Colectiva Hembras Malas: Daniela, Gabriela y Magda

Colectiva Hembras Malas: Daniela, Gabriela y Magda

Nombre: Daniela Bonilla Morales/Danibom

Edad: 32 años

Formación académica: licenciatura en Artes visuales.

Hablar sobre la dificultad de ser joven contrasta en la opinión de Daniela, Gabriela y Magda, integrantes de la colectiva Hembras Malas. Ellas se expresan a través de la pintura y logran generar tejidos con otras mujeres.

Como colectiva su arte se crea en la calle, reflejándose a gran dimensión en bardas que las confrontan a las reacciones genuinas de la gente. 

—Dimos el sentido de hembras por el género; en el mundo animal también somos como hembras, nos identificamos como especie y malas por la concepción en nuestra sociedad de cómo es una mujer mala: se le dan atributos como la sensualidad, salir a las calles, cómo se viste, críticas que para nosotras son cosas que exaltamos de parte de la feminidad con la que también nos identificamos.

El nombre surge de una anécdota muy coloquial. En una pinta que hicimos en Cacaxtla estábamos comentando sobre una chica extranjera, lo que más estaba aprendiendo de español era a partir de las telenovelas. Se quedaba con esa onda de “Esa hembra es mala”, por una telenovela que usaba eso. Nos dio mucha curiosidad y gracia que fuera eso lo primero que aprendió; lo entonaba con el drama de las telenovelas mexicanas. Estuvo chistoso.

Estuvimos sacando ese rollo de “Sí hay que ser malas y hembras”. Se nos hizo como el choque entre la telenovela y el drama y con lo que estábamos haciendo.

—En cuestión formal me gusta mucho utilizar los colores y los residuos. Sí tengo un estilo construido, pero que se va transformando con las experiencias. Las formas, los colores, también el mensaje intento que sea sobre mí misma, sobre la introspección, porque siento que al hablar de mí misma hablo de lo que me rodea, como que es imposible separar una de la otra.

—Me gusta que en la colectiva cada una lo vive a su manera y hay mucho respeto a la forma en que lo manifestamos. Eso genera el intercambio de pensares, de sentires. A veces la palabra sobra, es más importante las acciones en colectiva.

—Hay varias convocatorias de arte joven y pasados los 30 años ya no te consideran. Cuando eres más joven hay mucha explotación laboral por ser estudiante o porque apenas eres artista emergente y por eso no te toman en serio. Ese lado es difícil, pero también te jalan más, pues tienes energía acumulada y quieres sacarla haciendo cosas. Son dos partes y a veces cuesta equilibrarlas.

Nombre:  Gabriela/Gobulva

Edad: 25 años.

Formación académica: artista visual.

—Es de reciente creación. Formalizamos a finales del año pasado al ponerle el nombre y oficializarnos, pues llevamos muchos años trabajando juntas; ya sólo era que nos dispusiéramos a autonombrarnos como colectiva.

—Para empezar el apoyo al arte y la cultura en Tlaxcala. Mucha gente no está acostumbrada a valorar el arte, la cultura y nosotras mismas como empresa tenemos muy poca cultura de creer en nosotras; eso nos ha hecho algo de fallas. 

El que nos estamos conociendo más a fondo, nuestros propios objetivos y nuestras propias formas de ser. Hay que saber mediar entre lo que una quiere y lo que la otra quiere; lo que una piensa y lo que la otra piensa. Eso ha sido un reto. Usualmente nos hacen esta burla de: “¿A poco sí son muy malas?, ¿A poco si son hembras muy malas?, ¿De veras lo van a hacer ustedes?”, y es como subestimar nuestras capacidades.

—Desde nosotras porque es una necesidad expresar y no estancarnos sólo en el trabajo individual y encerradas. Lo que más me llena del arte urbano es compartir no solo con mis compañeras y amigas, sino con gente que está atravesando el mismo espacio al mismo tiempo en el que estamos interviniendo. Enfrentarse a sus reacciones genuinas cuando estás creando o lo acabas de hacer, es lo más valioso de hacerlo en la calle.

—Mi arte se define un poco por la improvisación. Me gusta crear con los recursos que tengo, no necesito tener algo en específico. Me gusta mucho trabajar con mujeres, con mis compañeras y con la comunidad, aunque no sean artistas o pintoras. Es muy importante que todas las mujeres nos expresemos.

—Me ha tocado ser adulta desde muy chica y siempre han subestimado mis capacidades, mi trabajo, todo lo que hago. He notado que entre más crezco, es así de “Ah, ya. Ya vale tu palabra”.

Nombre: Magda Alvarado

Edad: 27 años.

Formación académica: Licenciatura en Artes visuales.

Ocupación: docente tallerista en Semilleros creativos de la Secretaría de Cultura/Muralista/ Cantautora.

—Principalmente expresarnos de manera libre y genuina a través de la amistad y de la pintura. Visibilizar nuestra manera de ver la feminidad y poder conectar con más mujeres. Hace mucha falta la conexión entre mujeres y creemos que la pintura es una herramienta muy bonita para generar estos tejidos.

—La improvisación para mi manera de crear es primordial.  Para mí es importante el sentir del ahora, el sentir de lo que siento en el espacio y a partir de eso yo poder manipular mis herramientas como artista visual y proyectar; para mí eso es lo importante de mi trabajo.

Mucha alegría y plenitud. Siento que soy libre. Puedo transmitir ideas a otras generaciones o quien pase por la calle y crear mundos, jugar a ser como una diosa. Es una libertad muy grande sentir el cuerpo en gran dimensión, como lo son las bardas y la calle.

 —Ser joven es solo una idea, porque tal vez pueda tener 30 años y sentirme joven. O 40, 50, 60 años y seguir sintiéndome joven. Más bien es ser una misma en todo momento y atravesar esas temporalidades. Creo que mi vida ha fluido muy bien y también es parte de mi experiencia con la que transmito la improvisación; el fluir es como parte de esa transmisión. Para mí no ha sido difícil ser joven, me es muy agradable.

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