Jessica Almendra Rodríguez López

Cargo: regidora en el ayuntamiento
de Apizaco.
Estudios: licenciatura en Negocios
Internacionales.
Estado civil: soltera.
Edad: 31 años
Familia: dos hijos.

Se desempeña como regidora en el municipio que la vio crecer. Sufrió violencia polí­tica de género en el proceso de ocupar el cargo que actualmente ostenta. Anhela ser el mejor ejemplo para sus hijos Rodrigo y Ana María.

Es en su madre en quien en­cuentra a su más grande aliada. Otros eslabones importantes en esa cadena de apoyo son su asistente y su secretaria. En su familia ha tenido ejemplos de mujeres exitosas que han salido adelante solas.

—¿Cómo se siente como regidora?

—Me siento muy orgullosa de ser regidora del municipio que me vio crecer. Porque mi sangre y corazón son orgullosamente apizaquenses.

—¿Qué extraña de su niñez?

—Extraño no tener tantas respon­sabilidades como las tengo ahora.

—¿Ha sido difícil ser mujer?

—En un tema de dificultad yo creo que sí es difícil ser mujer en el medio donde me estoy desenvolviendo, que es la política. Sin duda he tenido muchos maestros hombres en la po­lítica. Hay que irse abriendo camino.

—¿Cómo la ha acompañado la vio­lencia en el cargo que desempeña o en su vida?

—La violencia puede ser física, verbal, psicológica. Antes de tomar este cargo público sufrí violencia política de género, porque querían que renunciara al llegar a la regiduría, [argumentaron que] no era impor­tante que una mujer representara dentro del municipio de Apizaco, que la fórmula no fue aplicada co­rrectamente. En ese aspecto sí fue un poquito complicado, porque sí la sufrí y pasaron cosas que estuvieron fuera de lugar. Pero hay que salir adelante.

—¿Existe algún evento de violen­cia que haya pasado y tenga muy presente?

—Sí, claro. Un episodio para que no pudiera llegar al cargo público que hoy ostento. Al principio solo eran llamadas y mensajes de que renunciara; sin embargo, después se tornó que la única manera en que no pudiera tomar protesta como regidora en el municipio de Apizaco era que sufriera un accidente. Dos veces trataron de sacarme de la carretera, sé perfectamente quién fue. En el medio político y público se mueven muchos intereses, fue un poco complicado el tener que salir unos días de lo que hacía co­tidianamente. Mi familia siempre estuvo para mí.

—¿Cuál ha sido el mayor reto en su vida?

—Ser el mejor ejemplo para mis hijos. Tengo dos: Rodrigo, de nueve años, y Ana María, de siete. Creo que coincido con muchas mujeres: nuestro mayor reto es ser el mejor ejemplo para nuestros hijos.

—¿Quiénes son sus aliadas o alia­dos en este proceso de ser mamá y funcionaría?

—Mi más grande aliada es mi mamá. Ahorita que tengo este cargo público mi mamá es la que más me ayuda con mis hijos y me echa la mano en casa con ellos. Tengo un gran equi­po de trabajo lleno de mujeres. Mi asistente y mi secretaria particular son mujeres que me ayudan mucho.

—¿Cree que la situación ha cambiado para las mujeres?

—Sí, ha cambiado en el tema de condiciones. En el tiempo actual, las mujeres o el término de mujer pueden sacar adelante a una familia, a diferencia de hace muchos años.

Sin embargo, creo que esa diferencia nos hace falta mucho para tener esa paridad e igualdad. Tampoco se trata de hacer una diferencia de quién es mejor, el hombre o la mujer; para salir adelante se tiene que caminar a la par. En mi familia tengo ejemplos de mujeres exitosas que han salido adelante solas y que no dan un paso atrás.

—¿Se arrepiente de alguna decisión?

—No. Si no hubiera cometido erro­res, no sería lo que soy ahora. De los errores se aprende y creo que la perseverancia y responsabilidad con que afrontes los problemas te hace ser día a día lo que eres.

—¿Cuál considera que es la mayor virtud de las mujeres?

—Las mujeres somos responsables y muy fuertes.

—¿Algún defecto de nosotras las mujeres?

—El mayor defecto de nosotras es lo que pensamos. Nuestros límites están en nuestra cabeza. A veces no creemos lo mucho que podemos lograr.

—¿Cuál es su palabra favorita?

—Mi palabra favorita es magia. Las mujeres hacemos magia, todo lo que tocamos lo hacemos bonito.

Lucero Ivonne Peña Jiménez
Fotografía: Federico Ríos Macías
Melisa Ortega Pérez
Vanessa Quechol Mendoza

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