El padre de Nélida Linett Lara Muñoz siempre vio en el estudio una llave para la vida, y esa fue la enseñanza que la impulsó a perseverar hasta convertirse en psicóloga y licenciada en Derecho, aun cuando decidió pausar su camino profesional para dedicarse a la maternidad y el matrimonio. Desde antes de cumplir 18 años tuvo acercamientos con la política; hoy esta construyendo un liderazgo en su municipio.
“Los sueños se alcanzan con mucho esmero y trabajo”
—¿Qué momento marcó un antes y un después en tu vida profesional y personal?

—Me casé y fui mamá muy chica. Cuando me gradué mi bebé tenía tres meses y muy satisfecha, porque salí con reconocimiento, mención honorífica, buen promedio y la bebé. A partir de este momento me quedo en casa y me vuelvo emprendedora; en ese tiempo tuve dos negocios.
Cuando veo que me faltaba algo como mujer, como para crecer, aproximadamente cuatro años después de que me gradúo, retomo la carrera de Psicología y es ahí cuando se marca el parteaguas. Posteriormente, empiezo a trabajar. Ocupaban muchos abogados en el área donde estaba y me ofrecen una beca para estudiar. Yo buscaba una beca para la maestría, pero me ofrecieron una beca para otra licenciatura y es como termino la licenciatura en Derecho.
—¿Te gustó hacer este cambio de carrera?
—Es que como me enfocaba mucho al peritaje para niños, de idoneidad parental, con los papás, tenía que ver a la par con Derecho. Había términos que no entendía y tenía que venir el abogado, que decía: “Tú esto y tú lo tuyo”, derecho y psicología. Cuando empecé a estudiar, me empecé a dar cuenta que se podía llevar a la par, pero fue una temporada en que me dediqué a eso y entonces se combinaban las carreras. No lo vi tan extremo, sino que lo pude conjugar en ese momento muy bien.
—¿Qué fue lo que te motivó a continuar o a terminar tu carrera?
—Mi papá siempre me dijo, no solo a mí, a mis hermanos: “Oye, tienen que terminar”. Tengo un hermano y una hermana más grandes que yo y era el tema de diario: “Estudien, porque es lo que los va a sacar adelante”, y con ese chip vamos por la vida. Aunque me casé muy chica, una de las condiciones de mi papá fue: “Sigue estudiando, porque eso te va a hacer valerte en la vida”. Esa fue la motivación de terminar, aunque tuviera el tema de ser mamá y haberme casado.
—¿Qué servicios ofreces hoy en día como psicóloga y licenciada en Derecho?
—En la parte de psicología, terapia psicológica, diagnóstico psicológico para canalizar a alguna área, orientación vocacional con jóvenes que se acercan para determinar algún tema de alguna carrera. En el área jurídica me dedico a la rama civil: escrituración, usucapión, compraventa de terrenos en predios, exclusivamente en el área de Puebla, por [el rumbo de la planta armadora de] Volkswagen.
—¿Cómo ves la situación actual de la violencia contra las mujeres?
—Grave, porque se ha ido intensificando. Pareciera que como va evolucionando el tiempo deberíamos de tener las leyes firmes, y aunque ya hay leyes, pareciera que no son tan firmes, se siguen violentando. Debemos tomar acciones diferentes y nuestros gobernantes, en el Congreso deben de tener más tipificada este tipo de violencia para ir erradicándola.
—Eres mamá de tres niñas, tienes dos carreras, qué prácticas personales te ayudan a mantener equilibrio físico y mental.
—Los valores que me inculcaron de que la fortaleza sea la casa, la familia, eso es lo que me ha ayudado. De repente tener tantas cosas que hacer, entre el trabajo, las niñas, comida, etcétera, sí me ayuda mucho estar un día en la tarde, unos minutos, comiendo unos tacos, una pizza, ver una película y eso me va equilibrando. Me gusta mucho hablar con mis hijas, son muy maduras para su edad y la verdad que son una fortaleza para mí, me dan fortaleza y equilibrio. Agradezco mucho eso.
—¿Qué te ha enseñado la vida a lo largo de estos 41 años? ¿Qué te han enseñado la psicología, el derecho?
—Lo que vamos aprendiendo es a través de la vida, las circunstancias que vamos viviendo, que si cometimos un error, no volverlo a cometer o hacer las cosas de manera diferente. Es un tema de vida, de ir caminando la experiencia como nuestros padres o abuelos nos lo dijeron cuando éramos chicos. Ese es el parteaguas. Y creo que más bien el tema de psicología y de derecho pues sí enseñan cosas, pero creo que también el día a día, la vida misma te lleva a aprender lo que eres y lo que vas valorando en la vida. Muchos dicen “Ah, es que tú eres psicóloga, tú no te puedes enojar, tú no te puedes poner triste”, pero al final somos seres humanos.
—¿Cuál es tu próxima meta?

—Ver a mis hijas realizadas, seguir con los negocios y el tema de psicología. Una meta primordial es mantener a mi familia unida, porque creo que es la base de todo lo que pueda hacer. He caminado un poco en política desde antes de cumplir 18 años y hoy estamos en un tema diferente para el 2027.
—¿Es fácil para las mujeres caminar y estar en la política?
—No, para nada. Creo que las mujeres, por el tema cultural y de violencia que tenemos no solo en México, eso implica que vayas a contracorriente. No es lo mismo ser un caballero a ser una mujer y que estés en política. Eso repercute que te señalen y te vean más, que quizá no puedes sentarte de una manera y ellos sí. Es muy difícil, pero creo que necesitamos más mujeres preparadas, porque necesitamos llenar esos espacios para que también se escuchen esas voces. Ya los hay, pero falta más preparación de nosotras las mujeres.
Vienen muchas generaciones y hoy en día me he encontrado con mujeres que los familiares las lanzan por la paridad de género y entran a un ruedo donde no se sabe nada y estás rodeada de cosas que no sabes. Y entonces se vuelve más difícil la situación. Es muy difícil.
—Si tuvieras enfrente a tu niña de seis años, ¿qué le dirías?
—Que sueñe mucho. Que los sueños se alcanzan con mucho esmero y trabajo.
“La fortaleza comienza en casa; la familia es la base de todo logro”
Marisol Fernández Muñoz
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Lucero Ivonne Peña Jiménez
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Fotografía: Lidia Patricia Corona Montiel
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