SARS-CoV-2 fue vista en un primer momento a través de los efectos negativos en la salud física, en el ámbito económico, incluyendo la esfera laboral, a consecuencia de la enfermedad, discapacidad o muerte de las personas contagiadas, y del distanciamiento social impuesto en todo el mundo.

Fue después de la tercera ola de contagios por Covid-19 que se comenzó a socializar y publicitar con mayor fuerza y desde distintos espacios, los efectos en la salud mental de las personas, ante el incremento de cuadros clínicos de depresión, ansiedad, alteraciones con los ciclos de sueño, trastornos alimenticios, autolesiones, violencia intrafamiliar, entre otras, como resultado de las condiciones restrictivas de movilidad e interacción social. Prueba de lo anterior son los datos reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), tras la aplicación de la Primera Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2021.

Las proporciones de la población mexicana con síntomas de depresión asciende a 15.4%; sin embargo, entre las mujeres la proporción es más alta, alcanzando 19.5% con síntomas depresivos. El estado de Tlaxcala presenta datos ligeramente por encima de la media nacional, con un 15.6% para los datos totales. Asimismo, se captó que 19.3% de la población adulta tiene síntomas de ansiedad severa, mientras que otro 31.3% revela síntomas de ansiedad mínima o en algún grado. Para la población femenina los porcentajes son de 23.2%, 32.8% y 44%, respectivamente. Los datos para el estado de Tlaxcala arrojan que un 54.2% de la población cuenta con síntomas de ansiedad, colocándonos como la octava entidad donde más síntomas de ansiedad se auto refieren en la población encuestada.

El análisis de los datos de la ENBIARE 2021 hay que yuxtaponerlo a la definición amplia del concepto de salud mental, que en el artículo 72 de la Ley General de Salud, en su párrafo tercero, señala que “se entiende por salud mental un estado de bienestar físico, mental, emocional y social determinado por la interacción del individuo con la sociedad y vinculado al ejercicio pleno de los derechos humanos; y por adicción a la enfermedad física y psico-emocional que crea una dependencia o necesidad hacia    una sustancia, actividad o relación”. Así pues, tenemos una convergencia entre los resultados de las investigaciones que Mejía-Zambrano y Guarnizo Chávez hacen sobre los cuadros sintomáticos de ansiedad y depresión en poblaciones juveniles, que se agudizaron en la etapa pandémica y, por lo tanto, vulneran el estado de bienestar general y de salud mental al que las juventudes tenemos derecho a acceder.

Específicamente, identifico la necesidad que las juventudes de nuestro país tienen respecto a la atención de su salud mental, pues como  lo muestran las investigaciones y los resultados de la ENBIARE 2021, los jóvenes y la atención a su salud mental dentro del paradigma de un sano desarrollo psicofísico,  se vuelven prioritarios, dada la situación atípica y emergente que la pandemia por el SARS-CoV-2 provocó, estimulando los procesos de aislamiento social, desaceleración económica y el deterioro de la salud física.

Desde mi óptica, no basta con tener un artículo que estipule en líneas generales el   derecho que tenemos las juventudes mexicanas a vivir en condiciones de bienestar y de un sano desarrollo psicofísico, sino que además es necesario añadir   a éste, el carácter prioritario para la salud mental de la población juvenil de todo el país.

Bibliografía

  • Guarnizo Chávez, Andrés Joaquín & Romero Heredia, Nathaly Alejandra. (2021). Estadística epidemiológica del suicidio adolescente durante confinamiento por pandemia de Covid-19 en Ecuador. Revista de la Facultad de Medicina Humana, 21(4), 819-825. https://dx.doi.org/10.25176/rfmh.v21i4.3984
  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2022). Comunicado de prensa Núm. 772/21.
  • https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/EstSociodemo/E NBIARE_2021.pdf
  • Mejía-Zambrano, Henry & Ramos-Calsín, Livia. (2022). Prevalencia de los principales trastornos mentales durante la pandemia por COVID-19. Revista de Neuro-Psiquiatría, 85(1), 72-82. Epub 21 de marzo de 2022.https://dx.doi.org/10.20453/rnp.v85i1.4157
Ariadna Serrano Juárez

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