La gata en el tejado

Entrevista a Juan Morales del grupo Monedita de Oro In memoriam

Porque yo no soy monedita de oro para… pero ellos sí

Hace tiempo, pasaba por el zócalo de Tlaxcala, cuando vi que un grupo musical afinaba sus instrumentos musicales. Decidí quedarme y empezaron a tocar. Eran los Monedita de Oro. Al escucharlos me inundó una gran felicidad, y por momentos regresé a la niñez gracias a sus letras. Aplaudía junto con toda la gente reunida. Los temas tenían mucho ritmo e in­vitaban a bailar. Al terminar la presentación, quise entrevistarlos. Me acerqué al vocalista, Juan Morales, quien había tenido mucha in­teracción con el público.

Al solicitar su permiso para realizar la en­trevista y después de obtener una gran sonrisa y un “Desde luego”, inicié las preguntas. Sin embargo, antes de presentarles la entrevista que logré, les cuento lo que pasó. Terminé la entrevista realmente feliz, llegué a casa y vacié cada palabra en papel para luego pasarla a la computadora. Creí que la iba a publicar pos­teriormente, probablemente en los siguientes meses. Tuve problemas personales que no voy a contar aquí. Entonces, se atravesó la pandemia.

Después de la pandemia, todo volvió a la (casi) normalidad. Finalmente, el grupo Monedita de Oro reaparecía en los medios, anunciados en un cartel. Regresaban. Esperé con ansias el día del concierto, pero poco antes se canceló debido a la lluvia. Decepcionada, y sin querer esperar más para pulir mi entrevista, los busqué en redes sociales. Encontré su teléfono. Escribí un mensaje por WhatsApp y para mi sorpresa fue el propio maestro Juan Morales quien me contestó. El maestro accedió como siempre, muy amable, a que actualizáramos los datos del grupo, porque ya no estaban los mismos músicos; también pulimos la entrevista en otros mínimos detalles.

Al final, la última versión se la envié para su aprobación. El maestro estaba feliz. Y dijo que la entrevista había quedado muy bien. Ya solo me faltaba una foto para poder publicarla, pero yo quería tomar una reciente, durante el siguiente concierto. Esperaba ansiosa a que su manager le confirmara una nueva fecha para Tlaxcala. Pero pasaban los días y nada. De pronto ya había otra fecha. Estaba feliz. En redes sociales encontré el cartel anunciándolos, pero unos días antes de la presentación, apareció el mismo cartel con el aviso de “Cancelado por causas de fuerza mayor”: Juan Morales había enfermado.

En su página oficial afirmaban que se encontraba en el hospital, muy delicado de salud. Por respeto, no le mandé ningún mensaje a su celular. A los pocos días el maestro Juan Morales moría. No podía creerlo. Volví a leer sus mensajes. No podía ser. En sus palabras, Juan Morales estaba radiante, feliz y al pendiente por comunicarme una nueva fecha del concierto. No quiero borrar sus mensajes, porque ahí lo encuentro vivo y en su música también. Durante el concierto que disfruté, Juan Morales decía: “Con su venia”, es decir, “Con su permiso”, antes de tocar el siguiente tema; así es que, con su venia, reproduzco, ahora sí, la entrevista para ustedes, con un hilo de tristeza en el corazón y como un homenaje para el maestro Juan Morales, también conocido como Juan Moneda.

Ana Edith Sánchez: Estamos con Juan Morales, vocalista de Mone­dita de Oro. Cuéntanos, por favor, ¿Cómo surge esta agrupación?

Juan Morales: Monedita de Oro es un esfuerzo para que los niños modernos, los niños del siglo XXI, conozcan música del siglo pasado; este tipo de música que hacemos, aunque tiene sonoridad roquera, en realidad es música de principios del siglo pasado. La idea es que esa raíz, que esa música un tanto desconocida porque no se transmite por medios masivos, la conozcan los niños.

AES: ¿Quiénes son sus integrantes?

JM: Pipe Bernal en guitarra y teclados, Lalo Castillo en el bajo, Raúl Romero en la batería, y yo, Juan Morales en el violín y la voz.

AES: ¿Cómo surge la idea de rea­lizar una crítica social a partir de las canciones?

JM: Es para niños contempo­ráneos, para niños de “ahorita”. A nosotros, como compositores, como hacedores de arte para niños, nos interesa que el arte sea novedoso, que diga cosas distintas a la oferta que hacen Tatiana, Chabelo, o sea, los medios masivos, ¿no? Por eso hacemos las canciones que a nosotros nos hubiera gustado que hubieran existido cuando éramos niños: canciones irreverentes, canciones con contenido social, canciones chistosas, canciones que no son la clásica canción para niños de ositos, de animalitos que viven en un mundo rosado y bonito. No quiero decir que el mundo sea horrible y espantoso, al contrario, si no que de esas situaciones que el niño puede ver a diario, se destaca alguna anéc­dota chistosa y divertirnos con la realidad, jugar con ella.

AES: Claro, y aparte de realizar una crítica social y de rescatar ritmos, ¿crees que a los niños y a sus papás les deja una reflexión?

JM: Pues mira, yo creo que to­das las artes son como anzuelos, se lanzan para que el público las vea, las oiga y algunas personas caen en el anzuelo y se clavan y dicen: “Esto es lo mío, ¡esto está padre!”. Por aquí es el asunto. Mucha gente va a escuchar las canciones y se va a divertir y las va a olvidar, como un proceso natural, pero hay muchos otros niños que se van a ir por este lado de la cultura de lo alternativo y todo esto. Los que caigan en el anzuelo, pues bienvenidos.

-AES: Bienvenidos para aprender a reflexionar acerca de lo que está pasando en la sociedad. ¿Cuáles crees que sean los problemas más importantes que enfrenta la sociedad mexicana?

