Salud y población en México: un análisis general

«El impulso entre salud y población en un México que se transforma»

La salud es un derecho fundamental para el desarrollo y la vida de los seres humanos, sin distinción de raza, religión, ideología política o con­dición económica o social. La Organiza­ción Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afec­ciones o enfermedades”. El derecho a la salud es un derecho humano estable­cido desde 1948 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reconocido por múltiples tratados regionales y por numerosas constituciones nacionales.

En México, el derecho a la salud se incorporó oficialmente en 1983 en el artículo cuarto de la Constitución política: “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud.” El trabajo presentado por el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Panora­ma de la salud 2025: México, informa que la inversión en salud en México equivale al 5.9% del PIB, cifra menor al promedio (9.3%) en la OCDE.

Nuestro país, al igual que muchos otros, ha experimentado cambios demográficos que han generado efectos importantes tanto en las necesidades de salud de la población como en la capa­cidad de respuesta del sistema sanitario. Estos cambios han obligado a establecer prioridades en la atención de la salud pública, especialmente en lo referente al uso de recursos financieros y a la formación de recursos humanos.

El sitio web Worldometer (www.worl­dometers.info) presenta los siguientes datos demográficos sobre México:

La población de México es de 132 millones 392 mil 778, cifras al domingo 30 de noviembre de 2025, lo que equi­vale al 1.60% de la población mundial total. Esto lo convierte en el undécimo país más poblado del planeta, con una superficie terrestre total es de un millón 943 mil 950 kilómetros cuadrados. La densidad de población es de 68 perso­nas por kilómetro cuadrado. El 87% de la población vive en zonas urbanas (115 millones 925 mil 945 personas). La edad promedio de la población es de 29.6 años y la tasa de fecundidad es de 1.87 nacidos vivos por mujer en edad fértil.

La tasa de crecimiento poblacional en México en 1965 era de 3.36%, cuando las mujeres tenían de seis a siete hijos en promedio. Desde entonces la tasa de crecimiento poblacional fue disminu­yendo paulatinamente; para 2025 la tasa es de 0.83%, con un promedio de dos hijos por mujer en edad fértil.

La esperanza de vida para ambos sexos al momento de nacer en 1960 era de apenas 48.1 años para ambos sexos, 51.1 para mujeres y 49.6 años para los hombres (ESTE ES UN DATO FAL­SO) actualmente la esperanza de vida promedio para ambos sexos es de es de 75.4 años; en mujeres es de 78.2 años y en hombres de 72.6 años.

La mortalidad infantil en 1960 en me­nores de 5 años era de 155,894 muertes por cada 1000 nacidos vivos, para 2025 se reportan 12,098 muertes al año por cada 1000 nacidos vivos.

México sigue siendo un país relativa­mente joven, pero con señales visibles de una menor natalidad. Los adultos jóvenes siguen siendo el grupo etario predominante, lo que impulsa la fuerza laboral, mientras que el incremento de la esperanza de vida ha generado un mayor crecimiento de la población de adultos mayores y con ello cambios en la morbimortalidad de la población.

El incremento de las enfermedades no transmisibles como diabetes melli­tus, hipertensión y obesidad obliga al sector salud a la implementación de estrategias enfocadas en la prevención, la mejora de los hábitos dietéticos y el autocuidado.

La Secretaría de Salud, a través de la plataforma del Sistema Único de Información para la Vigilancia Epide­miológica, informó que durante 2024 las causas más frecuentes de enferme­dad fueron las infecciones respiratorias, infección de vías urinarias, gastritis y ulceras gástricas, obesidad, enfermeda­des periodontales, así como diabetes e hipertensión.

El Instituto Nacional de Estadísti­ca y Geografía (INEGI), en su informe preliminar sobre las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) que co­rresponden al periodo de enero a marzo de 2025, reportó 211,894 defunciones originadas principalmente por enfer­medades del corazón, diabetes mellitus, tumores malignos y enfermedades res­piratorias, como influenza y neumonía y enfermedades del hígado.

Los retos que conllevan en materia de salud el crecimiento demográfico y el comportamiento de las enfermedades en nuestra población, se hacen aún más difí­ciles por la carencia de personal de salud.

Los trabajadores de salud desem­peñan un papel esencial a la hora de garantizar el acceso a la atención de la salud.

De acuerdo con datos proporcionados por la OCDE, en México hay 2.7 médicos en ejercicio por cada 1,000 habitantes (el promedio de la OCDE es de 3.9); y 3.0 enfermeras en ejercicio (el promedio de la OCDE es de 9.2).

En resumen, los retos actuales para fortalecer el sistema de salud mexicano incluyen: aumentar la inversión finan­ciera; impulsar la formación de personal en el área de la salud; promover un incremento en la formación de recurso humano en salud; consolidar las estra­tegias de control de las enfermedades infecciosas aún prevalentes; y priorizar la medicina preventiva para evitar el in­cremento de enfermedades no transmi­sibles —como la diabetes mellitus, la hi­pertensión y la obesidad— mediante la promoción de la salud y el fomento de hábitos de vida más saludables orien­tados al autocuidado. Así mismo, es necesario avanzar hacia un sistema de salud equitativo y universal, que garan­tice una mejor distribución del personal sanitario y condiciones laborales dignas desde su proceso de formación hasta su desempeño profesional.

Gabriela Moreno Carpinteyro
Foto: Fuente Internet

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