Uriel Montiel Montes

Edad: 25 años.

Originario: Huamantla, Tlaxcala.

Estudios: Ingeniería mecánica industrial en el Tecnológico de Puebla.

Empresa: Asociación civil Banco de Alimentos para Zonas Rurales, fundada en 2016.

Cargo: Director general yrepresentante legal de la asociación civil Banco de Alimentos para Zonas Rurales. Director general en Walmart representando a la Fundación Banco de Alimentos para Zonas Rurales.

El Banco de Alimentos para Zonas Rurales se forma en 2016 con la tarea de ayudar a quienes más lo necesitan. Ahora es una gran labor que ramificó en ayudar de formas diversas. El Banco de Alimentos ha venido a fortalecerse en la suma de sus voluntarios, las empresas dispuestas a donar y personas que respaldan a la asociación con su ayuda.

—Tomé esta iniciativa debido a que trabajé en el DIF de Huamantla, Tlaxcala. Ahí advertí las necesidades y carencias de las personas en nuestro municipio, en el estado y el país. Busqué la manera de que la iniciativa privada ayudara a personas que están con un retraso alimenticio, con vulnerabilidad.

Decidí formar la asociación civil en 2016, para que en el 2017 fuera donataria autorizada y la empecé a trabajar a partir de 2019. En ese lapso hice proyectos para que tuviera donativos en cualquier momento.

—Ofrecemos nutrición equilibrada y balanceada con la ayuda de dos nutriólogos. Brindamos el mejor servicio de odontología en Huamantla para menores y mayores de edad. Contamos con el mejor oncólogo del estado, una ginecóloga, dos fisioterapeutas, una psicóloga, una tanatóloga, una podóloga, dos masajistas quiroprácticas y todo es totalmente gratuito.

Si alguien necesita un tratamiento se cobra una cuota de recuperación, que es casi siempre al 50% de lo que ofrecen los médicos particulares dependiendo el caso. En solicitudes de apoyo vemos la manera de subsidiarlo en un 70% o un 80%.

—Somos donatarios de Fundación Walmart y grupo Walmart. Nos dan mercancía que está dañada o cercana a caducar que ya no representa valor de venta y hace ver vieja a la tienda. Así, en diferentes partes del estado entregamos de 6 a 9 productos dependiendo la donación, pues va cambiando por temporadas. Nos dan fruta, pan, verdura, frijol, sal, azúcar, lenteja, granos, cereales, jabón en polvo, jabón en líquido, agua, jugos, galletas, atún, salmón, sardinas, etc.

—Hicimos un censo de afiliación con el que comprobamos el nivel socioeconómico bajo. Muchas familias quedaron vulnerables ante la pandemia por COVID-19. Algunas personas quedaron sin mamá, sin papá, sin hijos. Nos cercioramos de que no tuvieran trabajo, que no tuvieran estabilidad económica. Seleccionamos a 4,600 familias de 18 comunidades de Huamantla; todas cuentan con una credencial.

Tenemos pacientes con cáncer, con diabetes, con artritis, con diferentes enfermedades. Cuando nos llega un donativo de medicina u otro producto esencial para esas personas, en nuestra base de datos checamos exactamente quienes necesitan esas donaciones.

—Sí, siempre y cuando no tengas tu camino trazado. Si tienes tus ideas claras no va a ser difícil. Un joven centrado sabe lo que va hacer y hacia dónde va, entonces para mí se me hace muy fácil ser joven. Como joven que se dedica a la parte social el principal reto es la edad, ya que las empresas grandes no quieren donar, porque piensan que podemos hacer un mal uso de los recursos o que no tenemos la capacidad para destinarlos. Eso nos limita un poco. 

—Todas las empresas nos pueden ayudar. Todas facturan y somos una donataria autorizada; podemos hacer recibos deducibles de impuestos al 100% del ISR.No solo nos enfocamos a la salud o a la nutrición, sino también a la educación y a la cultura. Pueden donarnos artículos de belleza o de uso personal, de lujo, muebles, sillas, refrigeradores. Nos sirven los donativos que puedan ser en efectivo, porque la asociación civil tiene gastos.

Hacen falta empresas que nos donen combustible para llegar a nuestros destinos, también, por qué no, un equipo de movilidad. Pueden donar mano de obra, deshechos duros de plástico; tenemos alianza con una recicladora, que convierte los plásticos duros en materia prima, y nos sirve la materia prima o el flujo de efectivo. Recibimos PET, cartón y tapitas, pues apoyamos a una asociación que ayuda a personas con cáncer.

—Mucha gente te desprecia, piensa que sientes lastima, que les das sobras y son golpes duros para nosotros, porque no sabemos cómo reaccionar. Otras personas nos dan la espalda, recibimos malos comentarios, malos tratos. Lo que más nos ha sorprendido son todas las bendiciones recibidas. Entre más damos, Dios nos ayuda más.

—Estamos en proceso de crear un comedor comunitario, que será una construcción de 200 metros cuadrados. De inicio beneficiará a 150 familias con desayuno y comida totalmente gratuita. Nos faltan baños, instalación eléctrica, techado, pisos, lavamanos, mesas, sillas, utensilios para comer.

Este proyecto lo estamos trabajando junto con la Universidad de las Américas Puebla y el Banco de Alimentos para Zonas Rurales.

—Nuestro número de contacto es 247 130 19 15, a través de Instagram @bancoalimentoz, nuestra página web es www.bancoalimentoz.org y vía Gmail bancoalimentoz@gmail.com

Marisol Fernández Muñoz
Lucero Ivonne Peña Jiménez
Fotografía: Federico Ríos Macías

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