Viviana Barbosa Bonola – Candidata a la gubernatura por el partido Fuerza por México.

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¿Podría darnos su nombre completo, el cargo y el partido que representa?

VBB: Mi nombre es Viviana Barbosa Bonola. Soy candidata a la gubernatura del Estado de Tlaxcala por el partido Fuerza por México.

MFM: ¿Qué tan importante es ser la repre­sentante de una fuerza política como la que hoy abandera?

VBB: Como ciudadana, la invitación que te realiza un partido político para participar en la contienda por la Primera Magistra­tura del estado es un alto honor; creo que las ciudadanas y ciudadanos estarán de acuerdo conmigo. Yo me siento honrada. Estoy muy contenta pero además siento una gran responsabilidad porque mi in­tención es abrir esa brecha generacional, acortarla, haciendo un buen papel.

MFM: ¿Cree que las decisiones se deben tomar con la cabeza o con el corazón?

VBB: Creo que se deben de tomar con humanidad, más que con la cabeza o el corazón, con humanidad. La razón, sin duda debe de prevalecer, ante todo, pero si no tienes sensibilidad humana no pueden tomarse decisiones.

MFM: ¿Cuál es la mejor decisión que ha tomado en su vida?

VBB: Formar una familia. Una familia no sólo nuclear (integrada por mi marido, mi hija, mi mamá, mis hermanos, mis tías, mis tíos, mis primas) sino una familia extensa. La familia que he formado eligiendo a mis ami­gas y amigos y a mi equipo de trabajo. Esa es la mejor decisión de mi vida: la compo­sición de mi círculo de afectos. Esta familia representa mi fortaleza y me brinda la se­guridad para los pasos que voy dando. Esta familia me cobija. La decisión de conformar una familia es la decisión más importante de mi vida y me tiene muy contenta.

MFM: Seguramente hay muchos momen­tos que ha disfrutado, pero díganos algún momento representativo que más haya disfrutado.

VBB: Las pláticas con mi mamá, con mi papá. Tuve pláticas con mi papá que disfruté mucho y que me gusta recordar y tener presentes en mi mente. Hoy por hoy, disfruto la compañía, los viajes, las aventu­ras que voy formando con mi pareja: Simo­né. Creo que esos momentos, esas pláticas que nos forman como familia son lo que más disfruto.

MFM: ¿Cuál ha sido la prueba de vida que más le ha dolido?

VBB: Perder a mi papá. Nunca había vi­vido de cerca la muerte. Puedo decir que soy muy afortunada porque hasta los 35 años ningún familiar había fallecido, has­ta ese momento. Eso es lo que más me ha dolido, perder a mi papá.

MFM: ¿Qué lecciones le ha dejado esta pandemia?

VBB: Muchísimas. La pandemia, o la CO­VID, me han traído una reflexión interna en muchos sentidos. Veo las desigualdades que se magnificaron en esta pandemia, no tan sólo con la pérdida de trabajo, o con las desigualdades en la repartición de tareas domésticas, sino en el tema educativo. Es muy dolorosa la bre­cha de desigualdad que ahora se expande día a día. Ya van dos ciclos escolares que han perdido miles de niñas y niños sin acceso a la tec­nología. A futuro, esta desigualdad, nos pasará factura. Otra lección que nos ha dado la pandemia como humanidad es sobre la conviven­cia digital, las adolescencias ya no tienen esa comunicación tan cer­cana con la familia. Hoy estar tanto tiempo en pantalla ha hecho que las juventudes dejen de experimentar otro tipo de actividades como las deportivas.

También me duele mucho la violencia doméstica, en está confi­namiento las cifras de llamadas te­lefónicas de atención por violencia doméstica y por abuso sexual infan­til se incrementaron terriblemente. Es momento de reflexionar. Creo que la COVID es y fue una bomba que dinamitó los problemas socia­les que teníamos hoy por hoy y que nos mostró todo lo que veníamos haciendo mal como humanidad.

MFM: ¿Qué actividades hace para li­berar el estrés?

VBB: Cocinar y también dedicó muchas horas a mi huerto urbano que tengo en una mesa. Además (bueno ahora no puedo correr porque estoy en un proceso todavía de recupera­ción porque fui mamá hace cuatro meses) correr y nadar.

