Reyna Flor Báez Lozano – Somos las huellas que dejamos en el camino.

Reyna Báez Lozano – Diputada Local de FXM y Presidenta de la Comisión de Fomento Artesanal y MYPYMES

Nombre: Reyna Flor Báez Lozano

Profesión: Ciencias de la Comunicación

Cargo: Diputada Local de FXM Tlaxcala y Presidenta de la Comisión de Fomento Artesanal y MIPYMES

Estado civil: Casada

Edad: 44 años

Hijos: Tres niñas

Para la diputada local Reyna Flor Báez, los consejos de su papá y su alegría la envuelven de nostalgia. Ella encuentra en el amor y la fuerza las mayores virtudes de una mujer. Cualquiera diría “Enfrenta el miedo”, pero nuestra en­trevistada prefiere decir “¡Abraza el miedo!”.

Proviene de una familia de raíces y costum­bres arraigadas. En la Comisión que preside en el Congreso local ha comprendido con mayor sentido quién es y de dónde viene.

—¿Cómo se siente en este momento en el espacio donde está?

—En mi trabajo me siento muy satisfecha de poder estar en una posición donde aprendo demasiado de todos mis compañeros legislado­res, de todo mi equipo, de todas las personas que están dentro del Congreso. Y, sobre todo, el poder ayudar, servir y aportar en cuanto al tema legislativo a nuestro estado.

—¿Que extraña de su niñez?

—A mi papá. Sus consejos y su alegría; le en­cantaba bailar, le encantaba reír. Eso extraño de él.

—¿Considera que ha sido difícil ser mujer?

—En algunas ocasiones, pero al final es parte de nuestro crecimiento, es parte de los obstáculos que se nos pueden presentar, que la vida nos da; son oportunidades donde tenemos que esforzarnos, y reconocernos tal cual somos. No somos el sexo débil, somos aquellas que tenemos la fuerza en abundancia y ese amor que podemos dar a los demás.

—¿Cómo la ha acompañado la violencia en su vida?

—Personalmente no he vivido una situación tal cual, pero últimamente en cuanto a redes sociales, hay comentarios que sí son muy do­losos y uno se siente agredida.

Muchas mujeres se han acercado a mí, comentándome situaciones de violencia. Te­nemos que ser parte de esta ayuda entre todas las mujeres, esa parte de sororidad.

—¿Como mujer cuál ha sido su mayor reto?

—Estar en el recinto legislativo, aprender y desempeñar un buen papel como legisladora.

—¿Quiénes son sus aliados o aliadas en este proceso de ser funcionaria, mamá, esposa?

—Mi esposo, mis hijas, mi madre.

—¿Cree que las cosas han cambiado para las mujeres?

—Por supuesto que sí. Nuestras abuelas, bisabuelas, jamás se habían visualizado ocupar puestos de gran importancia, no solo en el ámbito político, sino también en el ámbito social. Creo que esto ha dado una apertura muy grande a nuestro género para estar ocupando estas posiciones.

—Desde el espacio que ocupa ahora y justo con la comisión que preside, ¿qué hacer para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

—Tenemos que empezar por nosotras mismas a trabajar desde dentro, es un tema de conciencia. Como mamás de hijas tenemos gran responsabilidad, porque somos quienes educamos, somos ejemplo que seguir y creo que el punto medular es reconocernos a nosotras mismas, valorarnos a nosotras mismas, antes de esperar que nos valoren desde fuera.

—¿Se arrepiente de alguna decisión?

—No. Tal vez en el momento llegas a dudar y puedes arrepentirte, pero cuando hacemos conciencia y vemos que esa decisión tenía un por qué y un para qué, creo que todo tiene más sentido.

—¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

—El amor y la fuerza.

—¿Y un defecto?

—No creer en nosotras mismas.

—¿Cuál es su palabra favorita?

—Abraza el miedo.

—¿Nos podría platicar sobre su trabajo en la comisión que preside?

—La comisión que presido es la de Fomento Artesanal y MIPYMES. Considero que es una de las comi­siones más sensibles en el Congreso, porque me ha dado la oportunidad de acercarme no solamente a los ar­tesanos o empresarios, sino también a nuestras raíces. Vengo del munici­pio de Xaltocan, ahí fue gran parte de mi vida; vengo de una familia con unas raíces y costumbres muy arraigadas. Tener cerca a personas artesanas me llena mucho, porque me regresa a lo que soy y eso hace que también valore lo que somos, lo que tenemos y lo que podemos generar a través del arte, del amor, de nuestras manos y poder valorar aquellas personas que han dado su vida para dejar su legado a Tlaxcala, a nuestra gente, a nuestros hijos.

Algunos de nuestros objetivos son que los artesanos puedan em­prender, ser reconocidos, se valore su trabajo y crear leyes que puedan soportar estas necesidades que ellos tienen, porque al final es una fuente de trabajo de la que comen. Creo que es injusto que no le demos el valor al trabajo que ellos hacen.

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