Jovita Hernández Mejía – El querer es poder.

Jovita Hernández Mejía – Ingeniería civil y Maestría en Construcción (Cuatepotzo construcciones).

Nombre: Jovita Hernández Mejía

Profesión: Ingeniería civil y maestría en Construcción

Cargo: Gerente administrativo de Cuatepotzo Construcciones S.A. de C.V.

Edad: 48 años

Estado civil: Casada

Hijos: Dos

En su niñez, la vida usó como medio cada responsabilidad encomendada a Jovita Hernández para irla preparando en el camino del liderazgo y del éxito.

Ser mujer la ha llevado a transitar experien­cias complicadas, de las que ha salido avante al demostrar su potencial en su campo laboral donde se desenvuelven más hombres que mujeres.

Su mayor reto es ser ejemplo para sus hijos; a ellos se suman su esposo y su mamá como grandes aliados.

—¿Extraña algo de su niñez?

—Bueno, no tuve una niñez tan bonita; no estuvo mi papá una temporada conmigo. Hubo muchas carencias, no disfruté el ser niña, tenía ya responsabilidades; en quinto año de prima­ria ya debía hacer de comer a mis hermanos. Hay cosas que no disfruté como debería ser.

—¿Para usted ha sido difícil ser mujer?

—En ocasiones. Pienso que las mujeres te­nemos la capacidad de hacer muchas cosas, somos multifacéticas. He encontrado a veces problemas por ser mujer, sobre todo en mi carrera, pero disfruto el ser mujer, me gusta.

—¿En algún momento de su vida ha sido víctima de la violencia?

—Cuando terminé la licenciatura, tuve una oportunidad de trabajar en Puebla, solicitaban un ingeniero civil. Acudí y el problema fue que era mujer y necesitaban que fuera hombre.

Posteriormente, estudié la maestría y tuve oportunidad de entrar a otra empresa, donde al principio se esperaba que no fuera mujer, pero demostré que podía hacer el papel y me contrataron luego, luego.

—Como mujer, ¿cuál ha sido el mayor reto en su vida?

—Ser un ejemplo para mis hijos; siento que eso es mi mayor reto.

—¿Quiénes son sus aliadas o aliados en este proceso de ser mujer, esposa, mamá, empresaria?

—Es mi madre, porque mi padre ya no está conmigo. Está mi esposo que me acompaña. Mis hijos que me motivan a seguir adelante, impul­sándome al decir que se puede, que sí podemos.

—¿Cree que las cosas han cambiado para las mujeres?

—Sé que hay muchas cosas que en papelito han cambiado, pero en la realidad sigue existiendo esa diferencia: en salarios, puestos clave que no les dan a las mujeres. Hay lugares donde dicen: “Sabes qué, si eres mujer, no puedes alcanzar ese puesto”. Hace falta mucho. También considero que por parte de la casa, o sea, los padres, tenemos que aprender a educar a nuestros hijos y desde ahí empezar el trabajo.

—Desde su entorno como empresa­ria, ¿qué hacer para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

—Las mujeres somos capaces de hacer muchas cosas. Sé que hay actividades que una mujer hace mucho mejor que un hombre, pero a veces no nos dan la oportunidad. En la empresa Cuatepotzo Cons­trucciones, la mayoría son hombres, pero siempre ha estado presente una mujer. Por ejemplo, yo del lado de la administración y como asistente y secretaria siempre nos han apoyado mujeres, siempre se ha tratado de ser igualitarios, o sea, no marcar esa diferencia.

—¿Se arrepiente de alguna de sus decisiones?

—Digo que a veces nos equivocamos, pero de esos errores se aprende. No me arrepiento, porque no sería lo que soy.

—¿Cuál es la mayor virtud que considera tenemos las mujeres?

—Somos guerreras, somos aferradas cuando queremos algo y lo conse­guimos. Considero esa es una parte principal de las mujeres.

—¿Y un defecto?

—Somos confiadas y somos muy sensibles.

—¿Tiene alguna palabra favorita?

—Dios te bendiga.

—Platíquenos acerca de su empresa, ¿qué ofrece?

—Cuatepotzo Construcciones es una constructora, es nuestro primer bebé. Llevamos desde el 2007 a la fecha.

Nuestro giro principal es el manteamiento a la industria, casi no trabajamos al gobierno; nuestro principal cliente es la industria. Ofrecemos trabajos de remodelación, construcción de naves; podemos empezar un proyecto desde cero hasta entregar la llave. El cliente decide qué y cómo; nos adecuamos a cada necesidad.

—Platíquenos acerca de sus clientes.

—Cuento con clientes del estado y de los estados de Morelos y Querétaro. Empresas como Kimberly-Clark, Coca Cola-Femsa, Envases Universales, entre otras. Esa es la industria a la que le trabajo.

—¿Cuál pudiera ser el valor agregado que tiene su empresa comparada con otras?

—Nosotros ofrecemos al cliente no ser una mala inversión o un dinero mal invertido. Cuando se hace una propuesta tratamos de que sea acor­de a lo que el cliente necesita y que sea funcional para que su inversión valga la pena.

Comparte este artículo