Aplicó Fundación Lliterartes el Programa Arte y Deporte en Escuelas

Publicado Enero 2018 Edición 122

La Fundación Lliterartes aplicó el Programa Arte y Deporte en es­cuelas de los municipios de Tlax­cala, Apizaco y Huamantla, a tra­vés del cual atendió a 4 mil 132 personas en 39 jornadas colaborativas comunita­rias, a efecto de contribuir con actividades que incidan en el bienestar social.

El director general de la Fundación Lli­terartes, Jesús Taylor Lliteras explica que el Programa Arte y Deporte lo diseñó el cuerpo académico de esta asociación es­pecialmente para el gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez, con el propósito de participar en la innovación y poder con­tribuir al lema “Construir y Crecer Juntos”.

Esta fundación tiene como objetivo acercarse a la sociedad, porque el cuerpo DAI (docentes–académicos–investigado­res), que ya lleva tres generaciones, es 100 por ciento tlaxcalteca.

La fundación se creó en el año 2013 y con el cambio de gobierno estatal, Jesús Taylor se acerca a la nueva administración para ver si podía contribuir con activida­des a fin de incidir en el bienestar social. “En septiembre nos dijeron que sí, otra vez con acciones para la prevención del delito, se firmó un convenio de colaboración en octubre en el que se fijó como meta aten­der a 3 mil beneficiarios y realizar 36 jor­nadas colaborativas comunitarias en es­cuelas de Apizaco, Huamantla y Tlaxcala capital de octubre a diciembre de 2017”.

El director general expone que la fun­dación siempre se basa en lo que decide el ciudadano o las autoridades, nunca pone las condiciones, y sobre eso se arman las planeaciones académicas. En esta ocasión fueron tres temas: la paz, la familia y los derechos humanos de niños, niñas y ado­lescentes.

Destaca que las metas se rebasaron con el trabajo del cuerpo DAI y de la fun­dación, así como por la disposición de las autoridades, padres de familia y directores de las escuelas, ya que se tuvieron 4 mil 132 beneficiarios con la metodología del Programa Arte y Deporte.

Aclara que la innovación de la metodo­logía consiste en utilizar las artes y el deporte como un medio y no como un fin, de manera que el cuerpo DAI no llega a instruir en las artes ni a dar talleres de cómo cantar, bailar o pintar, sino que llega a hacer una cohesión comunitaria, trabajo cola­borativo comunitario, es decir, que los participantes construyan conoci­miento en cada actividad y lo puedan replicar en el entorno familiar, social y escolar.

En tanto, en el campo del deporte se fomentan los valores y la discipli­na para ser mejores personas y sean de utilidad a los demás para crecer como sociedad y contribuir al bien­estar social.

Jesús Taylor destaca que los di­rectivos de las escuelas estuvieron receptivos de lo que se estaba propo­niendo y sobre todo en las reacciones de sus estudiantes. En Tlaxcala este programa se aplicó en secundarias, mientras que en Apizaco y Huaman–tla fue en primaria, secundaria y ba­chillerato.

Como ejemplo del éxito de este programa, menciona que en la es­cuela Higinio Paredes subió el pro­medio de los estudiantes, debido a la estimulación y sensibilización en los pequeños por las actividades que se realizaron. Incluso, expone que en la construcción educativa, a una perso­na le mueven las emociones. “Uno re­cuerda el conocimiento que adquiere con una emoción y eso genera voca­ción”, anota.

También menciona que este mo­delo de enseñanza atiende desde 2013 lo que ahora plantea la refor­ma educativa del gobierno federal en lo que tiene que ver con aprender a aprender, evitar la memorización, tener conocimientos para la vida y tomar en cuenta al ser humano antes de empezar a ver un tema.

“Por eso los maestros pusieron atención a estas actividades que son lúdicas, duran tres horas y no hay de­serción”, resalta.

Una vez que concluyó este pro­grama, la aspiración de la Fundación Lliterartes es dar seguimiento a las actividades porque en esta metodo­logía lo más recomendable es que se pueda aplicar en tres periodos de tres meses, es decir, que durante nueve meses se aplique la metodología con la estimulación, la sensibilización y la formación.

Menciona que el costo–beneficio fue de dos pesos diarios, de modo que el trimestre salió en 180 pesos por beneficiario.

La fundación da becas a los DAI, que son artistas de la comunidad de Tlaxcala, que tienen el gusto de participar siendo un elemento de in­fluencia para construir en el aspecto social.

La beca ayuda en sus gastos y ese dinero queda en Tlaxcala por­ que son tlaxcaltecas. Es ir sumando beneficios a las comunidades y hacer una labor de bienestar para los tlax­caltecas o en la localidad donde se aplique la metodología.

La idea de la fundación es llevar esta metodología a Puebla, Guana­juato, Colima y Ciudad de México.

En la metodología de esta funda­ción a los participantes se les deno­mina SHI (seres humanos integrales) y Jesús Taylor afirma que es urgente y necesario formar SHI desde tem­prana edad a efecto de combatir la violencia, la inseguridad y un sinfín de flagelos sociales.

