Julio César Sánchez Morales – Diseñador gráfico y muralista.

29 años.

Diseñador gráfico por la Universidad Autóno­ma del Estado de Hidalgo.

Julio César Sánchez Morales encamina sus pasos al mundo del arte siendo estudiante de preparatoria. Ahora como artista cuenta con una experiencia de más de diez años y concibe al arte urbano como un arma de cam­bio social. Se dedica al arte mural y al diseño gráfico. Este artista ha puesto su elección en la figura laboral del freelance, espacio donde ha aprendido a moverse.

–¿Cómo surge la decisión para dedicarte al arte mural?

–Mi comienzo fue en la preparatoria antes de comenzar la carrera de diseño; ya realizaba pe­queñas incursiones en el grafiti o arte urbano. Es después de la universidad cuando comienzo a realizar ciertos proyectos específicos y que tienen que ver con cuestiones de proyección artística. Es ahí donde empecé a ver un poquito de interés de parte mía y también de las personas hacia los procesos artísticos que estaba desarrollando.

–¿Para qué sirve el arte urbano?

–En mi experiencia de más de diez años considero que el arte urbano es un arma de cambio social,porque esta al alcance de toda la gente, que no pasa al entrar en una galería porque debes comprar arte. Tam­bién he visto que lo han ocupado mucho para vender en campañas publicitarias de marcas millonarias.

Se me viene a la mente un mo­mento que tuve la oportunidad de participar con el colectivo Tomate, un colectivo de arte urbano que se dedica a hacer iniciativas en toda la república. Trabajamos juntos en Zacatecas y fue donde vi el impacto en la sociedad.

Pinté para una familia el proceso que habían tenido. Ellos me contaron una historia de lo que les gustaría que se pintara. Realicé todo ese pro­ceso, se pintó y al final, cuando vi a la familia, casi llora, los hijos super contentos y todo ese impacto que tuvo. Aparte los vecinos ver cómo estaban súper contentos con toda la actividad que se había realizado. Fue donde me di cuenta que realmente tiene ese impacto.

–¿Ese mismo impacto lo es para ti?

–Sí, de hecho, por eso decidí de­dicarme al cien a esta opción del muralismo.

–¿Qué técnica es la que más te gusta usar?

–La técnica que más realizo y con la que más cómodo me siento es con el acrílico y el aerosol. También la impresión digital.

–¿Qué temas empleas?

–Mi gráfica se basa mucho en los temas orgánicos, la cuestión de animales, naturaleza. Algo representativo en mi grafica es la cultura prehispánica. La cosmovisión precolombina es un tema que tengo muy apegado y que siempre he tratado de representar.

–¿Cómo te mueves en este mundo?

–No hay un método o línea especifica. Realmente ha sido un proceso muy experimental. Desde que salí de la universidad, tuve la oportunidad de trabajar en algunas agencias de pu­blicidad muy poco tiempo, pero me ayudaron mucho. Me muevo a través de proyectos de agencias de publicidad, pero específicamente de arte.

Tuve oportunidad de trabajar para el Abierto Mexicano de Tenis, pintamos unas pelotas monumenta­les que se expusieron en Acapulco, donde se realizó el Abierto. Para ese proyecto la gente que te contacta es específicamente de una agencia que se llama Locos por el arte. Son algunas de las dinámicas donde he podido trabajar.

–¿Qué servicios realizas?

–Realizo lo que abarca el diseño. En este específico rubro, de identidad corporativa, creación de logotipos, pero me especifico más en la cues­tión, del arte mural.

–¿Es fácil seguir este trabajo?

–Realmente no. Es una lucha cons­tante. Más que lucha, es una bús­queda constante de estar enviando portafolios todo el tiempo y ver convocatorias.

–¿Es difícil ser joven dentro de tu profesión?

–Sí, tiene su vertiente, porque depende de la forma en que tú te muevas. Muchas veces me han preguntado cómo es que he podido vivir de esto. Siempre les contesto “Es la manera en cómo te muevas, te vendas y tengas esa hambre de hacer más cosas”. Por otro lado, sí he visto que hay mucha dificultad en poder vivir de freelance.

–¿Qué dificultades encuentras como joven y como artista?

–Podría hablar aquí del ámbito eco­nómico. Porque como tal no hay una constancia económica, por ejemplo, hay créditos de 20 mil pesos o 15 mil, o no tengo proyectos durante un mes. A veces es aprender a administrarse; infortunadamente no tuve esa educa­ción financiera, en la universidad no te dan eso. Ha sido un reto aprender a tener educación financiera.

En otros puntos puedo hablar como de cuestión física o personal, a veces la forma como te ven porque no tienes un trabajo constante, es como esa duda por parte de la gente.

–¿Prefieres seguir de freelance o conseguir un trabajo normal?

–Lo he pensado, pero siempre ter­mino decidiendo el freelance. En momentos donde he tenido trabajos donde no hay ingreso económico, pero de repente llega algo y me vuelvo a motivar y sigo adelante.

–¿Cómo te ves en cinco años?

–Me veo como un artista consagrado dentro del mundo del arte mural.

–¿Algo que desees agregar?

–Procuro hacer mucho ímpetu en la cuestión de que siempre nos dedique­mos a hacer lo que nos guste. Una frase que sigo representando es “Hacer lo que amas y ama lo que haces”

–¿Cómo te pueden contactar?

–En Facebook estoy como don­nerwan. En Instagram estoy como donner_art.

Lucero Ivonne Peña Jiménez

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