Guadalupe Sánchez-La diputada federal heredó la vocación de servicio de su padre

Publicada en marzo 2013, edición No. 64

Diputada federal por el Partido Revolucionario

Institucional (PRI). Año 2013

Abogada egresada de la UNAM.

Aspirante a doctora en Filosofía de Derecho

Ha sido catedrática y corredora de bolsa,

En 1990 ingresó a la Profeco como directora de Inspección y Vigilancia de delegaciones.

Trabajó en la Dirección del Servicio Profesio­nal Electoral del IFE.

Consejera legislativa del PRI ante el IFE

Trabajó con Beatriz Paredes Rangel en la Se­cretaría de Gobernación

Delegada del ISSSTE.

Diputada local.

Subdelegada jurídica en Profepa

Directora del IEM

El ser hija de Emilio Sánchez Piedras, considerado el mejor gobernador en la historia de Tlaxcala, le ha abierto muchas puertas con la gente a Guada­lupe Sánchez Santiago; sin embargo, no ha sido así en las esferas políticas.

Además, afirma que por su condición de mujer ha vivido actos de discriminación en los 22 años que tiene de trabajar en la administración pública y en actividades políticas. No obstante, señala que “el trabajo con método, disciplina y constancia le ha dado buenos resultados”.

Guadalupe Sánchez actualmente es diputada federal por el Distrito Electoral I por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y resalta que de su padre heredó la vocación del servicio público. En su trayectoria política y profesional ha sido diputada local, delegada del Insti­tuto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajado­res (ISSSTE), directora del Instituto Estatal de la Mujer (IEM) y laboró en el Instituto Federal Electoral (IFE), organismo al que “quiero mucho”.

–¿Alguna vez ha pensado que ser mujer es difícil?

–No sólo lo pensé, lo he vivido, tengo 22 años en la admi­nistración pública y en actividades políticas, por supuesto sentí en carne propia la discriminación, porque siempre las oportunidades de los cargos de dirección eran para los hombres. Las mujeres de mi generación estábamos en los mandos medios en el mejor de los casos. Por eso estoy tan comprometida con la política a favor de las mujeres, porque he vivido personalmente la discriminación y lo difícil que es para una mujer competir con los hombres en circunstancias que son muy adversas, desde los horarios hasta las cargas de trabajo. Los hombres ponen los hora­rios porque no tiene problemas para llegar a su casa; en cambio, las mujeres sí por tener que atender a sus hijos.

–¿Entonces usted no se ha librado de la discriminación no obstante que es hija de quien los tlaxcaltecas consideran es el mejor gobernador de la historia de Tlaxcala?

–Con sinceridad, diría que lejos de ayudarme ser hija de Emilio Sánchez Piedras, ha sido motivo de una gran ri­validad hacia ciertas esferas políticas. No así con la gente, ahí debo reconocer y estoy agradecida con mucha gente que recuerda a mi padre con un gran cariño y sentimiento de agradecimiento. Yo sé que votaron (en la elección de julio de 2012) por la confianza de que soy hija de Emilio Sánchez Piedras, porque represento valores, principios, responsabilidad y compromiso con el trabajo. Con la gente, el hecho de ser hija de Emilio Sánchez Piedras me abrió las puertas, no así en las esferas políticas.

–¿A qué edad inició en la política?

–Desde joven tuve inquietudes de participar en política porque un signo que impuso mi padre a sus cuatro hijos –dos hombres y dos mujeres– fue que deberíamos ser muy entrega­dos al estudio y a la lectura. A mí me respaldan 10 años de carrera académica antes de ingresar al sec­tor público.

Guadalupe Sánchez es abogada de profesión egresada de la Univer­sidad Nacional Autónoma de Mé­xico (UNAM) y aspirante a doctora en Filosofía de Derecho por la Universidad Central de Venezuela, pues vivió 12 años en ese país sudamericano.

–¿Considera usted que una mujer que se dedica a la po­lítica debe tener características especiales o diferentes a las de una ama de casa?

–No lo creo, lo único que una mujer debe tener son las circunstancias y las posibilidades para participar en ac­tividades fuera de su casa. Hay muchas mujeres que son amas de casa, pero también son emprendedoras, trabaja­doras, responsables, entusiastas y comprometidas, lo que falta es darles las herramientas para que ellas salgan de sus casas y se valgan por sí mismas en condiciones más favorables. Cuántas son amas de casa, jefas de familia o madres solteras. Mi compromiso, de mujer a mujer, es fa­cilitarles la vida, que tengan circunstancias más favorables para que salgan adelante.

–Mencione tres cualidades de la mujer.

–Somos leales, responsables y muy comprometidas con las cosas que hacemos.

–Y un defecto.

–Un defecto de contexto social es que a veces nos falla la autoestima. Hay que empoderar a la mujer para que sea competitiva y salga adelante en situaciones de igualdad.

–¿Cuál es su mayor anhelo en la política?

–Servir, lo digo con toda honestidad y sinceridad, la única razón que me mueve a mí para participar en política y en la administración pública es que mi trabajo le sirva a alguien, es la satisfacción más grande que puedo tener. Mi vocación es el servicio social.

–¿Cuál considera que es su mejor acción que ha benefi­ciado a la gente?

–Como delegada del ISSSTE gestioné dentro de las pres­taciones de los trabajadores una cartera de créditos, his­tórica para el instituto, a favor de ellos y obtuve la apro­bación de una unidad habitacional de 100 viviendas para los maestros. Como directora del IEM, en 2011, promoví la impartición de talleres para el autoempleo, la asesoría de proyectos productivos, estudios de mastografías y gi­necológicos, asesorías jurídicas, psicológicas, médicas y de trabajo social de manera gratuita, empleo temporal ecológico y pisos y techos para viviendas.

Empero, reconoce que como di­putada local le hubiera gustado hacer más cosas y haber tenido más parti­cipación, pero “estaba aún joven, yo digo que sí trabajé, pero pude haber hecho más”.

–¿Cuál sería su propuesta para que haya más equidad de género?

–Mientras la mujer no sea autosuficiente, va a depender del señor y si no le da permiso de involucrarse en la polí­tica o en alguna otra actividad, simplemente no participa, de manera que también es una cuestión económica, polí­tica y social para que las mujeres tengan herramientas a fin de participar. Por eso el empoderamiento económico de la mujer es importantísimo.

–¿Qué opina de México?

–Soy priista formada, convencida y de hueso colorado porque mi padre me formó ideológicamente, por eso estoy muy optimista y contenta con el actual gobierno porque tiene claro el proyecto de país, sabe exactamente a donde quiere ir, cómo se quiere hacer, con quién lo quieren hacer y qué resultados va a tener. Este gobierno le apuesta al mexicano, no es como otras veces cuando se pensó en la inversión extranjera, en los mercados bur­sátiles o en el petróleo. Ahora apostamos a un México de emprendedores, con gente que tenga oportunidades para salir adelante, ya no políticas asistencialistas, sino una política de emprendedores.

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