Felicitas Fernández Muñoz – Los sueños se cumplen

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Nombre: Felicitas Fernández Muñoz
Estudios: Normal Básica en la Escuela Normal de Panotla, Licenciatura en la Universidad Pedagógica Nacional y la Maestría en Desarrollo Educativo con título en trámite.
Estado Civil: Divorciada
Edad: 55 años
Hijos: 2 hijas

Felicitas Fernández Muñoz es mamá y profesora de nivel preescolar desde hace más de 33 años. Ex presidenta del municipio de Xalostoc y apasionada de su trabajo, nos com­parte el rol de las mujeres hoy en día. Soñó con tocar en un grupo y lo logró. Era una manera de tener ingresos para completar sus estudios. Su vocación de servicio se ha ido consolidando, inclu­so forma parte de los docentes que fundaron lo que hoy es el plantel 19 del Cobat de su municipio.

Cuando era niña, ¿qué soñaba ser de grande?

Recuerdo que trabajaba con mi papá en el campo. Me soñaba con ser una artista, ser una líder de grupos, pero nunca pensé que llegaría a serlo. Creo que en su momento todos esos sueños se han ido haciendo realidad. Empecé a trabajar con el grupo “Sensación Ca­ribe”, donde me dieron la oportunidad para cantar; de aquel grupo obtuve amigos con quienes todavía compar­to muchas cosas. Fue una emoción tan grande, pues ahí cumplí uno de mis pri­meros sueños, “el cantar por trabajar”. Ese trabajo me apoyaba para pasajes, disfrutar una torta en la escuela y un refresco. Posteriormente, trabajé con mis amigos entrañables, y que desgra­ciadamente por la situación que vivi­mos ya no están, mis amigos de “Estre­lla de Oro”. También con ellos compartí muchos momentos de alegría. Ese ha sido uno de los sueños que tuve y se me hizo realidad y que lo comparto con mis hijas y con mis compañeras que asombradas preguntan: “¿A poco tú tocaste?” A lo que respondo, “¡Cantaba y tocaba el contrabajo!”.

¿Es difícil ser mujer?

Yo creo que sí. Sobre todo en la época que me tocó ser más joven. Ahorita ya hay otro tipo de situaciones, pero en su momento el que a mí me hayan vis­to, por ejemplo, en un grupo cantando provocó mucha situación de bullicio. Pero sé que cuando una tiene bien plantado lo que quiere y se da a res­petar creo que no pasa nada. Es difícil, sí, pero no imposible salir adelante y, sobre todo, cuando te crías en medio de tantos compañeros de trabajo, que en mi caso pues fue en la música y el respeto siempre lo hubo.

¿A lo largo de su carrera ha tenido que renunciar a algo por los estándares que marca la sociedad de esposa, mamá, que trabajes?

Yo creo que no tanto renunciar, si no enfrentar y salir adelante. Porque si re­nuncias creo que sería muy difícil de volver a retomar. Se trata de enfren­tar las situaciones como van llegando, como se van presentando y tal vez la sociedad en algún momento nos juz­gue, pero si una está segura de lo que quiere para sí misma y su familia, tendrá que enfrentarlo y hacer lo que se crea conveniente.

Usted es mamá, ¿cómo se orga­niza?, ¿de quién se apoya?

Siempre he tenido el apoyo de mi familia y del papá de mis hijas. Uno resuelve y saca adelante to­dos lo que se nos va presentando. Ahora mis hijas son mayores y ya son responsables de varias cosas en la casa y aunque poco a poco empiezan a ser independientes, en algún momento somos equipo.

¿Usted considera que hemos avanzado en equidad?

Sí hay avance. Pero creo que aún falta más. En teoría creo que las leyes están ahora dándole más promoción a la mujer, pero ten­dremos que hacer la revisión de todas esas leyes para que real­mente se cumpla como debe de ser, falta aún más.

¿Ha vivido en algún momento de su vida violencia?

Creo que la violencia no solo es fí­sica, también es psicológica. Creo que en algún momento sí, sí lo he vivido. Pero si nos enfrentamos por lo que queremos, esta par­te de la violencia tú como mujer, como persona la puedes erradi­car. Cuando tú dices hasta aquí llegué, basta, no quiero vivir todo esto, considero que sí, sí lo puedes lograr.

¿En el entorno en que te has movi­do mucho tiempo cómo maestra qué hacer para que las mujeres vivan en condiciones de mayor equidad?

Creo que tendremos que enfren­tarnos a toda esta situación de tabúes. Como mujeres tenemos las mismas capacidades que los hombres, aquí sobre todo es creer nosotras mismas que aque­llo que queremos hacer, lo pode­mos hacer. Creo que ha quedado una muestra clara de los años de servicio que llevo tanto a la edu­cación como apoyando a nues­tra comunidad, a nuestro pueblo y municipio. Considero que es muy importante el hecho de que como mujer una se enfrenta a muchas situaciones que te ponen piedri­tas, pero cuando una tiene esa se­guridad de lo que quiere, lo puede lograr, va a haber muchas situa­ciones de conflicto también, pero sobre todo es importante rodearte de la gente que te va a apoyar, gente que te va ser leal, porque si no de otra manera una podrá tener muchos sueños, muchas ilu­siones, pero si hay gente que en su momento no te apoya, no puedes hacer todo tú.

¿Qué ha aprendido de la pande­mia?

Creo que todos lo vivimos de cer­ca, todos tenemos familiares que se fueron y ahora esto nos debe hacer más conscientes, ser más humanos. El hecho de que sin im­portar la distancia estemos en co­municación con nuestras familias, con la gente desamparada, con la gente que en su momento no tuvo la oportunidad de tener atención por la cuestión económica o por confiarse. Debemos de ser ami­gos, ser hermanos, ser humanos y debemos apoyarnos por ejemplo con una simple llamada telefóni­ca porque no puedes convivir con tal persona o visitarla y así darle ánimo. Esta pandemia nos debe dejar un gran aprendizaje.

Tres virtudes de las mujeres.
Tenaces, responsables, y eficaces.
Un defecto.
Un defecto es que tenemos corazón de pollo. Ese corazón que en su momento es muy humano tenemos que convertirlo en una fortaleza no debe
ser una debilidad.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Sí, muchos. Ya no lo practico, el futbol. El que sí practico es tocar la guitarra, creo que es mi forma de desestrés. Leer también y convivir con mi familia los ratitos que podemos estar juntos.
¿Cuál es su palabra favorita?
Humildad.

Marisol Fernández Muñoz
Lucero Ivonne Peña Jiménez
Fotografía: Federico Ríos Macías
Melisa Ortega Pérez

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