MFM: ¿Qué cualidades considera debe tener una líder?

VBB: Fortaleza, sensibilidad, capa­cidad de negociación. Ser una buena trabajadora en equipo, tener ese po­der de conciliación y humanidad.

MFM: Y justamente ¿cómo negocia Viviana?

VBB: Muy buena pregunta, fíjate que para hacer una negociación pri­mero me gusta conocer todo el con­texto de la situación: lo que está pa­sando y las diferentes aristas, solo así se puede llegar a una conciliación en la que ambas partes podamos tener un entendimiento. Me correspondió ser negociadora desde la Secretaria de Trabajo y Previsión Social entre las empresas y los sindicatos, entonces ver esas aristas es muy importante. Además, tratar de ser objetiva para que la negociación resulte justa.

MFM: ¿Y en una sola palabra cómo se define Viviana?

VBB: Fuerte.

MFM: ¿Cuál es su trayectoria política?

VBB: Mi trayectoria política inicia desde que conformé, muy chica, dos asociaciones civiles. Porque para mí hacer política es hacer comunidad, es hablar con los otros, debatir, tener un propósito y un objetivo; política no es solo estar en un partido político. Por lo general, los políticos se conocen por el escándalo o por una acción que es­tán realizando en favor de sí mismos, no de un colectivo. Entonces, yo creo que la manera en la que yo comen­cé haciendo política fue diferente a eso, fue a través de organizaciones sociales, conformando asociaciones civiles, pero nunca politizando, para un fin personal, un trabajo que era en beneficio del colectivo. Colaboré en varias asociaciones. Comencé en una en la que llevábamos leche en polvo a determinadas partes de la sierra. Se trató de un trabajo escolar en el que intentamos medir la nutrición de esas infancias. Éramos muy jóvenes. Llega­mos a una población y vimos proble­mas graves de desnutrición, habla­mos con la población, preguntamos cómo era la alimentación que tenían, nos organizamos como grupo y de­cidimos empezar a recolectar leche para que esas infancias tuvieran cre­cimiento óptimo y se las entregamos. ¿Cuál fue nuestra sorpresa? Cuando regresamos al mes siguiente (porque nuestra ayuda trataba de ser conti­nua y no solo esporádica, queríamos darle seguimiento a cada uno de los de los infantes) cuando regresamos nos dimos cuenta de que las madres y padres vendían la leche porque necesitaban muchas más cosas, en­tonces fue una situación de generar acuerdos y conciliación al lado de la comunidad. Hicimos un acercamien­to con capacitación a la comunidad para que el programa fuera exitoso, aprendimos muchas cosas juntos, tanto la comunidad como nosotros. Esa organización existe todavía y ha crecido mucho hasta la fecha. Tam­bién participé en otra que atendía a personas con problemas de catara­tas y/o glaucoma, éramos seis o sie­te jóvenes tlaxcaltecas que hacíamos una convocatoria para tratamientos y nos apoyamos en la Clínica núme­ro “1” establecida en Coyoacán, en la Ciudad de México, y también con la Fundación Cinépolis. Me acuerdo que ni siquiera teníamos coche, entonces pedíamos prestado un vehículo y lle­vábamos a la gente a sus consultas con esta responsabilidad. Gestioná­bamos para que tuvieran ahí estudios preoperatorios, después fuimos cre­ciendo y fuimos teniendo más posi­bilidades. Luego llevábamos ya una camionetita, luego una camioneta tipo van, después un camión. Ahora esa asociación es un éxito y la siguen llevando amigos de Tlaxco. También pudimos alfabetizar varias comuni­dades y muchas otras cosas más. En fin, todo eso, para mí, es hacer política. La política con la que nos definía Aris­tóteles como el zoon politikon. Aristó­teles definía a la humanidad como animales políticos que se humanizan unos a otros a través de hacer comu­nidad y lograr fines en común.

MFM: ¿Qué figura política de Tlaxcala ha sido su inspiración para llegar a donde está ahora?

