Leticia Rodriguez Rojas

Leticia Rodríguez Rojas
Cargo: síndica del ayuntamiento
de San Francisco
Tetlanohcan
Estudios: licenciatura en
Derecho por la Universidad
Autónoma de Tlaxcala. Actualmente
estudia la Maestría
en Derecho Electoral,
en la Universidad del Valle
de Tlaxcala
Estado civil: casada
Edad: 34 años
Hijos: dos

Para nuestra entrevistada ser mujer es una bendición. Desde muy niña supo que quería estudiar leyes, y lo logró. Se considera a sí misma una mujer de fortaleza. La violencia ha hecho acto de presencia en su caminar, sin embargo, en su evolución como mujer y profesionista ha aprendido a soltar lo que a su vida no sume. Ella cree en el empoderamiento femenino, sabe que si las mujeres se unen, pueden hacer grandes cosas. En su mayor reto se sitúa el ser mamá y profesionista. Su principal aliado es su esposo.

Un gran paso en su vida personal y profesional es ejercer el cargo de síndica del ayuntamiento de San Francisco Tetlanohcan.

—¿Cómo se siente como síndica?

—Muy comprometida, pero también con una responsabilidad muy grande con mi municipio. Creo que el mu­nicipio me ha dado un encargo muy importante, que cada peso que llegue, se ocupe para lo más indispensable. Creo que esa es mi mayor responsabi­lidad, así como defender los intereses del municipio en los diferentes actos administrativos y judiciales.

—¿Qué extraña de su niñez?

—El tiempo de juego. A veces los adultos estamos más preocupados porque las cosas salgan bien, perde­mos esa espontaneidad que tienen los pequeños; a veces extraño eso, la espontaneidad que tiene un niño.

—¿Ha sido difícil ser mujer?

—Por supuesto que no. Porque hoy veo a mujeres que inspiran, que lu­chan por sus sueños, alzan la mano. Actualmente, las mujeres tenemos más participación en la vida política, en la vida social; para mí ha sido una gran bendición ser mujer.

—¿Como le ha acompañado la vio­lencia en su vida, si es que ha estado presente?

—Ha existido violencia verbal: el decir “Tú no puedes, tú eres mujer”. Ahí existe un tipo de violencia. Creo que todavía desde la infancia hay unas cuestiones que a veces por ser mujer no lo puedes hacer, las mujeres se quedan en casa, no tienen derecho a levantar la mano para algunos cargos públicos. An­tes era más complicado, pero hoy, gracias a la vida y a la evolución que ha tenido nuestra sociedad, es más fácil el acceso a un cargo público.

—Como mujer ¿cuál ha sido su mayor reto en la vida?

—Ser mamá y profesionista. Por una parte, para mí un sueño ha sido conformar mi familia: un esposo, tengo dos hijos. Combinar, no descuidar una cosa por la otra, ese ha sido mi mayor reto.

—¿Quiénes son sus aliados en este proceso de ser mujer, esposa, mamá 9

y funcionaria?

—Mi principal aliado es mi esposo; es una de las personas que más me ha impulsado a crecer y a no parar. Ha sido un gran apoyo, porque con él hemos podido conformar nuestra familia y seguir nuestros sueños.

—¿Cree que la situación ha cambiado para las mujeres?

—Sí. Aún nos falta mucho por avanzar, pero sí ha sido un parteaguas en la vida de una mujer; hace un momento lo comentaba: anteriormente las mujeres no teníamos cabida en la vida política de un país, un estado o municipio, como ahora lo hacemos.

—Desde el puesto que ocupa, ¿qué hace para que las mujeres puedan tener igualdad?

—Proporcionar confianza a las mu­jeres para que se acerquen conmigo y poner a su alcance herramientas que les ayude a descubrir sus habi­lidades para que tengan una mayor participación en el desarrollo de nuestro municipio, si nos apoyamos podemos lograr sus sueños y creo que de ahí es mi compromiso con ellas, podemos hacer grandes cosas si las mujeres estamos unidas.

—¿Se arrepiente de alguna decisión?

—No, de ninguna. Me considero una mujer fuerte desde pequeña. Siempre las decisiones que he tomado las he asumido con la responsabilidad que conlleva. Desde muy pequeña sabía que quería estudiar leyes, y así fue, a pesar de que en mi familia me decían “¡Esa carrera no es para una mujer!”, pero fui firme y dije: “Quiero estudiar Derecho”.

—¿Cuál considera que es la mayor virtud de las mujeres?

—La valentía; desde siempre creo que somos valientes, desde que venimos a dar a luz a una persona. A veces no sabemos cómo le vamos hacer, pero lo sacamos adelante.

—¿Y algún defecto de las mujeres?

—El apego a nuestras familias, rela­ciones, costumbres; es una desventaja para nosotras.

—¿Tiene alguna palabra favorita?

—Empoderamiento.

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