Hilda Margarita Castro Cuamatzi – Que tus acciones griten mas fuerte que tus palabras

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Hilda Margarita Castro Cuamatzi, 30 años, Licenciada en Ciencias Ambientales y Maestría en Ciencias Biológicas en la Uni­versidad Autónoma de Tlaxcala.

–¿Actualmente qué haces?

–Estoy trabajando con un proyecto que se dedica a la colecta y reciclado de las colillas de cigarros, del cual soy pionera en el estado de Tlaxcala, me encuentro en la empresa de Inter México y estoy apoyándolos en el tema de la primera planta a nivel internacional que pueda dedicarse a esa área, entonces aquí ando colaborando con ellos; parte de mi tiempo es eso.

De manera general mi tiempo se enfoca en impulsar la educación ambiental en el estado de Tlaxcala y por eso creo el proyecto de edu­cación ambiental que se llama Toktli educación ambiental, que desde hace dos años lo creo y trato de motivar acciones en los jóvenes y jóve­nes adultos para que puedan conocer diferen­tes temas ambientales, principalmente cambio climático, producción y consumo responsable y ecosistema terrestre.

Toktli Educación Ambiental informa y capa­cita, inspira, y suma poniendo todos los cono­cimientos en acción, además de incidir en la política. Mucho de mi tiempo se dedica a eso; también soy voluntaria y colaboró con muchas organizaciones, porque creo que es fundamen­tal profesionalizar los esfuerzos que tenemos en temas ambientales. Desafortunadamente muchos ecocidios han salido o han surgido por estas “buenas intenciones”, por así decirlo, pero no con la información necesaria. Además de eso soy voluntaria de Rotary International, en el área de Rotaract. El año pasado fui funcionaria mul­tidistrital de prevención y medio ambiente, en el cual promovíamos con los voluntarios y las vo­luntarias a nivel México [que] hicieran acciones en temas ambientales y de prevención.

También formo parte de otras organizaciones, como My World México, que se dedica a informar, al monitoreo y demás acciones de la agenda 2030, cómo las OSC o las organizaciones de la sociedad civil están impulsando que se cumpla la agenda 2030. Estamos en la década de acción.

–¿Esta asociación es una empresa o una asociación?

–Toktli Educación Ambiental somos un proyecto de educación ambiental tlaxcalteca que traba­jamos como si fuéramos una asociación civil, aunque no estamos constituidos legalmente, pero estamos en proceso de constituirnos.

–¿Vives de esto?

–Desafortunadamente, pues… como los artis­tas… cómo decirlo… desafortunadamente no existe una retribución económica de todos los esfuerzos que realizo o realizamos. Realmente todos esos esfuerzos son (sic) de recursos econó­micos propios, por eso tengo que trabajar medio tiempo, pero son recursos propios o de que mi familia me apoya o me fondea o de los mismos voluntarios que están de educa­ción ambiental. Decimos: “Oigan, chicos, vamos a participar en una reforestación”, y hacemos coperacha para el tema de movilización o para el tema de alimento.

A mí me encantaría que en algún mo­mento pudiéramos ser consultoría y que todos estos esfuerzos que hacemos; que hago consultoría de por sí, pueda retribuir y sobre todo para que podamos crecer y también darles mejores herramientas a los voluntarios, tener estas capacidades.

–¿Ese sería el principal objetivo o lo que estás buscando en un futuro cercano?

–Claro, claro, sí; de hecho, es una de mis metas para este año, ser asociación civil. A veces sí participamos en proyectos o convenios; por ejemplo, ahorita estamos formando parte de las OSC.

Toktli Educación Ambiental forma parte de todos estos esfuerzos, aunque no somos asociación civil como tal, pero bajo todos los esfuerzos, bajo toda la evidencia que tenemos, pues demostramos que esta­mos trabajando como tal. En ese sentido, este año lo que buscamos legalmente es estar constituidos, es como el gran paso que queramos tener, sobre todo porque también uno de mis sueños es que pueda dedicarme a esto de tiempo completo, que podamos tener una retribución económica y también que personas que les guste esta área ambiental o la educación ambiental puedan formar parte de nosotros y que nosotros también podamos brindarles un espacio de trabajo, por así decirlo.