VBB: Mi papá, Federico Barbosa Gutiérrez, ha sido mi mayor inspi­ración. Desde chiquita siempre lo acompañaba a todas partes, casi lo agarraba de la pierna y me colgaba de él diciéndole “yo me voy contigo”. Me gustaba mucho convivir con mi papá en su trabajo. Desde chica me gustó leer, en algún momento, en el despacho de Gobierno donde él tenía una salita, él me regaló una Consti­tución mexicana para niños. Me dijo “Viviana, ésta es la Constitución. El día que tú domines esto podrás en­tender cuáles son los derechos que todos tenemos”. Me acuerdo que era una Constitución infantil y era muy bonita porque te explicaba los dere­chos humanos, los derechos de las infancias. Incluso se podía iluminar.

Recuerdo ese momento claramente. Y ahora creo que lo entiendo. Por ello mi papá es mi mayor inspiración en la vida política.

MFM: ¿Cree que la política pasa por un momento de desaprobación social?

VBB: Sí, yo creo que sí, más que la política, la vida de los partidos políti­cos. Y bueno, como ciudadana pue­do decir que estoy cansada de ver los mismos perfiles de siempre. Creo que somos muchas las personas que formamos parte de la sociedad que podemos ejercer ese civismo con res­ponsabilidad y que tenemos ganas de que las cosas sucedan y que no se queden en el ya merito.

MFM: ¿Qué siente al vivir este pro­ceso inédito con seis mujeres como candidatas a gobernadoras y un solo hombre?

VBB: Me llena de emoción por mu­chas cosas. La primera porque formo parte de esta generación de mujeres que estamos luchando por la pari­dad de género, por la igualdad. Hay miles de mujeres que nos antecedie­ron para este impulso desde temas legislativos, reglamentos, marchas, gritos. Hoy todos esos esfuerzos son una realidad en Tlaxcala. El hecho de que existamos seis mujeres prepara­das, capacitadas, con fortaleza, con estas ganas de participar me resulta poderoso, importante. Quiere decir que vamos a ser esa generación que podrá inspirar a otras mujeres. Y no se trata tan solo de que seamos seis mujeres y un hombre en la contien­da por la gubernatura; la idea es que exista paridad en todo, que las muje­res se integren en todos lados. Lo más importante es que no sólo se trata de que algunas mujeres participemos, se trata de que todas las mujeres encon­tremos las condiciones, las vías para llegar a esos puestos de toma de de­cisiones y que lleguemos todas.

MFM: ¿Y qué le inspira para buscar la gubernatura de Tlaxcala?

VBB: Más que inspiración, me due­len muchas cosas. Me duele la des­igualdad social, me duele la injusti­cia, me duele ver a las comunidades abandonabas, a las infancias total­mente en el olvido. Me duele la desa­parición de las personas. Me duele la trata de personas con fines de explo­tación sexual. Me duele la migración que muchos de los tlaxcaltecas tienen que hacer al extranjero porque no hay oportunidades en la entidad. Me duele la inmigración de nuestros hermanos del sur que vemos pasar por el tren y en la que encuentro desesperación. Me duele ver cómo la gente que siem­pre ha apostado a la productividad en Tlaxcala está cerrando sus negocios porque no encuentra la forma de po­derse reactivar económicamente. Me duele salir a la calle y ver que no están funcionando los servicios básicos que se deberían de proveer. Veo las ca­rreteras olvidadas, veo colonias a las que les falta agua, bacheo, seguridad, alumbrado público. Hay comunidades que ni siquiera son accesibles para vi­sitarse. A veces pienso que vivimos en un mundo paralelo al que nos dicen los gobernantes de ahora, un mun­do ficticio. Las autoridades dan otras estadísticas, yo no veo nada de los posicionamientos que nos comen­tan las autoridades, sus números no concuerdan con lo que realmente se vive día a día.

MFM: ¿Tlaxcala está listo para tener una segunda gobernadora?

VBB: Tlaxcala está listo para ser el orgullo nacional. Más allá de una cuestión de género, Tlaxcala está lis­to para ser ejemplo en el país y en el mundo.

MFM: ¿Cómo atender el reclamo de las mujeres en materia de violencia de género?

VBB: Con políticas públicas que realmente tengan perspectiva de gé­nero, con la paridad en todo. Con el impulso de mujeres hacia mujeres, de hombres hacia mujeres. Algo funda­mental es trabajar al lado de los hom­bres, a la par en todos los sentidos.

