Elizabeth Pérez Herrera – Soy una persona muy positiva.

Nombre: Elizabeth Pérez Herrera

Profesión: estomatología pediátrica en el Hospital del Niño Poblano. Diplomado en odontología de bebé en ILECCE. Diplomado en ortopedia dentomaxilar en UPAEP.

Cargo: socia fundadora de la clínica de especialidades UdEO desde hace 20 años y dueña de Caffital Bistró Café.

Estado civil: casada.

Edad: 47 años.

Hijos: Dos.

Hace veinte años fue una de las fundadoras de la Clínica de especialidades UdEO .

De la dificultad de su primer embarazo brotan sus palabras: ”Si ya disté a luz, cualquier cosa es nada».

La clínica de la que forma parte es un granito de arena y es espacio donde resalta la unión de las mujeres. Además, es presidenta del capítulo Élite de BNI en Tlaxcala. 

—¿Cómo se siente en este momento con su empresa?

—Contenta, con muchísimas ganas de seguir creando más cosas para UdEO . Me siento con metas más claras, a diferencia del inicio básico, que es atender y tener los pacientes ideales.

—¿Qué extraña de su niñez?

—Ahora con la pérdida de mi abuelita viene a mi mente ese apapacho y consentimiento de abuelita, el beso, los licuados que me hacía en las mañanas para irme a la primaria.

—¿Ha sido difícil ser mujer?

—No sé si difícil, pero definitivamente tienes retos. En mi primer embarazo se estaba desprendiendo la placenta y estaba a punto de abortar. En ese momento dije: “Dios, qué complicado ser mujer”. El proceso de las emociones, lo físico y tener que encontrar mi centro para que todo estuviera bien.

—¿Cómo la ha acompañado la violencia en su vida?

—He sido muy apapachada por Dios, no tengo clara una violencia en mi vida. Este fin de semana viajamos en familia, salíamos de un museo, mi hija mayor se queda atrás y un chico que era de seguridad la saluda, pero la invade, la hostiga; ella se asusta mucho. Ya en casa nos cuenta que ahora que vive sola se siente con miedo, igual al caminar sola. Es lo que en algún momento me tocó vivir y sentía temor; hoy a mis años, no.

—¿Como mujer cuál ha sido el mayor reto en su vida?

—De inicio, venir de papás divorciados. Después, mi mayor reto era estar concentrada, de repente divagaba, pero era seguir concentrada, porque no quería decepcionar mis objetivos y no quería decepcionar a mi mamá, porque la concibo como una súper mujer. Que mi mamá, teniendo un trabajo donde sus ganancias no eran al top, hoy en día digo: “Madre, cómo me podías pagar una residencia en Puebla, cómo me podías pagar el hospital”. Mi mamá es una chingona.

—¿Quiénes son sus aliadas o aliados en este proceso de ser mujer, esposa, mamá, empresaria?

—Mi primer aliado, Dios. Mi otro aliado, mi ángel. Mi mamá, mi marido, mis hijos, mi abuelito, mi abuelita, que recientemente falleció y es ahora mi ángel más grande.

—¿Cree que las cosas han cambiado para las mujeres?

—Sí. Las mujeres ya no se dejan, ya hablan, ya gritan, ya se hacen escuchar, antes no.

—Desde su entorno, desde su empresa, ¿hay alguna acción que emprenda para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

—De inicio, en la clínica somos puras mujeres, cuatro socias fundadoras y siete personas más colaborando; todas son mujeres. La mayoría de ellas mamás, casadas. Desde ahí estamos poniendo ese granito de arena para que esas mujeres puedan tener independencia económica y dar a su familia lo que ellos necesitan. En pandemia, la clínica UdEO  no cerró, porque decíamos las cuatro cabezas: “¡No podemos despedir!”, “¡No podemos irnos a medio sueldo!”, “¡Dependen de su trabajo”. La ventaja de tener cuatro cabezas al frente es que cada quien piensa diferente y entra ese equilibrio si alguna está  flaqueando. Gracias a Dios, no hubo necesidad de irnos a medio sueldo o despedir a nadie; ellas tenían la playera súper puesta. Hablo de personas que llevan trabajando diez, siete, cinco años con nosotros.

—¿Se arrepiente de alguna decisión?

—No. Volvería a vivir lo mismo para llegar a donde estoy.

—¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

—Esa fuerza interna que no advertimos que tenemos. Un parto y sus dolores es ejemplo de la fuerza que puedes tener como mujer. Si ya diste a luz, puedes desde ahí contra lo que tú quieras.

—¿Algún defecto?

—No, creo que las mujeres son perfectas. Solamente necesitan creerse la fuerza que tienen.

—¿Cuál sería su palabra favorita?

—“No dar nada por hecho”, esa es mi palabra favorita.

—¿Qué servicios ofrece la clínica UdEO?

— UdEO  tiene todas las especialidades. El plus cuando se formó hace 20 años era que el paciente no tuviera necesidad de salir de ese sitio, que se cubrieran todas las necesidades. Tenemos odontopediatría, ortodoncia, endodoncia, periodoncia, odontología general, cirugía maxilofacial.

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