Salud femenina: ¿Sabes que pueden dañar tus riñones?

Publicado Marzo 2018 Edición 124

Desde el año 2006 como iniciativa conjunta de la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y de la Federación Internacional de Fundaciones del Riñón (IFKF) establecieron el Día Mundial del Riñón para celebrarse anualmente en el segundo jueves del mes de marzo con el propósito de resaltar la importancia que tiene la salud renal y los posibles problemas o enfermedades derivadas de su mal funcionamiento, así como promover la salud renal a partir de la prevención y de un estilo de vida saludable. En esta ocasión se celebrará el día 8 de Marzo del 2018 conjuntamente con el Día internacional de la Mujer por lo que se hará referencia además sobre la salud de la mujer y la importancia de cuidar sus riñones.

¿Qué es la enfermedad renal crónica y a quien afecta principalmente?

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es un problema de grandes dimensiones en México, cuyas proporciones e impacto apenas hemos empezado a entender. Las Guías KDIGO 2012 (Kidney Disease: Improving Global Outcomes) la define como “Anormalidades funcionales o estructurales del riñón, presentes por un periodo de tiempo más de 3 meses.”

El problema en su mayor parte es consecuencia de Enfermedades Crónicas no Transmisibles (ECNT) al atendidas, entre ellas están el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial sistémica, las dislipidemias, por mencionar las más importantes; siendo la Diabetes Mellitus y la Hipertensión Arterias Sistémica de larga evolución los factores más influyentes en la aparición de la falla renal.

¿Qué dicen las estadísticas para las mujeres?

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino (ENSANUTMC) 2016 encontró que la prevalencia de diabetes en el país pasó de 9.2% en 2012 a 9.4% en 2016, esto en base a un diagnóstico previo de la enfermedad.

Las mujeres reportan mayores valores de diabetes (10.3%) que los hombres (8.4%). Esta tendencia se observa tanto en localidades urbanas (10.5% en mujeres y 8.2% en hombres) como en rurales 9.5% en mujeres, 8.9% en hombres). La mayor prevalencia de diabetes se observa entre los hombres de 60 a 69 años (27.7%), y las mujeres de este mismo rango de edad (32.7%).

En el caso de la hipertensión arterial (HTA) es uno de los principales factores de riesgo para padecer enfermedad cardiovascular, cerebro vascular y falla renal, que son importantes causas de mortalidad en México. Uno de cada 4 adultos en México padece hipertensión arterial (25.5%) de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT 2016).

Para clasificar a un individuo como hipertenso, debe tener una presión arterial mayor a 140/90 mmHg. De acuerdo a la ENSANUT 2016 la hipertensión se presenta ligeramente más en mujeres (26.1%) que en hombres (24.9%). El grupo de edad menos afectado es el de 20 a 29 años, mientras que la prevalencia más alta está en el grupo de 70 a 79 años.

En cuanto al Sobrepeso y Obesidad; La obesidad abdominal adulta incrementó en la cifra total (de 74% en 2012 a 76.6% en 2016) pero, a diferencia de la obesidad por IMC (Índice de Masa Corporal), esta cifra también aumentó en la población masculina (de 64.5 a 65.4%). En hombres, el grupo de edad con mayor prevalencia es el de 70 a 79 años de edad, con un 80%. En contraste, sólo el 51% de los hombres entre 20 y 29 años presenta obesidad abdominal.

La prevalencia de obesidad abdominal en mujeres adultas aumentó de manera significativa, pasando de 82.8% en 2012 a 87.7% en 2016. Esto significa que 8 de cada 10 mujeres padecen obesidad abdominal. En mujeres adultas, la prevalencia es mayor a la masculina en todos los grupos de edad. La prevalencia más baja en mujeres se encuentra en el grupo de 20 a 29 años de edad, con 75.3%.

Por lo tanto, Nueve de cada 10 mujeres de 50 a 59 años de edad (94.7%), 60 a 69 años de edad (93.9%) y 40 a 49 años de edad (91.6%) padecen obesidad abdominal, es decir, su cintura mide más de 80 cm. Lo que significa mayor riesgo a padecer algún daño renal.

La buena noticia es que tanto la obesidad como la ERC asociada son en gran medida prevenibles. La educación alimentaria y la concienciación de los riesgos que genera la obesidad y la adopción de un estilo de vida saludable que incluya una dieta adecuada, evitar tomar medicamentos nefrotóxicos, tener una óptima hidratación con agua simple y realizar ejercicio diariamente pueden ayudar a prevenir la obesidad, así como diabetes e HTA y por lo tanto el daño renal.

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