JM: Pues mira, yo estoy clavado en el rollo de los niños; sé que hay muchos problemas de todo tipo, entonces me interesa que los niños tengan información, que sepan “qué onda” con el mundo que les está tocando, que les estamos dejando nosotros, que conozcan música antigua, que sepan qué pasa con su familia, sus relaciones familiares, en fin, un montón de cosas. Les mando información más que nada y ya ellos son los que la van a pepenar y decir “Bueno, por aquí va la cosa”. Yo no hago canciones clásicas donde va una moraleja implícita y que si te portas mal te va a pasar esto. No, yo solo lanzo información acerca de la realidad y creo que los chavitos son lo suficientemente inteligentes para captarlo.

AES: ¿También los papás?

JM: Claro, mi rollo no es especialmente para niños, como te habrás dado cuenta. Juego mucho con hacer niños a los adultos, porque el niño siempre está en la búsqueda, siempre está en el aprendizaje, que todos nos demos cuenta lo que está pasando alrededor, que son cosas muy graves, muy difíciles. El tema del medio ambiente es muy preocupante. En todos mis discos al menos hay una canción que habla de la protección al medio ambiente, y sobre todo como es para los niños, los niños como que toman más en serio estas cosas, a los adultos les valen muchas cosas, pero a los niños estos mensajes sí les llega hondo. Van a ser chavitos que van a tener una actitud distinta. AES: A los papás los haces reflexionar acerca del cuidado de los niños y de que no los descuiden por realizar otras actividades.

JM: Sí, claro. Como te habrás dado cuenta, tengo dos canciones en las que la televisión es una parte de la familia, es como si fuera un hijo más, un padre más, una niñera o algo por el estilo. Tanto los papás como los niños están clavados con la tele, porque hay una programación que está totalmente, de una manera mercantil, dirigida hacia ellos, hacia los niños, hacia las mamás, hacia los papás, deportes, películas y todo eso; te están dirigiendo a que no te despegues de la televisión. Mi crítica es eso, [que] las mamás desatienden a los hijos por ver las telenovelas y los papás también desatienden a los hijos por ver el fútbol.

AES: ¿Qué otros géneros musicales manejan, aparte del corrido y de la cumbia?

JM: Manejamos el chotis, estos ritmos son europeos que se enclavaron en la parte norteña de nuestro país: en Monterrey, en Coahuila.

AES: ¿El chotis?

JM: El chotis, la redova, la polka, todos esos ritmos son norteños, algo de son jarocho, algo de son jalisciense, valona michoacana, pirekua, y manejamos varios tipos de cumbia: la cumbia de rancho, la cumbia sonidera. En el próximo disco viene algo de cumbia andina, porque es un género que nació en México, en Tepito; como rescate de todo este tipo de cosas de cultura popular, estamos rescatando también la cumbia andina, que es un género mexicano, que es la mezcla de la cumbia y la música andina, es algo muy loco. AES: México y Perú.
JM: México y Perú hermanados por la cumbia andina (risas).

AES: ¡Excelente! ¿Y cuáles son los compositores que los inspiran más, además de Cri-Cri?

JM: Uy, mira, Cri-Cri es una veta inagotable. Cada que lo oigo, lo oigo distinto, le encuentro nuevas cosas, pero lo que escucho es muy variado. No solo escucho cosas para niños. Me gusta mucho la música clásica, escucho mucha música tradicional mexicana, soy rockero también, 60´s, 70´s, 80´s y 90´s, (risas), jazz del viejito: Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Billie Holiday. Me gusta mucho la música. Y aparte de componer en el género tradicional mexicano, también compongo en balada rock, en ska, en reggae… entre otras cosas. Estuve con los Patita de perro durante diez años.

AES: ¡Ah, mira! ¿De qué año a qué año? JM: Del 91 al 2001.
AES: Terminamos esa etapa y vamos con otra.
JM: Ándale, sí.

AES: ¿Eres el único que compone en el grupo? JM: En el grupo sí. Me encargo de hacer la música, la letra y los arreglos.

AES: ¿Tus compañeros de repente ayudan en algún arreglo?
JM: Sí, son los responsables de su instrumento y cada uno aporta dentro de su instrumento, para que la rola quede bien.

AES: ¿Cómo se llaman los discos de Monedita de Oro?

JM: El primero se llama El camioncito, que salió en el 2000; en el 2004 salió El trompo y en el 2006 salió La radio, una producción del Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde, que invirtió para que sacáramos nuestro disco; las ilustraciones son de un pintor zacatecano. A partir del 2010, salió un disco con dos años de intervalo, así grabamos Cuando yo era niño, No me molesten porque estoy leyendo, Silla con alas y No te quedes en el mismo lugar, que salió en el 2016. Después murió nuestro anterior bajista y llegó la pandemia. Llevamos 6 años sin grabar. Actualmente, trabajamos en nuestro próximo disco.

AES: Maestro Juan, siempre regresas y es un gusto para nosotros escuchar a Monedita de Oro. ¿Te gusta Tlaxcala?

JM: Me encanta Tlaxcala, porque el público realmente nos hace sentir como en casa y nos sentimos muy cobijados.

AES: Te agradecemos muchísimo. ¿Das tu aprobación para publicar esta entrevista?
JM: Claro que sí (risas).

De esta manera me despedí de Juan Morales, mientras el resto de los integrantes terminaban de guardar sus instrumentos. Monedita de Oro resulta, además de Cri-Cri, una excelente opción de música infantil, en mi humilde opinión. ¡Hasta siempre, maestro Juan Monedita!

Ana Edith Sánchez S.
Ilustración: Diego Minero

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