Las esferas de Chignahuapan, magia artesanal para la Navidad

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Publicada Diciembre 2009 Edición 25

* Desde hace 17 años la empresa Saavedra produce este artículo en este municipio

* Más de mil 500 personas trabajan en esta labor durante todo el año

La colocación de adornos en el árbol navideño es una costumbre de origen europeo que data de la Edad Media. Entonces se ponían en el árbol manzanas y otros frutos simbólicos sobre el mito del pecado original y las tentaciones. En la actualidad, se emplean esferas que simbolizan las oraciones que se realizan durante el Adviento, es decir, el periodo previo a la Nochebuena.

Ya sea por su significado o belleza, la presencia de las esferas es habitual en los hogares tlaxcaltecas durante las fiestas decembrinas. En México se producen cada año millones de esferas de diversos colores y de acabados mate o brillante. Los modelos disponibles varían, pues no todas son redondas: hay bolas, chimborros (forma de gota), torcidas, chilacas (puntiagudas), paletas (planas) y otras en forma de campanas, casitas y muñecos de nieve.

Según la tradición, el color de cada esfera guarda un significado: las plateadas corresponden al agradecimiento, las rojas son de petición, las azules de arrepentimiento y las doradas de alabanza.

Sin duda, este adorno invernal tiene mucho qué decir y se puede comprobar en las calles y los rincones de Chignahuapan, Puebla, donde se fabrica. Esta población se encarga de abastecer el mercado nacional conformado por tiendas pequeñas y medianas. También cuentan con distintos establecimientos, ubicados a lo largo de sus calles, en donde el público las adquiere de manera directa. Además, tiene el aliciente del lugar, que cuenta con paisajes hermosos, similares a los cuadros navideños de los relatos tradicionales.

Para conocer el proceso de fabricación de las esferas en Chignahuapan, Puebla, Francisco Javier Tirado, representante de la empresa Saavedra S.A. de C.V., explica que la producción de este artículo es 90 por ciento artesanal.

“La empresa nació hace 17 años aproximadamente con un taller muy pequeño, en ese periodo hemos cambiado de razón social, pero el logotipo de Ambisa (Artesanías Navideñas de Vidrio Soplado) se mantiene porque así nos identifican los compradores al menudeo y mayoristas”.

Francisco Javier Tirado recuerda que hace aproximadamente 40 años Rafael Méndez incursionó en la fabricación de esferas navideñas en este municipio, ubicado en la sierra norte del estado de Puebla. La técnica para elaborarlas la trajo de Alemania y Polonia, cuna de este objeto representativo de la temporada decembrina.

“El señor Rafael Méndez llega de Michoacán y empieza a elaborar la esfera en Chignahuapan. Posteriormente sus trabajadores se van desprendiendo poco a poco para abrir pequeños talleres familiares y así es como hace 17 años inicié el mío”.

La actividad productiva y económica de Chignahuapan está centrada en 80 por ciento en la fabricación de esferas, hay más de mil 500 personas que se dedican a este giro y alrededor de 100 empresas formales. La empresa Saavedra tiene 150 trabajadores y además apoya a otras 200 personas de manera indirecta.

“Nosotros empezamos a trabajar desde enero para surtir el mercado nacional, aunque hace cuatro o cinco años llegamos a exportar a Estados Unidos, el cual se cerró por la incursión de esferas que se fabrican en China. Sin embargo, la empresa se ha dado a conocer gracias a lo que es hoy la Feria del Árbol, pues vienen turistas nacionales e internacionales a conocer Chignahuapan y de paso a comprar de manera directa nuestros productos”.

Esta empresa surte de esferas a tiendas departamentales comoSears, Liverpool, El Palacio de Hierro, Waldo’s, Sam’s y Walt Mart porque tiene precios para clases sociales diferentes.

Así, de enero a mayo elabora esferas para las tiendas de autoserviciosde la República y en agosto la fábrica abre sus puertas para vender de manera directa al público.

“Aquí viene mucha gente y se surte al medio mayoreo para que vendan las esferas entre sus vecinos o compañeros de trabajo a buen precio. Si un artículo lo consigues en 200 pesos en el mercado nacional, aquí lo consigues en 80 pesos, eso te da pauta para que te ganes un 50 por ciento y mucha gente ha hecho eso durante la temporada navideña”.

Francisco Javier menciona que cada año la empresa innova en el diseño de las esferas, pero no realiza una producción elevada porque primero ve cómo es aceptado en el mercado el artículo nuevo. Si tiene demanda, entonces al siguiente año se eleva el volumen de esa línea.

“Cada año realizamos de dos a tres diseños nuevos y mantenemos los que ya son vendibles”.

Además, la compañía Saavedra es la primera en producir en México la esfera de plástico para competir con el mercado chino, pues el empresario refiere que el producto asiático es más barato, pero no tiene diseños que le agraden al mexicano, pues las manos artesanales de nuestros paisanos hacen un artículo de vidrio a mano en el 90 por ciento del proceso y los diseños llaman mucho la atención de los clientes.

La materia prima que utiliza esta empresa para la fabricación de las empresas la consigue en el mercado nacional e internacional. Por ejemplo, el vidrio lo importa de Alemania, el tungsteno –elemento que funde el aluminio– de Estados Unidos y el gas, el empaque, las latas, los solventes, las tintas, las diamantinas y el casquillo se adquieren en México.

En la República Mexicana hay tres lugares donde se manufacturan esferas de Navidad: Chignahuapan, Puebla; Tlalpujahua, Michoacán y Zumpango, Estado de México.

La fábrica Saavedra tiene más de 100 modelos diferentes y desplaza alrededor de 1.2 millones de cajas al año en el mercado nacional.

PROCESO DE ELABORACIÓN

La fabricación de esferas inicia en el taller de globeo, donde un grupo de trabajadoras a base de calentar un tubo cilíndrico de vidrio, de diferente espesor y tamaño, eleva la temperatura de un tubo de vidrio con un soplete y con la boca soplan para formar una esfera de diferente medida, la cual puede tener de uno hasta 15 centímetros de diámetro.

Posteriormente, las esferas de vidrio pasan al proceso de metalizado en una cámara que contiene una bomba de vacío, la cual funde el aluminio y cuando se evapora este metal da un aspecto plateado a los objetos.

La siguiente etapa del proceso consiste en la inmersión de las esferas en un recipiente lleno de pintura para dar un color determinadoa éstas; posteriormente se llevan al área de pintado, donde un grupo de artesanos pintan con pincel diferentes figuras que hacen más hermosos estos artículos.

Por último, las esferas ya terminadas son trasladadas al taller de empacado donde se colocan en cajas y de ahí se llevan a la bodega, listas para su venta.

José Carlos Avendaño Flores
Fotografía: Zitlali González Loo

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