Rosario Texis, Directora Estatal de DDSER Tlaxcala

Conoce a Rosario Texis, Directora Estatal de DDSER Tlaxcala

¿Cómo te sientes en esta etapa de tu vida?

–Me siento plena, muy libre. Con un poco de estrés y cansancio, pero creo que con plenitud y libertad.

–¿La niña que fuiste se imaginó ver a la mujer que eres ahora?

–Yo pienso que no, porque no existían las condiciones necesarias para pensar en esto que hoy vivo. Pero miro a esa niña y le devuelvo algo de lo mucho que necesitaba y que ahora le puedo dar.

–¿Ha sido difícil ser mujer?

–Sí, es complejo por las condiciones de vida en mi entorno, las vivencias familiares personales y del contexto en el que me desenvolví. Yo no vengo de una familia que tenga recursos económicos altos, tampoco de una familia política; yo vengo a partir de mi propia historia, eso lo hace más difícil. Yo me he ido construyendo en este camino.

–¿La violencia se ha presentado en algún momento de tu vida?

–Se ha presentado en forma de discriminación. Nacer en este sistema patriarcal implica dificultades por ser niña, una niña que no cumplía con los estándares de belleza hegemónicos y tradicionales. Yo siempre he sido llenita y de piel morena. Las discriminaciones llegaban de esos lugares, mismas que fueron trascendiendo en la adolescencia y hasta mi adultez. Estos procesos de discriminación se vuelven complejos, porque al final impactan en lo público, pues no se apuesta por mujeres de comunidades rurales que no tienen conexiones políticas o sociales.

–Como mujer, ¿Cuál ha sido el mayor reto de tu vida?

–Transformar mi vida y empoderar a otras mujeres. De aquí parte mi lema, porque pienso en cómo quiero transformar mi vida, al mismo tiem­po que aprendo de otras mujeres al acompañarlas para que ellas también hagan lo propio con la suya. A veces sólo necesitamos de alguien que nos acompañe, sin intentar imponernos el camino.

–¿Qué te sostiene en tus días turbulentos?

–Me sostiene la fortaleza. Pensar que hay otros que no lo están pasando bien al igual que yo o que tienen otras circunstancias que los hacen pasar peores momentos, me hace recordar los cimientos que tengo y, sobre todo, mi amor propio. Saber que, si necesito ayuda, tengo a mis amigas que me sostienen y creen en mí.

Fíjate que mucho tiempo mi papá fue un referente importante, ahora que ya no vive, recuerdo que él fue el primero que creyó en mí.

–¿Crees que las cosas han cam­biado para las mujeres?

–Yo creo que sí, sin embargo, aún hay muchas cosas que están naturalizadas; seguimos educando en esta cultura de violencia que está muy presente en nuestros entornos, por lo mismo, creo que el primer gran paso es que nosotras empecemos a transformar nuestros espacios, dejando de repetir patrones de conducta violentos.

–Desde tu entorno ¿Qué haces para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

–Informar, prevenir, atender y acompañar. El acompañamiento para mí es fundamental, porque es la única forma en que las mujeres nos podemos empoderar, yendo juntas y acompañadas en nuestras diferencias y similitudes. Podemos reconocernos sabiendo que vamos en la misma lógica, incluso siendo distintas.

–¿Te arrepientes de alguna decisión?

–Creo que no, todas las decisiones me han dejado aprendizajes y las he tomado en dirección al camino que quiero. Hay momentos en los que me he equivocado, pero siempre ha sido de manera consciente.

–¿Cuál consideras que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

–Yo creo que la toma de decisio­nes es nuestra virtud más grande, pues si tenemos el poder de decidir con quién estamos, lo que somos y cómo nos expresamos, tomamos en nuestras manos el poder de estar con nosotras mismas.

–¿Y un defecto?

–Hablando desde mí, pienso que podemos ser un poco testarudas respecto a lo que queremos y cómo anhelamos que se resuelvan algunas circunstancias. También llegar a ser muy confiadas en relación con otras personas, y cuando llega el momento de ver que las cosas no eran como las pensábamos, pues nos corresponde asimilarlo y decir: “Bueno, yo confié en ella esta vez, en lo sucesivo no vuelvo a confiar” o bien: “No vuelvo a darle un voto de confianza a oscuras”.

–¿Cuál es tu próxima meta?

–Hacer un postdoctorado y escribir, esa es una de las metas más urgentes. También quisiera un empleo como académica. En el espacio en el que estoy, siento que me hace falta reco­nocimiento y quiero una posibilidad más en el ámbito académico.

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