María Margarita Alba Macías – Todo lo que te propongas se puede.

Nombre: María Margarita Alba Macías

Profesión: Licenciatura en Administración de Empresas

Cargo: Presidenta de la Federación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo del Estado de Tlaxcala (FECANACO)

Estado civil: casada

Edad: 52 años

Hijos: tres (dos mujeres y un varón)

En un ámbito particularmente competitivo, ha sabido hacer frente a cuestionamientos y gestos machistas. A partir de la sororidad, busca la manera de apoyar a otras mujeres, sobre todo aquellas que hallan pasado por alguna situación complicada.

—¿Cómo se siente en el cargo que ocupa?

—Muy motivada y entusiasta. Hemos hecho un trabajo de equipo, tratando siempre de apoyar, representar y defen­der a los comerciantes, al sector que a bien tuvieron de encomendarme. Creo que la relación que hemos llevado con los diferentes órdenes de gobierno, nos ha permitido tener resultados. Llego a la Cámara de Comercio como directora y he tenido el honroso cargo de presidirla en algún momento, logrando grandes beneficios para los empresarios de Apizaco, sobre todo. Como presidenta de la Federación llevo cuatro años, y como presidenta de la Canaco-Apizaco tengo tres años, mientras que como directora son seis años.

—¿Qué extraña de su niñez?

—A mis padres, a mi madre. Este es un tema bien sen­sible. Viví durante 42 años con ellos, incluso cuando ya estaba casada. Fui la hija más chiquita de 17 hijos. Tuve con ellos la mejor etapa de mi vida. Estuve con ellos hasta el último día de sus vidas.

—¿Ha sido difícil ser mujer?

—Sí lo ha sido en el ámbito donde me desenvuelvo. Es muy complicado en un mundo machista. Pocas mujeres encabezamos o presidimos puestos clave, como el cargo que tengo en este momento. Asistir a las reuniones y ver que son diez varones y una sola mujer; todo el mundo se te queda viendo cuando hablas. Pero aun así, sacas temple, para demostrar que lo puedes hacer, no sola­mente por mí, sino que también están mis hijas. Quiero demostrarles a ellas que lo que se propongan en esta vida, lo pueden lograr.

—¿Ha vivido algún tipo de violencia?

—Sí, recientemente. Por el hecho de ser mujer, te mini­mizan, en cuestión de la representación que tienes y que te inventen cosas que nunca hiciste y que jamás harías, porque por principio de cuentas, está la trayectoria que tienes y lo que quieres heredar, no solamente a mis hijos, sino para todas las mujeres, que seas un parteaguas. Ser la primera mujer en presidir la Federación de Cámaras en el estado ha generado algún tipo de molestia.  

Está la impotencia de que no ten­gan las agallas para decirte las cosas de frente. A mí, si algo me incomoda, voy y te lo digo de frente. Eso me ha funcionado en la relación con las distintas autoridades. Si hay algún asunto con la presidencia municipal, voy directamente con el presidente y le expreso mi inconformidad. Siempre ha sido mi manera de ser. Los políticos utilizan mucho el doble discurso, las dobles formas de decir las cosas, pero yo no. Y creo que por eso jamás voy a ser política.

—¿Cuál ha sido el mayor reto en su vida?

—Mis hijos, ser madre. Mi mayor reto es generar en mis hijos esa confianza, sobre todo en ellas. Tengo dos mujeres y un varón, y quiero generar en ellas que luchen por sus sueños; que entiendan que lo que se propongan, lo pueden lograr. No importa que seas madre. Es motiva­ción para alcanzar lo que te propongas. Mi mayor reto es sentirme bien con un papel, el papel más importante de mi vida, que es ser madre.

—¿Quiénes son sus aliadas o aliados para que pueda desempe­ñar el papel de hija, madre, esposa?

—Entre mis aliados está mi esposo; tengo un esposo maravilloso, que aplaude, que se siente que disfruta conmigo cuando logro algo. Es mi paño de lágrimas cuando me siento triste; en los temas familiares siempre me dice: “Mañana lo vas a ver desde otro punto de vista”. Mi mayor aliado es mi esposo.

—¿Cree que las cosas han cambiado para las mujeres?

—Muy recientemente. Ahora ya es­cuchamos sobre violencia de género; escuchamos a más mujeres tratando de empoderarse. Escuchaba recientemente el tema de Shakira y ver cómo ella siente que está en el piso y tiene que levantarse; yo me levanto por ellos, por mis hijos, por mi familia. Creo que la mayor oportunidad que tenemos las mujeres es demostrar que somos grandes, teniendo una familia sólida.

—Desde el cargo que ocupa, ¿Qué hace para que las mujeres tengan más igualdad?

—Inyectar confianza. El equipo que me rodea en este momento —y desde que he estado al frente de la Cámara y ahora de la Federación— está for­mado por mujeres. ¿Qué me motiva? Si veo a una mujer que viene de una separación, trato de abrir las puertas y trato de hacer ese acompañamiento, porque creo que cuando vienes de un tropiezo en tu vida, lo que más necesitas es tener la mente ocupada; de la gente que me he hecho rodear, a lo mejor viene de algún proceso así. Decirle: “A ver, tú lo puedes hacer”, y tú puedes ser madre, ser padre; tu mayor fortuna y fortaleza son tus hijos, y además puedes trabajar. Aquí abrimos oportunidades para todos.

—¿Se arrepiente de alguna decisión que haya tomado en su vida?

—Pasé por un proceso de separación. Mi esposo es la segunda pareja que tengo en mi vida. La peor decisión que he tomado en mi vida ha sido la primera pareja, por la violencia que existió, sobre todo.

—¿Cuál considera que es la mayor virtud de nosotras las mujeres?

—La capacidad de resolver y de en­frentar las adversidades.

—¿Y un defecto?

—El corazón. Pensamos mucho con el corazón, más que con el cerebro, sobre todo cuando tenemos la mente nublada por el sentimiento; se nos olvida que somos fuertes.

—¿Cuál es su palabra favorita?

—Todo lo que te propongas se puede. Todo. Yo le planteo a mi gente: no me digan nunca que no se puede. Siempre habrá manera de hacer las cosas.

Marisol Fernández Muñoz
Yassir Zárate Méndez
Fotografía: Federico Ríos Macías

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