El embarazo es una etapa muy importante en la vida de las mujeres que deciden tener hijos. Lo ideal es que la futura mamá tenga la madurez física, mental y emocional para dar este gran paso; sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, cuando se presenta el embarazo no sucede así, ya que siempre falta alguno de esos aspectos, sin mencionar el factor económico, que puede hacer a la mujer más vulnerable en esta condición. En consecuencia, puede llegar a presentar carencias nutricionales, afectando el crecimiento y el desarrollo adecuado del bebé.

Por ello, es de vital importancia que la mujer conozca su estado de salud y de nutrición, antes de que planee un embarazo. Así, estará en posibilidades de crear un ambiente más seguro y saludable para el feto, al tiempo que disminuye riesgos durante y después del parto, tanto para el niño como para ella misma.

Con el fin de orientar a las mujeres que buscan un embarazo o que ya están en gestación, se les brinda esta serie de recomendaciones para lograr una gestación lo más tranquila y sana posible:

1. Implementar un plan nutricional adecuado a las necesidades de cada mujer, de acuerdo con su edad, estado nutricio (bajo peso, normalidad, sobrepeso u obesidad, deficiencias nutricionales) y datos clínicos.

2. En caso de presentar alguna patología, como diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares, se debe seguir un estricto monitoreo nutricional, para mantener niveles estables de glucosa, presión arterial, función renal o hepática, según sea el caso, de acuerdo con la alimentación especializada.

3. Si se presenta hiperémesis gravídica (náuseas o vómito), se recomienda tener una ingesta de alimentos en quintos, es decir, comer en espacio de tres a cuatro horas por cada tiempo de comida y en porciones pequeñas. También se sugiere evitar alimentos grasosos, dulces, calientes y caldosos. Comer alimentos frescos o fríos, como nieve de limón o hielo.

4. Evitar bebidas carbonatadas o energizantes, refrescos, jugos y bebidas alcohólicas; mejor consumir agua simple hasta dos litros al día.

5. Evitar alimentos enlatados o embutidos y disminuir el consumo de sal para evitar la retención de líquidos.

6. Monitorear el peso de manera mensual para obtener la ganancia recomendable, según el índice de masa corporal de cada paciente antes del embarazo.

7. Tener un aporte calórico de 2,000 a 2,500 kcal y un requerimiento proteico de hasta 2gr/kg/día, además de contar con suplementación para embarazadas de calcio, hierro, zinc, ácido fólico y multivitamínicos.

8. Tener una dieta rica en alimentos con fibra y hacer ejercicio de leve a moderado, si no hay un problema de salud que lo impida.

9. Dormir bien y tratar de estar relajadas y libre de estrés.

10. Visitar al nutriólogo para tener un sano embarazo.

Noemi Calderón Rodríguez