Desertó de la carrera de medicina para ser un destacado investigador – CARLOS BEYER

Publicada en Abril 2008 edición 05

Carlos Beyer Flores obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007

Fue desertor de la carrera de medicina porque se dio cuenta a tiempo que le alteraba la interacción con los pacientes graves en los hospitales y le desagradaba la arrogancia de los doctores, pero sobre todo porque le interesó más el mundo de la investigación.

Su currículum está respaldado por múltiples premios y reconocimientos por su labor en este campo durante más de 50 años. Es el autor del mejor libro del año pasado sobre el tema de sexualidad en Estados Unidos. Apenas en febrero recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007, en el área de ciencias físicas y naturales.

Actualmente, investiga un fenómeno de reciente descubrimiento llamado analgesia genital y cuyos resultados podrían derivar en la “determinación” de nuevos sedantes para sustituir otros que son adictivos.

Él es Carlos Beyer Flores, quien a sus 74 años de edad asegura que conserva su espíritu juvenil porque todavía se interesa por muchas cosas de la vida. “A lo mejor hubiese sido futbolista o habría estudiado otra cosa porque en la secundaria y preparatoria me interesaban más otras materias como la literatura e historia, pero lo cierto es que ahora estoy etiquetado como científico o investigador”.

BIÓLOGO DE FORMACIÓN PROFESIONAL

Carlos Beyer se graduó en la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) donde también hizo su maestría y doctorado. Posteriormente realizó estudios de postgrado en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés) “y en otros lugares en el extranjero”.

“Mi interés por la investigación se inició cuando estudiaba inicialmente la carrera de medicina, misma que
abandoné porque me interesaba más la investigación que la interacción con pacientes graves en los hospitales. Entonces me moví a estudiar biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Ahí también hice la Maestría en Ciencias y el Doctorado en Ciencias en la especialidad de biología”, relata nuestro entrevistado después de degustar unos chilaquiles y una taza de café en un restaurante de la ciudad capital.

Desde los ventanales del establecimiento se aprecia toda la ciudad de Tlaxcala, lugar a donde llegó Carlos
Beyer en el año de 1980 para encabezar un proyecto de descentralización de investigación científica impulsado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal.

El investigador, oriundo del Distrito Federal, recuerda que ha trabajado en el Instituto de Estudios Médicos y Biológicos de la UNAM –primer instituto en investigación biomédica que tuvo la UNAM. Luego participó de manera activa en la fundación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM); ahí fue el primer director de la División de Ciencias Biológicas y de la Salud. También ha laborado en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde fundó el departamento de investigación y fue director de investigación por algún tiempo.

“En 1980 y cuando ya tenía muchos años en este campo se nos ocurrió participar en la descentralización de la investigación científica, aprovechando un programa que tenía la SEP en el que pensaban que la mejor forma de apoyar la descentralización en las universidades pequeñas de provincia, era crear un centro o un laboratorio con la colaboración de una institución central importante como podría ser la UNAM, la UAM o el Centro de Investigaciones de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN)”.

Entonces se crea bajo ese modelo el Centro de Investigaciones en Reproducción Animal (CIRA), el cual desde hace más de 25 años es una empresa conjunta de la UAT y el Cinvestav.

–Lo que hago es biología de la reproducción, que es un área muy amplia que estudia todos los fenómenos reproductores, desde la concepción, la ovulación, la lactancia, el parto y también los comportamientos reproductivos; es decir, el sexual, el maternal y el agresivo que a veces está ligado con este tipo de procesos, por citar algunos de ellos.

Carlos Beyer especifica que uno de los temas centrales que estudia es la forma en que las hormonas regulan los procesos reproductivos, sobre todo en el aspecto del comportamiento.

“Las investigaciones que realizamos se centran en conocer cómo actúan las hormonas en el cerebro para producir comportamiento sexual. Estos estudios los hemos hecho en muchas especies como la rata –animal clásico de laboratorio– y conejos, porque estos animales nos dan información de procesos generales”.

Incluso, revela que su equipo de trabajo ha invadido el terreno de las conductas reproductoras en el humano y en colaboración con algunos de sus colegas norteamericanos, publicó un libro en Estados Unidos titulado La ciencia del orgasmo (The science of orgasm) … “y tuvimos la buena noticia de que se le dio el premio al mejor libro de sexualidad en ese país en 2007”.

Galardones recientes otorgados al doctor Carlos Beyer

– Premio Heberto Castillo de la Ciudad de México. – Fue prestatario de su nombre para el Premio Carlos Beyer Flores que otorga el gobierno del Distrito Federal y cuyo primer ganador fue el doctor Ruy Pérez Tamayo. – Premio Nacional de Ciencias y Artes 2007 en el área de ciencias físicas y naturales – Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Tlaxcala este año.

LA ANALGESIA GENITAL

Otros procesos que le interesan a Beyer Flores están relacionados con la reproducción, pero que llevan a campos diferentes potencialmente aplicativos, como es el descubrimiento de un fenómeno que se llama la analgesia genital.

