12° Edición Especial Mujeres – Conoce a las 4 Magistradas de Tlaxcala

12° Edición Especial Mujeres – Conoce a las 4 Magistradas de Tlaxcala.

Anel Bañuelos Meneses

Las magistradas y magistrados del Tribunal Superior de Justicia se encargan de la impartición y formulación de sentencias apegadas a la ley, que garanticen el respeto a los derechos humanos. Esa es la tarea que efectúan las cuatro magistradas que conoceremos en esta entrevista, con quienes además de hablar sobre la labor que desempeñan, buscaremos que nos compartan otros rasgos de sus personas.

–¿Cómo se siente en esta etapa de su vida?

–Me siento plena y satisfecha con las nuevas responsabilidades que mi cargo representa. Al mismo tiempo, me siento reflexiva sobre lo que implica ser magistrada.

–Como mujer, ¿Cuál ha sido el mayor reto de su vida?

–Ser madre y profesionista; conjuntar ambas cosas implica un gran reto.

–Desde su entor­no, ¿Qué acciones realiza para que las mujeres tengan mayor igualdad?

– Desde el Poder Judicial, mi responsabilidad y compromiso con las mujeres se rige en garantizar una justicia abierta, con perspectiva de genero e incluyente. Crear espacios necesarios para que las mujeres gocemos de una vida digna y sean reconocidos los derechos de todas las personas.

–¿Tiene algún trabajo o línea de acción específica como presidenta del Tribunal?

– Mi plan estratégico de trabajo procura en un primer momento fortalecer los juzgados, como primera instancia de la impartición de Justicia, y con ello motivar y hacer eficiente el servicio profesional de carrera Judicial.

–¿Su trabajo como nueva presidenta del Tribunal tiene un enfoque con mirada de mujer?

–Mi objetivo principal al asumir, la presidencia y al ser mujer es procurar un efectivo acceso

–¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

–Ser responsables, muy empáticas con las injusticias. Considero que esa parte es la que nos permite ver los problemas de las personas de una manera más integral, porque no solamente lo vemos desde el punto de vista legal o jurídico, sino también buscamos comprender cómo impacta en la vida de cada una de las personas.

–¿Y un defecto?

–Solemos ser muy determinantes y muy testarudas; sin embargo, reque­rimos del trabajo en equipo y, sobre todo, de ser más solidarias entre no­sotras mismas, para que esa fortaleza y ese potencial que tenemos unido sea mucho mejor y demos mejores resultados al bien común.

-¿Considera que ha cambiado la situación de las Mujeres?

-Si, sin duda alguna. De un tiempo para acá tenemos mejores oportunidades, nuestros derechos han sido mas reconocidos y visibilizados. Es cierto que aun hacen falta muchas cosas, pero hemos avanzado y vamos por un buen camino. Lo que no corresponde a las mujeres que estamos ejerciendo alguna funcion o un cargo de decision importante, es impulsarnos entre nosotras.

-¿Podría compartir un mensaje para nuestros lectores?

-Me gusta resaltar que hacer justicia es hacer el bien. No olvidemos los valores y principios que cada uno como personas tenemos, para que el desempeño de nuestras funciones.

Mary Cruz Cortes Ornelas

–¿Cuál ha sido el mayor reto de su vida?

–Yo creo que hay retos todos los días. De manera personal, tengo un com­promiso permanente, que es educar a mis hijos de manera pertinente todos los días. En la parte profesional, entregar todo y tratar de tomar las mejores decisiones en el ámbito social que nos lleven a un cumplimiento correcto del servicio público.

–En la nueva tarea que tiene a su cargo, ¿Qué hace para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

–Yo creo que todos los días tenemos la posibilidad de generar alguna acción o decisión para que las mujeres vayamos teniendo las mismas oportunidades que los hombres. Desde el ámbito que me corresponde, se pueden tener varias líneas de acción, como incorpo­rarnos en el ámbito laboral y generar la posibilidad de decidir que haya equidad justo con un compromiso de trabajo verdadero.

–¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

–El compromiso con todo lo que hacemos en los ámbitos laborales y personales. Siempre tenemos presente que podemos comprometernos a ayudar a los demás. Aunado a eso, las mujeres poseemos una cualidad muy particular, que es la educación. Siempre, en donde estemos, tenemos la posibilidad de educar, cuando tenemos cerca de nosotros a niños, niñas o adolescentes.

–¿Algún defecto que considere tengamos las mujeres?

–A veces nos rendimos. Sé que tiene que ver mucho con el contexto de cada mujer, pero creo que hay mujeres que cuando algo nos sale mal en el ámbito profesional, personal o familiar, pensamos dos veces en volver a andar y creo que eso no es correcto. Sé que cada mujer tiene circunstan­cias distintas, pero yo las invitaría a que por muy adversas que parezcan las cosas, siempre deben intentarlo nuevamente.

Marisol Barba Pérez

–¿Cómo se siente en esta etapa de su vida?

–Me siento plena profesionalmente y también en el ámbito familiar. De manera profesional tengo treinta y un años de servicio dentro del Poder Judicial del Estado de Tlaxcala.

–¿Cuál es el mayor obstáculo que como mujer ha vivido?

–Como mujer he tenido varios, sin embargo, uno de los retos más importantes es la profesionalización y capacitación que he llevado a lo largo de mi vida, para así poder impartir una justicia accesible a todos y cada uno de los justiciables.

–Con el cargo que tiene ahora, ¿qué hace para procurar mayor igualdad para las mujeres?

–Resolver siempre con perspectiva de género, es decir, tenemos que tomar en consideración el proto­colo que nos marca la Suprema Corte de Justicia y en ese sentido resolver de manera objetiva, razo­nable y debidamente fundada a las mujeres, para que eso permita una igualdad de condiciones y una no discriminación.

–¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

–La honestidad y la transparencia que podemos tener en el ejercicio de nuestras funciones.

–¿Algún defecto?

–Yo considero que no tenemos defectos. Creo que nos equivocamos, pero esas equivocaciones siempre nos han servido para mejorarnos día a día.

Fanny Margarita Amador Montes

–¿Cómo se siente en esta etapa de su vida?

–Me siento muy satisfecha y plena, tanto en mi vida profesional como la personal. Tengo la fortuna de que algunas metas que me he planteado en mi vida se completaron y muchas de ellas todavía están pendientes, pero he logrado muchas cosas que parten del trabajo y del esfuerzo personales.

–¿Cuál ha sido el mayor reto de su vida?

–Considero que es saber levantarme cuando me he caído. Las veces que las cosas no han salido bien y te tienes que levantar y seguir adelante sin darte por vencida nunca.

–¿Es difícil ser mujer?

–Enfrentamos muchas dificultades, pero es muy bonito ser mujer. Yo soy feliz y me gusta serlo.

–Desde su entorno como magistra­da, ¿qué hace para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

–En la función que yo desempeño cada asunto que se resuelve en la Sala es analizado bajo perspectiva de gé­nero. Hoy en día tenemos la facultad y obligación de resolver cada asunto que tenemos en nuestro conocimiento aplicando la perspectiva de género, de infancia o de adulto mayor.

–¿Qué representa formar parte del Poder Judicial donde ahora hay cuatro magistradas?

–Representa un gran compromiso. Actualmente hay una integración ma­yoritaria de mujeres en juezas, tenemos una paridad entre hombres y mujeres, por lo tanto, en el Poder Judicial del Estado hoy más que nunca, las deci­siones deben ayudar a otras mujeres en cada asunto que resolvamos.

–¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

–La fortaleza; yo creo que las mujeres cuando nos caemos y nos sentimos derrotadas, nos levantamos y decimos: “Esto a mí no me va a vencer”. Seguimos adelante desde la resiliencia de sobreponerte a los malos momen­tos y seguir adelante creciendo y aprendiendo de la vida.

–¿Algún defecto que considere tengamos?

–La inseguridad. Cuando no estamos acostumbradas a la toma de decisiones, solemos sentirnos inseguras. Y en esos momentos ig­noramos nuestro potencial, mismo que otras suelen ver más que nosotras mismas.

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