Paula Pastor Flores, directora general de Junior Achievement en México

Junior Achievement es una organización no gubernamental con presencia mundial y a partir de octubre llega a Tlaxcala por iniciativa del Centro Educativo Crecer, que tiene una experiencia de más de 25 años formando a estudiantes. La llegada de esta organización tiene el propósito de implementar proyectos educativos para be­neficio de la población más joven del estado.

—¿Qué es Junior Achievement México?

—Junior Achievement México es una organi­zación global con presencia en México desde hace ya 50 años. Busca preparar e inspirar a las y los jóvenes para que puedan recibir habilidades y conocimientos relacionados con emprendi­miento, educación financiera y preparación para el trabajo y así llevarlos a la práctica en su vida personal y profesional en el ámbito en que se desempeñen.

JA busca desmitificar que el emprendi­miento es sólo armar un negocio o ser dueño de una empresa y que se puede emprender en cualquier ámbito.

—Junior Achievement lleva 50 años en México. ¿Por qué el ánimo de extenderla a Tlaxcala?

—Hace años que veníamos trabajando con Tlaxcala a través de nuestra oficina en Puebla. Junior Achievement tiene presencia en Morelos, Michoacán, Jalisco, Sonora, Puebla y ahora en Tlaxcala, también como un centro oficial.

Hemos tenido algunos altibajos. En la pan­demia nos pasaron dos cosas: primero tener que dejar a fuego lento nuestra organización al tratar de subsistir, pero al mismo tiempo sin dejar de movernos; siempre tratamos de ser como los tiburones, pues si los tiburones frenan, se hunden. Y la segunda fue aprovechar la oportunidad del momento para hacer una autoevaluación.

De este modo, después de dos años, la decisión fue: “Necesitamos volver a crecer y a ser grandes, como lo fuimos en el pasado y tener presencia en cada uno de los estados de México”. No es algo que deba suceder en un año, quizá nos lleve un tiempo, pero con la intención de llegar al 10% de la población joven.

En México hay 46 millones de jóvenes entre 16 y 29 años que están enfrentando muchos problemas relacionados con la inserción laboral o con las oportunidades laborales en general. Tenemos súper claro que si no trabajamos por lo menos con el 10% de ese total, y hablo de 4.6 millones de jóvenes, va a ser difícil que logremos generar un cambio en la sociedad.

El 10% no es porque sí, viene de una teoría química de lograr el punto de ebullición, que es ese punto en el que cuando logras que un líquido ebulla se contagia al resto. Si logramos que el 10% de la población de jóvenes hable de estos temas, definitivamente provocará un efecto en cadena hacia el resto de la población y tendríamos jóvenes mexicanos y jóvenes mexicanas mucho mejor preparados para desempeñarse en su vida profesional y personal.

—El programa educativo que de­sarrolla JA a qué rango de edades se orienta?

—Trabajamos con niños desde los cinco años y abarcamos hasta los 29 años. Pero donde vemos el mayor foco y la mayor problemática es en jóvenes de 16 años para arriba, por­que es donde hay mayor cantidad de jóvenes sin acceso a oportunidades laborales. No promovemos el trabajo de jóvenes que no tienen la edad legal para cumplir una función laboral, pero definitivamente si no empezamos a prepararlos un par de años antes de que estén en posición de empezar a trabajar, difícilmente tendrán las condiciones para hacerlo.

—¿Cómo funciona la colaboración de Junior Achievement con la iniciativa privada?

—JA en el mundo es una entidad no gubernamental, sin fines de lucro, y para poder lograr que los jóvenes se acerquen y tengan acceso a estos con­tenidos educativos, definitivamente se necesitan recursos para poder armar toda la parte logística, procedimental, de implementación de los contenidos. Las empresas nos apoyan a través de dos vías: por un lado, económica; y por otro lado mediante alianzas. Por ejemplo, poner sus expertos en algunos temas o contenidos para que puedan acercarse a trabajar con los jóvenes; al final del día las empresas son las que van a recibir a estas generaciones de jóvenes en sus puestos de trabajo y les sirve no sólo desde el lado económico.

—Una vez que Junior Achievement llega a Tlaxcala, ¿cuál es el tiempo necesario para que ustedes vean los frutos del trabajo educativo con los y las jóvenes?

—Para que los jóvenes empiecen a adquirir habilidades se necesita entre tres meses y un año. Mientras más actividades o programas educativos reciban, más empiezan a incorporar habilidades. Yo diría que tiene que pasar por lo menos un año para empezar a tener estas primeras generaciones y poder volver con ellas. Después de la adquisición de conocimiento teórico empieza un proceso de práctica, para que se transforme en un hábito en tu vida.

—Paula Pastor Flores, como directora nacional de Junior Achievement, qué le diría a la población de Tlaxcala que no sabe nada de JA en Tlaxcala.

—Que se acerquen, se informen y que estamos a su disposición para acom­pañarlos en este proceso. La primera parte empieza por la decisión que cada uno toma de hacer algo diferente y de ser diferente, si no, no sucede. Si uno no está convencido de que puede crecer y aprender cosas nuevas o que puede ser emprendedor, difícilmente sucede. Mucha gente al conversar con nosotros empieza diciendo: ”Yo no tengo el gen emprendedor”.

Todo el mundo tiene un gen emprendedor, si no fuera así, no nos levantaríamos todas las mañanas y haríamos nuestras actividades coti­dianas; sólo hay que desarrollarlo y tomar la decisión para empezar.

—¿En Tlaxcala tienen alguna meta de impacto con algún número de jóvenes?

—Estamos en proceso de armar el plan específico para Tlaxcala, pero si hablamos de números a nivel nacional tenemos como objetivo para el 2025 estar trabajando con un millón de experiencias educativas.

El centro de Tlaxcala tiene un potencial enorme. Primero porque es campo virgen para nosotros, con lo cual podamos ir de uno a 250,000, pero con la intención de llegar a la ma­yor cantidad posible de jóvenes; para eso necesitamos apoyos económicos que no sólo vienen de Tlaxcala como estado, sino que JA, al ser una red global, trabaja también con fondos nacionales e internacionales.

—¿Algo más que quiera agregar?

—Cada año hacemos un evento llamado Salón del empresario, en el cual galardonamos a empresarios y empresarias mexicanas que han desa­rrollado empresa y al mismo tiempo han logrado construir o fortalecer las comunidades alrededor de las que están insertos.

Este año nuestro evento será el 16 de noviembre en la Ciudad de México. Ya tenemos a cuatro personas de distintos estados, hay un par de la Ciudad de México, alguien también de Morelos.

Lo que hacemos no es solo dar el premio, sino después comunicar esa historia y mostrar a los jóvenes en nuestros contenidos o proyectos, que los empresarios son personas de carne y hueso igual que ellos y que probablemente empezaron de situa­ciones familiares, sociales, culturales o económicas iguales que las que ellos tienen en este momento, y decidieron hacer algo distinto.

Foto: Aliyeri García Hernández

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