–Recientemente se descubrió que la estimulación genital, como ocurre normalmente durante el comportamiento sexual e inclusive en el parto, produce una analgesia y nosotros hemos participado en este logro.

“Uno de los temas que nos ha interesado estudiar con algunos colegas norteamericanos es saber a qué se debe esa analgesia genital, porque sabemos que no es debida a una sustancia que se llama opiáceos, como son las endorfinas o las encefalinas que son sustancias similares a la morfinas y la morfina actúa en el mismo tipo de receptores y mecanismos que ésta”.

El objetivo fundamental en esta investigación es determinar analgésicos nuevos que no sean sobre todo
opiáceos, porque se les tiene mucho miedo a los analgésicos de este origen dado que frecuentemente pueden ser adictivos. “Desgraciadamente se usa muy poco la morfina en México, a diferencia de otros lugares donde se utiliza un poco más, porque es el analgésico ideal”.

Los estudios realizados hasta la fecha en este tema han determinado cuáles son los compuestos que se liberan por la estimulación genital para inducir la analgesia y “hemos encontrado que son la glicina y el gava que se llaman neurotransmisores y son sustancias que inhiben y deprimen la actividad de neuronas relacionadas con la transmisión de mecanismos dolorosos”.

Reconoce que los logros que ha tenido en el CIRA se deben en gran medida a que tiene muchas relaciones con instituciones del extranjero, entre ellas la Universidad de Göteborg, en Suecia; con la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey; con la Universidad Albert Einstein, en Nueva York; con el Instituto Nacional de la Investigación Agronómica, de Francia y con la Universidad Nacional de Educación
a Distancia (UNED), de Madrid, por citar algunas.

IMPULSO A LA CIENCIA EN MÉXICO A MEDIADOS DEL SIGLO XX

El doctor Beyer empezó a trabajar como auxiliar de investigador en 1954 en el Instituto de Estudios Médicos y Biológicos. Gradualmente tuvo su propio laboratorio y su posición de investigador en la UNAM.

Lo que más le llama la atención de esa época es el surgimiento de un grupo notable de personas que trabajan en el campo de la investigación como Carlos Guzmán Flores –fisiólogo muy distinguido–, Raúl Hernández Fiol y Augusto Fernández Guardiola. “Es un momento en el que la investigación biomédica en México alcanza un nivel que incluso es superior al actual. Es sorprendente que cuando se inicia la investigación en nuestro país, se alcanza un muy buen nivel con una proyección internacional en muchas
áreas… estamos hablando de las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta”.

Apuntala que es menester considerar que en esa época la investigación es quizá cuando recibe más apoyo gubernamental. “Normalmente uno no piensa que el general Manuel Ávila Camacho haya sido un promotor de la ciencia, pero es en su periodo de 1940 a 1946 cuando regala 5 millones de metros cuadrados para construir la Ciudad Universitaria en México, la cual se construye en la época de Miguel Alemán”.

En aquel periodo también se crea el Instituto Nacional de Cardiología, el Hospital de Nutrición –hoy Instituto Nacional de Nutrición–, el Hospital de Pediatría –hoy Instituto Nacional de Pediatría– y El Colegio de México, entre otras unidades en materia de investigación importantes para el desarrollo de la ciencia en el país.

SITUACIÓN DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA EN TLAXCALA

Para el doctor Carlos Beyer, en Tlaxcala hay grupos pequeños de producción científica, pero de buen nivel y su calidad es bastante aceptable.

“Un dato importante es que el Instituto de Información Científica ordenó un estudio en Estados Unidos en el que se analizó lo que se llama el impacto “citacional” –número de citas– de los trabajos publicados en las entidades federativas entre 1980 y el año 2000”.

Tras aclarar que a veces un trabajo científico de mala calidad puede ser muy citado, externa su sorpresa de que Tlaxcala fue el estado que ocupaba el primer lugar en México sobre temas citados en ese estudio, por encima, incluso, del Distrito Federal y Morelos, donde se concentra el mayor recurso de la UNAM “Eso indica que lo hecho en Tlaxcala tenía una buena calidad y una mayor visibilidad que lo que se producía en otras entidades. Creo que nunca se creyó ese logro en la entidad”, apunta Carlos Beyer.

–Hay un buen nivel comparado con los escasos recursos económicos que se manejan. La ventaja de la investigación de Tlaxcala es que se ha acomodado a hacer trabajos en tópicos o áreas que no requieren de equipamiento muy costoso, de insumos o drogas que son muy caras, ¡ahí está el éxito de Tlaxcala!

Es más, Carlos Beyer considera que Tlaxcala está a la vanguardia en algunas áreas de la investigación como la biología de la reproducción y comportamientos reproductivos. Para este cientifico, nuestra entidad es el mejor lugar para el desarrollo de la investigación en este ámbito.

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