–Ahorita que no estás en Tlaxcala, ¿nos puedes abundar más sobre este proyecto en el que estás involucrada?

–Claro, ahorita estoy en un proyecto que inicia (sic) desde hace muchos años el bió­logo Leopoldo Benítez y Paola Garro. Ellos son pioneros en el tema del reciclado de las colillas de cigarros; este concepto ya tiene muchísimos años, pero de hecho en Tlaxcala nadie había hecho eso y desde hace dos años Toktli Educación Ambiental abandera y apadrina esta causa.

En este sentido nosotros los enviamos aquí a nuestros amigos de Eco Filter, que ahorita estoy con ellos colaborando. Ellos hacen un tratamiento de las colillas de ci­garro por medio de un hongo que hacen (sic) que disminuyan sus contaminantes y hacen ciertos productos; por ejemplo, con algunas otras empresas hacen papel que está hecho de 50% de colillas de cigarro con otros papeles.

–¿Qué representa una colilla de ci­garro tirada en la calle?

–Bueno, pues primero que nada represen­ta que ahí se están vulnerando nuestros derechos a un ambiente sano. Además de eso, que no hay una conciencia colectiva del impacto que genera una colilla de ci­garro y todos los residuos. Una colilla de ci­garro puede contaminar hasta 50 litros de agua potable, de 12 a 13 litros de agua sala­da. Cuando nosotros tenemos el cigarrillo, de acuerdo a (sic) la Organización Mundial de la Salud, tiene más de 7 mil sustancias y de estas 80 [a] 50 son cancerígenas.

–¿Qué efectos tienen en estos tiem­pos de pandemia con todo este tra­bajo que haces?

–Claro, pues ha sido muy interesante, por­que antes teníamos eventos presenciales, ahora hacemos eventos online. Cada mes estamos renovándonos, innovando, crean­do eventos de diferente índole de estas tres áreas que manejamos y pues tenemos pú­blico de Tlaxcala; desafortunadamente es poquito, pero de otras partes de la Repúbli­ca Mexicana, de Europa, una vez tuvimos a alguien de África, no entiendo cómo fue eso. Ver las bondades de las cuestiones online, que estamos conectando, eso es lo que me encanta, y que también nos unimos a or­ganizaciones de Chile, Ecuador, para hacer eventos, alianza, entonces eso me encanta.

Sabemos que no es lo mismo un evento presencial, que me encanta estar en los talleres, sentir la motivación, las vibras de las personas, pero ahora en online nos per­mite tener esta información y que inves­tigadores o instituciones de otros países también puedan comunicar con nosotros esta información tan valiosa para que podamos tomar mejores decisiones so­cioambientales.

–Comparte un mensaje con nuestros lectores.

–Pues yo creo que el mensaje que me gus­taría agregar es que cada uno de nosotros podemos generar un impacto positivo a negativo al ambiente o al lugar en el cual estemos, desde una decisión muy simple que es poder separar los residuos, poder reciclarlos o hasta dejar de comprar algu­nos productos o por qué no levantar la voz y exigir que no se tiren esos árboles que se están derribando por una construcción, hasta el mismo hecho de decirle a alguien: “Hey, esta colilla de cigarro que tienes en la mano, no la deseches en la calle, mejor ponla en una botella de plástico”, o buscar a alguien que la pueda reciclar.

“Sí, tú, qué crees que estas acciones que tú estás haciendo son muy peque­ñitas, no, créeme, son acciones gigantes, que entre gigantes debemos motivarnos para que podamos cambiar el sistema y podamos lograr ese mundo que deseamos que sea más empático, más armonioso y, sobre todo, donde las demás especies que compartimos este planeta también tengan el derecho a vivir y no las matamos”.

Yassir Zárate Méndez
Fotografía: Archivo de Guadalupe Alemán
Melisa Ortega Pérez

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