MUJERES EN DEFENSA DEL PLANETA – Una entrevista con la actriz Cecilia Suárez

Publicada en marzo 2008 edición 04

Originaria de Tampico, y con una carrera cinematográfica ascendente, la actriz Cecilia Suárez da cuenta de su interés por la protección ambiental, a través de Greenpeace, la organización no gubernamental más comprometida con la defensa de la biodiversidad y de los ecosistemas. Ahora mismo se encuentra en cartelera la cinta Párpados azules, que obtuvo varios reconocimientos en el Festival de Sundance, la reunión más importante del cine independiente en los Estados Unidos.

Esta cercana colaboración en actividades ambientalistas tuvo su origen en una petición de Greenpeace, para que la actriz apoyara un desplegado en contra de los alimentos transgénicos:

“No sabía qué eran exactamente; sólo tenía una idea aproximada. Antes de que firmara el desplegado pedí que me mandaran información para saber. Entonces, cuando me enteré de qué eran los transgénicos, no daba crédito. No podía creer lo que estábamos haciendo. Esa fue como mi introducción a Greenpeace, y más allá de eso, a querer participar de manera mucho más activa en la defensa del medio ambiente. El cariño que le tengo a Greenpeace se debe a que también me han educado, y eso es algo invaluable, porque no puedes defender ni amar lo que no conoces, y en ese sentido he aprendido a ir conociendo la situación, y sobre todo he asimilado la manera en que podemos convivir dentro de este planeta de una manera mucho menos violenta y agresiva con respecto al medio ambiente. Y eso es gracias a ellos, porque me han educado”.

Y es justamente la educación la que debe jugar un papel decisivo en el proceso de concientización:

“La gente debe educarse y leer, y sobre todo preguntar. Cuando uno no sabe, tiene que preguntar. Si uno es ignorante de un tema, o de varios o de muchos, tiene que saber qué leer, pedir información, hacer preguntas e interesarse. Te lo digo porque yo con lo de los transgénicos no tenía ni idea, y conforme me he involucrado en la campaña, me doy cuenta que mucha gente sigue sin saber, y te estoy hablando de gente que ha ido a la universidad y que lee; son personas que uno esperaría que supieran aunque sea un poco. Me parece que es una responsabilidad, como grupo, irnos informando y teniendo hábitos cada vez más distintos”, puntualiza la actriz que ha tenido participación en cintas como Todo el poder y Sexo, pudor y lágrimas, que en su momento fue la película más vista en México. Por otra lado, reprocha el egoísmo en que se ha encerrado la gente, con lo que le da la espalda no sólo a la problemática del medio ambiente, sino a cuestiones de otra índole.

–Así es, aunque, por ejemplo, el desastre en el caso del maíz es que el depredador natural del grano cae muerto en cuanto toca la planta, por la gran cantidad de pesticidas que tiene. Pero ese animalito, que representa a parte de la cadena alimenticia, deja a otro sin alimento; entonces se empieza a modificar todo el proceso y a desaparecer especies, que se quedan sin alimento. Más allá de eso, se provoca un grave problema de contaminación de la tierra, además de los efectos que puede haber sobre el cuerpo humano.

Por ejemplo, ¿por qué las niñas se están desarrollando a gran velocidad? Pues porque la leche que toman tiene una gran cantidad de hormonas; todo lo que consumimos se ha modificado de distintas maneras, y eso tiene un impacto en el crecimiento y en el desarrollo del cuerpo humano. Eso así de inmediato, pero a mediano y largo plazo no sabemos qué es lo que va a pasar, o qué impacto tendrá.

–Justamente de eso debemos hablar. ¿Cuál es el interés de tener maíz transgénico? Por ejemplo, en nuestro país, que es uno donde este alimento no sólo ha sido parte de la mesa cotidiana, sino que tiene que ver con nuestra cultura, con nuestra historia y con nuestra idiosincrasia, en cómo nos entendemos. No sé quién acabe por imponerse, pero mi deseo más profundo es que ganen el respeto y la manera armoniosa de convivir dentro de este planeta; y es más rico, porque significa una aproximación a todo.

–Me parece como otra maniobra más del neoliberalismo. Es como decir “Tenemos el control y te lo vamos a vender”. Es parte de esta misma situación; es la misma historia, como ocurre con la introducción del maíz transgénico. A la larga vamos a comprar tortillas a los Estados Unidos.

Sobre otro de los temas candentes (literalmente) en la agenda de los defensores del medio ambiente, se encuentra el tema del calentamiento global. Cecilia Suárez apunta que los medios de comunicación han tomado nota de la relevancia del asunto: “por fortuna está muy presente, a muchos medios les ha interesado abordarlo, y también se han realizado varios documentales y muchísimos artículos”.

Justamente el Premio Nobel de la Paz 2007 se concedió al Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), y que reúne a más de 2 mil científicos de todo el mundo, que a lo largo de los últimos años han comparado varios estudios que apuntan hacia la acción del ser humano en el llamado calentamiento global, que a su vez está originando un cambio en los patrones climáticos del planeta. El galardón fue compartido con Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos, quien ha
desplegado una intensa campaña mediática para llamar la atención sobre el tema. A favor del político se puede argumentar que propició que su país interviniera en las rondas de conversaciones para instaurar el Protocolo de Kyoto, un acuerdo mundial para reducir las emisiones de bióxido de carbono, uno de los principales gases que propician el llamado efecto invernadero. Al Gore hizo fórmula con Bill Clinton desde 1992 y hasta el año 2000, cuando perdió la carrera por la Casa Blanca ante George W. Bush, tras una polémica elección plagada de anomalías.

Sobre este personaje, Suárez considera que ha permitido que mucha gente tome conciencia de las posibles consecuencias del calentamiento global: “Me parece maravilloso que una persona con un perfil tan público, como el de él, se interese y se comprometa, haciéndolo de una manera tan contundente y tan amorosa”.

–Pues si lo hace por razones políticas, que Dios se lo pague. Porque por lo menos el tipo escogió un tema que es realmente importante y relevante. Que Dios se lo pague, de verdad. Qué bueno que hable de eso, qué bueno que hizo el documental, qué bueno que dé conferencias sobre este asunto. Y si lo va a usar con fines políticos, pues que le vaya bien, pero desde mi punto de vista, el tipo ha hecho algo correcto.

Yassir Zárate Méndez

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