“Es necesario y urgente formar de manera integral a las personas para que todos estemos mejor, ver en qué nos ayudamos y no en que me aprovecho. Cuando tomas niños y jóvenes tienes más posibilidades de construir una mejor sociedad. Hay que regresar a que las familias, so­ciedad y comunidades se respeten y vayan avanzando, eso se logra con la suma de voluntades para lograr el impacto de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo porque eso es una imposición. Las artes son el medio para que el ser humano sea creativo”.

En virtud de que la fundación bus­ca una proyección mayor, dice que son bienvenidos todos los apoyos para lograr el bienestar social, pues “el camino que buscamos es a través de una metodología que incluya a las artes, el deporte y el pensamien­to computacional para formar seres humanos integrales que pongan en funcionamiento sus dos hemisferios cerebrales.

“No debemos construir una so­ciedad con resentimientos, porque no va a tener la fuerza para resolver los problemas. Los corruptos, los tra­tantes de personas son de la misma sociedad y hay que darles un giro a esos problemas a través de la edu­cación”, apunta.

Por ello, explica que la Funda­ción Lliterartes RPV A.C., tiene como misión: establecer sin fines de lucro acciones sociales de bienestar comu­nitario en los municipios del país, con el propósito de incidir en la forma­ción integral de los seres humanos, aplicando los programas culturales y sociales diseñados para construir conocimiento colaborativo comuni­tario. Sembrar en los beneficiarios que participan en los programas, la semilla del gusto por el arte y la em­patía con sus semejantes, así como la relevancia que tienen los valores humanos y su efecto en una mejor convivencia en la sociedad.

De manera específica, dice que arte y deporte es un programa de formación del ser humano integral que coadyuva al bienestar y la cohe­sión comunitaria, a través de la apli­cación de las artes y el deporte como un medio, el fortalecimiento del pen­samiento divergente y la inteligencia emocional creativa para generar va­lores humanos y ética ciudadana con compromiso social.

Metodología educativa de la “sistematización e innovación de la educación artística con las competencias colaborativas comunitarias y deportivas”. Copyright.

La fundación Lliterartes RPV A.C., se enorgullece y congratula de co­laborar con el gobierno del estado de Tlaxcala a través de la Comisión Ejecutiva del Sistema Estatal de Se­guridad Pública (CESESP), con el Pro­grama Arte y Deporte.

Este programa sistematiza la apli­cación de las artes con el deporte como un medio para la construcción del conocimiento colaborativo comu­nitario, propiciando atmósferas so­ciales de paz, cohesión comunitaria y bienestar social.

El programa fue diseñado y reali­zado por la Fundación Lliterartes RPV A.C., y aplicado por primera vez, en especial para el nuevo gobierno que encabeza el maestro Marco Antonio Mena Rodríguez, por lo que sus alcan­ces y resultados son una innovación de intervención social con participa­ción ciudadana, para contribuir con enorme gusto y disposición a alcanzar los objetivos de gobierno con su lema “Construir y Crecer Juntos”.

Las actividades se desarrollaron en los municipios de Apizaco, Hua­mantla y Tlaxcala capital, con la co­laboración de los enlaces designa­dos por los respectivos presidentes municipales durante el periodo octu­bre–diciembre de 2017, en el que se realizaron 39 jornadas colaborativas comunitarias, y se atendieron a 4 mil 431 beneficiarios.

También se llevó a cabo una mar­cha por la paz en Huamantla y tres muestras representativas.

Por ello, la Fundación Lliterartes reconoce con gratitud y respeto a la titular de la Secretaría de Gobierno (Segob), Edith Anabel Alvarado Vare­la y a la comisionada Ana Belén Rúa Lugo, su anuencia y disposición insti­tucional para que se realizaran estas acciones con participación ciudada­na, obteniéndose beneficios sociales de prevención y bienestar que se ven reflejados en los resultados obteni­dos en las comunidades atendidas.

Los temas a desarrollar en las comunidades con los integrantes del cuerpo de docentes académicos investigadores (los DAI de la funda­ción) fueron: la paz, la familia y los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes.

La Fundación Lliterartes RPV A.C., agradece ampliamente el es­fuerzo y dedicación que tuvieron los beneficiarios, funcionarios públicos, directivos, maestros y padres de fa­milia, y en especial a los elementos de seguridad pública que se compro­metieron con el proceso educativo y las dinámicas sociales, incluyendo a los directores de los tres municipios atendidos, dando muestra de su gran sensibilidad para colaborar en las acciones emprendidas para mejorar entre todos con la suma de volunta­des nuestros entornos comunitarios, y proyectar a Tlaxcala como un es­tado innovador y progresista en los temas que trastocan a la ciudadanía.

Finalmente todo este trabajo no sería posible sin la colaboración de Rossana Ponzanelli Velázquez, cocreadora de la metodología y directora académica de la funda­ción; Lucila Elizabeth Guerra Ramos como apoyo de investigación, regis­tro, análisis de resultados y asesora de la fundación y Lisset Hernández González como responsable de inte­gración de información.

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