Trabajar las nuevas masculinidades. Dejar atrás los micromachismos. Re­educarnos como sociedad. Impulsar a nuestras niñas y niños a que ten­gan una convivencia en igualdad de oportunidades.

MFM: ¿Y cuál cree que sea su mayor fortaleza como candidata a la guber­natura?

VBB: Tengo muchas. No tan solo una. Primero, que soy la más joven, que estoy preparada, que he tenido la oportunidad de estudiar en otros países. Tengo experiencia en la admi­nistración pública federal, en la ad­ministración de justicia, en derechos humanos e incluso en lo electoral. To­das estas circunstancias me permiten tener una visión del presente y del fu­turo inmediato que nos merecemos. Soy una mujer fuerte, valiente, deci­dida, capaz. Ser mujer, joven, madre, trabajadora, visionaria, hace que no esté corta de pensamiento. Sé traba­jar en equipo. Me he abierto también a la pluralidad. Incluso he trabajado desde distintas trincheras, con dife­rentes administraciones, sin tener una secuencia o una rigidez partidaria, porque todos nosotros somos tlax­caltecas, todos somos mexicanos y yo creo que en ese sentido debemos trabajar para un solo propósito. Es mi primera elección, es mi primera con­tienda electoral, mi único compromiso se llama Tlaxcala. Otros candidatos o candidatas dejaron en el olvido com­promisos que tuvieron y vienen por una ambición personal y no por una ambición que sea la construcción de Tlaxcala. También esa es otra de mis fortalezas: yo no tengo cola que me pisen. Siempre he sido una mujer ho­nesta y puedo decirte que el proyec­to que tenemos como Partido Fuerza por México es el proyecto más since­ro, más verdadero y me gustaría que las y los tlaxcaltecas lo compartieran para que se haga realidad porque nos incluye a todas y todos.

MFM: ¿Y su mayor debilidad?

VBB: La comida. Mi mayor debilidad es la comida.

MFM: ¿Y cuál es su proyecto de creci­miento para Tlaxcala?

VBB: Quiero que Tlaxcala sea sus­tentable. Nuestra plataforma incluye varios ejes. A mí me interesa mucho hablar sobre la soberanía alimentaria, que es el primero. El segundo eje se llama “Tlaxcala, cuna de campeones”. El tercer eje se llama “Tlaxcala, Orgullo Nacional”. El cuarto eje es la movili­dad. Y el quinto es COVID en todos los sentidos, para el presente y el futuro. Vamos estar hablando de estos ejes a través de propuestas disruptivas. Estos ejes serán la plataforma elec­toral desde los cuales desarrollare­mos los demás temas, como trabajo, salud, educación, seguridad, ecología. Todo el mundo dice, cuando está en campaña, que van a generar tantos empleos, que van a reducir la violen­cia, pero nunca nos dicen cómo o de qué forma podremos llegar a esos ob­jetivos. Por eso es que vamos a con­textualizar esos temas en ejes. Creo mucho en el programa que tenemos sobre soberanía alimentaria y en el de “Tlaxcala, Cuna de Campeones” y en el de “Tlaxcala, orgullo nacional”, bueno, creo en todos porque estoy segura de que a través de estos ejes podremos lograr reducir esas brechas de desigualdad.

MFM: ¿Y cuál es la percepción que tiene sobre la cultura de Tlaxcala más allá de lo turístico?

VBB: Justo es el tercer eje del que hablaba: “Tlaxcala, orgullo nacional”. La cultura no tan solo tiene que ser un tema turístico; la cultura y el arte son nuestra identidad. Nos enorgullecen. La propuesta principal es que Tlaxcala sea reconocido como un pueblo ori­ginario, no tan solo las comunidades indígenas, sino Tlaxcala completo. Todo el estado es un pueblo origina­rio y somos el único pueblo originario de todo el país. Por eso se denomina a Tlaxcala cuna de la nación. Y tenemos que sentir ese orgullo cultural y artísti­co de ser lo que somos. Tlaxcala es el estado más grande que tiene todo el país en el sentido cultural, en el sen­tido de talento: en la gastronomía, en mano de obra, en profesionistas, en atletas. Quiero que se nos reconozca como orgullo nacional. La cultura es nuestra identidad, son nuestras tra­diciones, nuestros pueblos. Si no fue­ra por nuestra familia que es el pri­mer núcleo cultural que tenemos, si no fuera por nuestra cultura, nuestra identidad estaría totalmente perdida, no habríamos resistido, por ejemplo, a la COVID. El tema de la cultura, el arte, incluso el deporte son ejes principa­les de mi plataforma electoral. Pienso que, si queremos reducir la inseguri­dad, tendremos que construir políticas públicas de prevención. Está compro­bado en varios países del mundo que, a través de la cultura, las artes y el deporte se reducen las violencias y la delincuencia. Además, el arte y el de­porte nos proporcionan incluso salud preventiva, tanto mental como física. La creatividad nos vuelve saludables, tenemos como ejemplo a las comu­nidades de artesanos que están en­focadas a imaginar y plasmar su arte y no están metidos en delincuencia. Quiero una política pública diferente, que parta de esta identidad y de este orgullo, del arte, la cultura y el deporte, y no desde lo mismo de siempre.

