Luz Vera Díaz

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Nombre: Luz Vera Díaz

Cargo: Diputada local del primer distrito, con cabecera en Calpulalpan, que además abarca Sanctórum, Benito Juárez y Nanacamilpa. Presidenta de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

Estudios: Carrera técnica en Administración y actualmente estudia una licenciatura en Educación.

Estado civil: Separada/divorciada.

Edad: 37 años.

¿Es difícil ser mujer como diputada?

Creo que es difícil ser mujer, porque la sociedad nos pone más dificultades para poder desarrollarnos como mujeres. Sí, es cierto que ya estamos en el siglo XXI y que hablas de una igualdad, de una paridad de género, también es cierto que como sociedad no estamos preparados para hacer valer lo que estas palabras significan.

El hecho de poder hablar de una mujer en un ámbito profesional se dificulta aún más, porque a estas alturas todavía consideramos que una mujer sólo es para su casa y para sus hijos. Aunque ya no es un 100% de la población que lo considera, sí nos encontramos ante una situación difícil, aunque no tendría que ser difícil ser mujer, porque nosotros no lo definimos, no nacemos sin una identidad de género.

Nosotros sólo vamos forjando lo que busquemos, pero cuando salimos a una sociedad que no ha entendido la empatía de que somos iguales, se dificulta más.

¿Cómo se organiza?

Soy madre de tres niños. Afortunadamente mis hijos más grandes, uno de 20 y otro casi de 17 años, y una niña de ocho años que es la más involucrada en cómo me organizo, creo que es una parte de organizarnos todos. Me ayudan mis hijos, para la casa, para mi hija y casi me ayudan hasta para mí, que llegamos ya tarde, cansados, me dicen “¡Mami! ¿Quieres una café?” o el “Ya vete a descansar”, cosas así, que motivan a uno a seguir adelante, porque sabemos que no estamos solas, que con la familia que hemos formado, que la familia que tenemos, mientras nos apoyemos unos a otros, creo que podemos salir adelante.

¿Usted considera que hemos avanzado en equidad?

Yo creo que sí hemos avanzado, que nos falta mucho desde luego que sí. Hay muchos eslabones. Yo crecí con mi abuela, una mujer de 80 años, muy fuerte, por cierto, pero que yo la veía cómo educaba. Ella no tenía voz, ella no tenía decisión, ella no podía opinar, entonces comparo lo que ella vivió con lo que ahora vivo, y creo que sí hemos avanzado, pues también vemos que la mujer apenas el siglo pasado tuvo la oportunidad de votar. Entonces se le dio apertura a la mujer y creo que desde ese momento para acá, sí ha habido muchos cambios. Que nos falta mucho que hacer desde luego que sí, que tenemos que poner nuestro granito de arena, para ir fortaleciendo el tema, lo vamos a hacer.

¿Qué hace usted desde su trinchera para tener una mayor equidad?

Mira, la educación, si bien es cierto nos marca que es laica, gratuita y obligatoria, no nos dice que sólo sea para ciertos géneros. Nos abarca los dos, hacemos un trabajo desde la Comisión, donde no vemos la distinción de género, si no que se globaliza una población en general.

Trabajamos en un tema de cultura, hemos estado asistiendo a las escuelas también, con este tema, y a las comunidades y no hemos cerrado la posibilidad para que se incluyan todos. Por ejemplo, se han dado pláticas en coordinación con otras dependencias estatales para fomentar una convivencia, sin mirar una generalidad de a quién pertenezco yo. Creo que podemos empezar a vernos como iguales y los temas los tratamos como iguales, entre todos, desde un enfoque educativo, cultural, científico, sin hacer una distinción cuando se habla de seres humanos. Nos habla de hombres o mujeres, lo hemos visto de un tema humanista.

¿Qué opina de los feminicidios?

Mira, es triste, eso es cierto, no estamos exentos hablando de un límite territorial de decir, Tlaxcala o cualquier otro estado, pero creo empieza y surge a raíz de lo que somos permisibles, hasta dónde somos permisibles las mujeres para llegar hasta este punto. Creo que para evitar todo esto, primero nosotros como mujeres, debemos saber hasta dónde valemos, quiénes somos y hacia dónde queremos ir. El hecho de que muchas mujeres en la actualidad y en toda la república pierdan la vida, tiene un origen, también, no nada más llegó un desconocido y lo hace. La mayoría de esos casos son por personas muy cercanas a ellas, y la mayoría son sus esposos, o sus parejas, regularmente se da por eso, porque hubo en donde cruzaron el límite y de empezar a ser permisibles las mujeres, hasta dónde va convirtiendo una agresión verbal, un mal gesto, hasta pues perder la vida.

Tres virtudes de las mujeres.

Las mujeres somos muy responsables, tenemos un sentido humano tremendamente grande y como mujeres algo que nos caracteriza, es el compromiso que tenemos con los demás.

Algún defecto.

Creo que podemos ser un poquito obstinadas, un poquito necias, de querer a veces tener la razón.

¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Me gusta mucho leer y me gusta mucho bailar. La mayor parte del tiempo me la paso con mis libros y de vez en cuando bailar. No me importa no salir, mi casa es perfecta, para darme ahí el gusto.

¿Qué o quién la pone feliz y triste?

Mis hijos son las personas que me ponen feliz, o me pueden poner triste, también si están en alguna situación que los entristezcan a ellos, pues sí afecta mis sentimientos.

Responda con la primera palabra que se le venga a la mente:


Política:
Interesante

Cocina: Pasión

Belleza: Vanidad

Machismo: Nefasto

Violencia: Triste

Celular: Necesario

Familia: Prioridad.

Marisol Fernández Muñoz
Yassir Zárate Méndez
Fotografía: Federico Ríos Macías

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