El anti Cupido: mitos sobre la soltería

Febrero es considerado como el mes del amor y de la amistad. Específica­mente, el 14 de febrero de cada año. Muchas personas celebran este día en compañía de sus parejas sentimentales, con sus novias o novios, y otros al lado de sus mejores amigos; lo que es un hecho es que esta fecha difícilmente pasa desapercibida por todos. A algunas personas aún les genera ansiedad no encontrarse en una relación afectiva y llegar a esta fecha acompañados solo por su soledad.

Un lado más pragmático que nos permite leer esta celebración es el del gasto para cele­brar esta fecha. Según cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en 2022 el 54 por ciento de las personas que festejaron este día, tenían previsto destinar 600 pesos en promedio, mientras que un 46 por ciento tenía un margen de entre 900 y 1,500 pesos. El amor y el festejo de la fecha que lo ensalza significa destinar parte de sus ingresos, mientras que para los comerciantes es una fecha importante para la facturación. Desde la perspectiva económica, el amor y la amistad nos conviene a todos.

La lectura de esta fecha puede ser aún más diversa y específica si nos lo proponemos, aunque en este texto se hace un recuento de los principales mitos que rodean al sector de la población que, ya sea por decisión o por coincidencia, y siendo estrictos en el concepto del día de San Valentín, no se encontraría en condiciones de celebrarlo.

Cabe recordar que el concepto de amor ro­mántico ha evolucionado bastante en los últimos años, y las formas de amor, lazos afectivos e incluso la propia amistad se han transformado. Sin embargo, en esta ocasión, me ciño al sentido y significado más tradicional de esta fecha, no dudando de la validez de las distintas formas de amor que se expresan libremente.

Un anti Cupido

A continuación, compartiremos los mitos sobre la soltería más extendidos, y los reflexionaremos atendiendo a las nuevas formas de construir nuestra identidad.

“eres muy exigente, por eso sigues soltero”

Recuerda que no todos los solteros están intentando encontrar una pareja. Puede que tengan otras prioridades en sus vidas por el momento. Así que la próxima vez que nos re­lacionemos con alguien que esté soltero, ¿por qué no mostrar interés en lo que lo motiva, o en lo que esté haciendo en su vida? Esa es una gran manera de mostrarle que esa persona es más que su estado civil.

“Los solteros son disfuncionales y están rotos”

Lo hemos visto en las miradas de familiares o colegas, ¿cómo observan a tu prima o compa­ñera soltera? “La razón por la cual sigue solte­ra”—dicen mientras enarcan las cejas— es que hay algo mal en ella. “Ella es algo disfuncional, porque si no, ya estaría casada”. La realidad es que los solteros no están quebrados o son disfuncionales. El quebrantamiento existe en cada uno de nosotros, casados, en pareja o sin ella; queda en manos de cada uno tratar de cambiar esa situación, a veces con ayuda de redes de apoyo.

“Los solteros no formarán su propia familia”

“Una familia propia”. Como soltero, estas palabras pueden esti­mular muchos sentimientos, desde un anhelo profundo de iniciar su propia familia, hasta el sentimiento de fracaso por haber llegado a cierta edad y seguir sin una familia “propia”, o tal vez sentirse desalentado por cuán abrumador es no alcanzarlo. Sin embargo, una familia puede ser mucho más que el modelo de familia nuclear (papás e hijos) que la sociedad nos propone. La familia viene en varias formas, como amis­tades muy unidas formadas en el trabajo o en el barrio, o tal vez ser el tío buena onda para los sobrinos.

“A los solteros les falta carácter”

Ser soltero no es una prueba de­cisiva del carácter de alguien, como tampoco dice algo sobre quién es. Muy a menudo, las acciones o res­puestas que da una persona soltera sobre algún tema, son invalidadas por su círculo social, pues para ellos, “no tienen experiencia en la vida”, y poco pueden opinar, “no son aptos”.

“Los solteros han fracasado en la vida”

Estar casado es genial. Pero el matrimonio no fue creado para ser contabilizado como éxito o fracaso. Soltero o casado, todos pueden tener la carrera de su propia vida, y eso incluye los tiempos y etapas que se decidan vivir, además de con quién vivirlos. Si hay alguna medida del verdadero éxito, es la de hacer la carrera con resistencia, para obte­ner lo que vamos construyendo y proyectando para nosotros.

Cuando pensamos en la soltería y en estar solteros, nos imaginamos envejeciendo solos, con nadie por compañía y quizás con algún gato para paliar la soledad. Es usual que este miedo mantenga a los solteros despiertos por las noches, mientras navegan por alguna aplicación de citas con la esperanza de encontrar a la persona “correcta”.

Así que, si nos sentimos un poco desanimados o sin esperanzas por el lugar donde estamos en este momento de nuestras vidas, recuerda que cada uno de los mitos que hemos leído más arriba, son falacias que explican de bote pronto la soltería. No nos dejemos engañar, la clave es que cada uno de nosotros devele lo que real­mente quiere vivir y experimentar. Finalmente, todas las formas, colores, contenedores y etiquetas del amor están ahí afuera para ser vividas según nuestra libre elección; los romeos y julietas hace tiempo que se tomaron caminos muy dis­tintos.

Ariadna Serrano Juárez

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