MFM: ¿Qué se merece Tlaxcala?

VBB: Tlaxcala merece ser el orgullo nacional. En Tlaxcala nos merecemos ese desarrollo inclusivo e incluyente. Tlaxcala merece tener infancias fe­lices, Tlaxcala merece tener seguri­dad para que las mujeres podamos transitar sin miedo. Tlaxcala merece educación para toda la población en igualdad de condiciones. Tlaxcala merece un campo sustentable, soste­nible. Tlaxcala merece productividad. Tlaxcala merece oportunidades para los tlaxcaltecas que no las han encon­trado aquí y han tenido que emigrar. Porque los Tlaxcaltecas somos orgullo internacional y no solo estatal, porque ahora mismo tenemos gente traba­jando en la Nasa, yendo a olimpiadas, juegos mundiales; tenemos gente vi­viendo en Rusia, China, Japón y que está desarrollando tecnología, gente que es vanguardia. Tlaxcala merece ser ese presente. La mayoría de los políticos nos dicen “es que vamos para ese sentido” y como que siem­pre hablan en futuro, como si el futuro fuera muy lejano. El presente y el futu­ro tiene que ser inmediatos. Yo, como ciudadana, quiero ver resultados aho­ra y no que pase otra generación y otra y otra. Llevo votando desde los 18 años y yo lo veo casi todo igual.

MFM: ¿De qué manera confrontar la guerra sucia que tanto se da en las campañas?

VBB: Con propuestas. A mí no me gusta descalificar, pero sí me gusta calificar, reflexionar, pensar “a ver, esto que me dicen no está pasando, esto no está sucediendo”. Califico, pero descalificar nunca, nunca de­bes denostar a las personas, es lo más bajo. Entonces confrontar esa guerra sucia con propuestas, con trabajo, en­tereza y valor.

MFM: En un ejercicio de la imagina­ción, si supiera que le pueden con­ceder tres deseos, ¿qué pediría?

VBB: Que no hubiera más pobreza en todos los sentidos. Justo ahora, por el tema de la pandemia, pediría que todos pudiéramos tener salud y que todos pudiéramos abrazarnos otra vez. La salud es la base de todo. ¿El tercero? Que todos pudiéramos pedir un deseo.

MFM: ¿Algo más que quiera agregar?

VBB: Quiero invitar a todos y todas a que hagamos un acto de reflexión, porque en esta contienda electoral habrá muchas propuestas y tam­bién habrá muchas maneras para condicionar a los ciudadanos y a las ciudadanas, ya sea amedrentándolos con perder un trabajo, o acercándoles apoyos que solo se dan en el momen­to electoral. Entonces quiero decirle a la ciudadanía que: “servicio pagado: no hay compromiso”. Hay que pensar qué tipo de Tlaxcala queremos, y hay que pensar que las personas que con­dicionan tu trabajo, o quieren comprar tu voluntad, realmente no quieren a Tlaxcala y no te quieren a ti. Ese es el tema de reflexión. Poder construir felicidad trabajando en comunidad, en la común-unidad, eso es lo que queremos como equipo de trabajo en Fuerza por México. Así que no se olvi­den que somos el único partido que lleva el nombre de México y tenemos el color rosa mexicano bien puesto.

Marisol Fernández Muñoz
Gabriela Conde Moreno
Fotografía: Federico Ríos Macías
Melisa Ortega Pérez

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