Juana de Guadalupe Cruz Bustos – No hay imposibles

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Nombre: Juana de Guadalupe Cruz Bustos
Cargo: ex titular del Centro de Justicia
PARA MUJERES
Estudios: Licenciada en Derecho
Estado civil: Casada
Edad: 57 años
Hijos: Tres hijas

Ocupar un lugar en el sistema pa­triarcal ha sido todo un reto para Juana de Guadalupe Cruz Bus­tos, mejor conocida como Juanita. En el período 2005-2008, asumió la pre­sidencia municipal de Totolac, pues­to que históricamente no había sido ocupado por una mujer. La decisión de participar en la elección marcó su vida para siempre. Motivada por el amor y el apoyo de su familia, logró este objetivo de su vida.

En esta entrevista, Juanita nos cuen­ta qué recuerda cuando levantó la mano por primera vez para participar en una contienda electoral y partici­par por un puesto de elección popular. Sentí que se me venía el mundo enci­ma. El sistema patriarcal, cuestionan­do, porqué una mujer.

“Tengo la fortuna de haber repre­sentado el municipio de Totolac, y una de las denostaciones hacia mi persona fue ‘Es vieja y no tiene profesión’. De­nostaciones de la sociedad machista”.

Abogada de profesión, indicó que ir en contra de lo ya establecido ha marcado su trayectoria profesional y política. Subrayó que una mujer tiene que romper muchos estereotipos para logar ser una mujer exitosa.

La también exdirectora del Centro de Justicia para Mujeres en el Estado de Tlaxcala dijo estar satisfecha por­que en su gestión en la dependencia logró la gestión de recursos federales por cuarenta y seis millones de pesos para la construcción del Centro de Justicia. Este logro es el resultado de más de dos años de trabajo, que no lo hubiera podido lograr sin el apoyo de mujeres talentosas y profesionales con las que tuve el gusto de coincidir en el CJM. El trabajo en equipo genera grandes resultados.

Juana de Guadalupe Cruz Bustos es licenciada en derecho por la Uni­versidad del Desarrollo del Estado de Tlaxcala; cuenta con un diplomado en Derechos Humanos, Derecho Par­lamentario y Alineación Estratégica y Gobernanza Eficaz; se ha desempe­ñado como diputada local, coordina­dora general y directora de Atención Municipal del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de Tlax­cala; presidenta municipal de Totolac y honorífica del DIF de esa demarca­ción, donde también se desempeñó como presidenta del Comité de Salud; además, ha sido dama voluntaria de la Cruz Roja e integrante del Comité Técnico del Fideicomiso de Desarrollo Integral de la Mujer.

¿Cuándo era niña qué soñaba ser de grande?

Soñaba con ser mamá. Las construc­ciones socioculturales y los roles que te dan muy específicos a las mujeres marcaron de una u otra manera mi infancia. Soñaba con tener una familia muy unida y ser bue­na madre. Otro de mis sueños fue ser médico, afortunadamente no lo fui, no porque sea denostativo serlo, sino porque se requiere de mucho temple, reconozco la la­bor de los médicos y más en es­tos tiempos tan difíciles para los seres humanos. Finalmente, deci­dí estudiar psicología y cursé los primeros semestres; desafortu­nadamente no concluí la carrera y no por falta de ganas, conocí y me enamoré del padre de mis hi­jas. Más tarde, y con el apoyo de mi pareja, concluí mis estudios universitarios, siendo una mujer adulta, madre de familia y ya era presidenta municipal de Totolac.

¿Es difícil ser mujer?

Sí, por nuestra cultura, por los roles tan marcados que nos quiere im­poner la sociedad a las mujeres, lo que puedes ser y lo que no. Qué está bien visto por la sociedad y qué no, hasta dónde puede llegar una mujer. Son muchos los este­reotipos que se tienen que romper para logar ser una mujer exitosa.

¿A lo largo de su carrera ha re­nunciado a algo según los están­dares de la sociedad?

No he renunciado a ninguno, me encontrado con molestias que causa que una mujer busque ser representante, escucho comen­tarios como vieja porque, no es originaria de aquí, no tiene una profesión. Si me he encontrado con obstáculos, pero se han con­vertido en cosas asertivas para mí, porque hay que luchar, hay que trabajar, nada se da de la noche a la mañana, sino que es una opor­tunidad de buscar tus habilidades y preparación. Vas en contra de lo que está establecido por cultura. No ha sido fácil, pero lo he logrado.

Es esposa, mamá y ha sido fun­cionaria, ¿cómo se organiza?, ¿de quién se apoya?

Estoy orgullosa de tener al espo­so que tengo, que me ha apoya­do siempre. Cuando me invitaron a ser candidata a la presidencia municipal de Totolac, se rompió ese estereotipo de que “la mujer en la casa”. Mi esposo es abo­gado, político, militar retirado; él siempre me ha dado su respaldo, considero que el diálogo es lo más importante para poder tomar de­cisiones en pareja y familia.

¿Hemos avanzado en equidad?

Muy poco, considero que nece­sitamos reeducarnos. Nos está costando mucho a la sociedad, nos está costando conocer y ha­cer altos. Todos tenemos distintos roles, hombre, mujeres e hijos pero todos son importantes.

¿Ha sufrido violencia en algún momento de su vida?

Si, cuándo levanto la mano para participar en un puesto de elec­ción popular, recuerdo que pri­meramente fue en una contienda interna, primero con mi partido, en ese entonces éramos ocho aspi­rantes por el Partido Revoluciona­rio Institucional. Después ir a una constitucional, donde competí con hombres que representaban otros partidos políticos y que por supuesto tampoco iban a per­mitir que una “vieja”, como ellos me llamaron, “llegara al poder”. Violencia Política y machista, in­virtieron mucho en contra de mi campaña para decir no es ella, pero me hicieron más fuerte. Por supuesto obtuvimos el triunfo gra­cias a mujeres y adultos mayores, personas que aclamaban el cam­bio. Mi esposo ya había sido pre­sidente municipal, yo había sido presidenta del DIF y mi trabajo y resultados hizo que la ciudadanía me apoyara.

¿Desde su entorno qué se puede hacer para que las mujeres vi­van en condiciones de verdadera equidad?

Primero creerles, las mujeres tene­mos claro que necesitamos y sa­bemos que teniendo una estabili­dad emocional, nos permite saber qué es lo que estamos haciendo y qué somos capaces de lograr.

No es una lucha, se está mal entendiendo, estamos pensando que la situación de la igualdad es la lucha contra el varón, cuando creo que somos un binomio per­fecto para formar sociedades y dar espacios de crecimiento para las mujeres y los hombres.

¿Qué aprendió de la emergencia sanitaria ocasionada por la CO­VID-19

No hemos aprendido el equilibrio que busca el ser humano con la naturaleza. Nos necesitamos y so­mos parte de un universo y somos un granito y nos creemos más que la propia tierra. La tierra nos está reclamando varias cosas.

Tres virtudes de las mujeres.
La fortaleza, las mujeres tenemos mucha fortaleza; es increíble ver y conocer a una mujer con tantas violencias y que se sobreponga y salga adelante y continúe luchando.
La inteligencia es otra virtud en las mujeres y el amor por el ser humano.
¿Un defecto?
El miedo.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Mi pasatiempo favorito es estar con mi familia. Me gustan las familias grandes; soñé con tener una familia de ocho o diez integrantes y si son mujeres, mejor.
¿Cuál es su palabra favorita?
Compromiso.

Marisol Fernández Muñoz
Yazmin Zárate
Fotografía: Federico Ríos Macías
Melisa Ortega Pérez

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