Kristian Villafaña Castellanos Fundador y CEO de la empresa Fresh Ice Company

Kristian Villafaña Castellanos, fundador y CEO de Fresh ICE Company, inició su camino empresarial tras años de experiencia operando una pequeña fábrica de hielo mientras estudiaba. Aunque en un primer momento se enfocó en su carrera profesional en la industria trasnacional, una oportunidad inesperada lo llevó a retomar el camino del emprendimiento. Sin capital, pero con visión, adquirió una planta en ruinas y la transformó, junto a su tío, en una empresa que hoy produce casi 26 toneladas de hielo al día. Su historia refleja esfuerzo, fe, humildad y compromiso con su equipo, destacando la diferencia en un sector donde la marca suele pasar desapercibida.

—¿Cómo empieza la historia de tu negocio?

—Mientras estudiaba Negocios Internacionales, trabajé en una fábrica de hielo, cuya producción era de media tonelada diaria. Yo hacía toda la operación: producción, embolsado, reparto de ventas y entregar cuentas al dueño. De ahí subsistía para cubrir mis gastos personales. Entré al giro del hielo trabajando en él antes de la universidad. A mis 20 años, por decisión del dueño se termina la relación laboral y me enfoco en ejercer mi carrera, trabajando en la industria trasnacional y en metal-mecánica petrolera. Empiezo a laborar desde una posición más arriba. Tiempo después, mi ex patrón me ofrece en venta la fábrica de hielo, que estuvo sin uso durante tres años. Mi visión de tener un negocio se había borrado, pues estaba enfocado en trabajar para la industria.

Acepté adquirirla, pero no tenía dinero, por lo que pedí un préstamo y la compré a crédito. Me despertó esa chispa de poder ser empresario. La fábrica no tenía camionetas, tenía 60 metros cuadrados, con máquinas antiguas, que eran de 1990, sin mantenimiento. Las llamé Frankenstein. Hago el contrato de compra-venta y le conté a un tío político mi sueño. Él había sido liquidado por recorte de personal en una empresa de galletas, tenía experiencia en el tema de reparto y venta al menudeo. Me dijo: “Sí, Kris, creo en ti, creo en el proyecto. Estoy desempleado, vamos a darle”.

Conseguí financiamiento para comprar mi primera camioneta, y empezamos con mi coche y en micro, para hacer levantamientos de clientes. Más que comprar una fábrica, siempre he dicho que compré la llave para un sueño que nació cuando tenía 17 años y embolsaba o repartía hielo solito.

—¿Cómo lograste dar vida a una empresa tirada al olvido?

—Cuando mi tío político y yo nos metimos al negocio, íbamos a Libres, a Oriental, a Perote, a buscar a sus clientes y nos dimos cuenta que el negocio estaba más que quebrado; ahí es donde digo que compré un Frankenstein. Porque era arrancar maquinaria obsoleta, sin mantenimiento durante una década, sin camioneta, área de reparto, sin equipo, sin gente, sin puntos de venta. Era a mis capacidades ir armando, armando, hasta que reviviera ese Frankenstein; y a prueba y error, irlo puliendo.

Cuando iniciamos con la primera producción, lo máximo que alcanzamos era media tonelada diaria. Para nosotros era un logro llegar a ese nivel de producción. El inicio de Fresh ICE Company fue en el 2021.

—¿A quién va dirigido tu producto?

—Actualmente nuestro producto se consume en vinaterías, restaurantes, clubs, centros nocturnos, tiendas de conveniencia, Oxxo y en ferias; fuimos proveedores de hielo de toda la feria de Puebla y en la feria de Tlaxcala lo mismo. Actualmente abastecemos en Puebla y Tlaxcala, y estamos negociando para abastecer Hidalgo por medio de Pachuca y pueblos mágicos.

—¿Cuál sería el diferenciador de tu marca?

—Nos caracteriza nuestro servicio personalizado. Somos una marca muy ética. Lo que nos diferencia con la competencia es el servicio que damos, desde el cliente que consume dos piezas, hasta corporativos grandes o ferias de los estados que consumen hasta 10,000 o 15,000 unidades por semana. Además, cuando un cliente tiene un problema, la empresa responde con una solución en menos de 24 horas, garantizando que el producto se entregue exactamente como fue solicitado.

—¿Cuál es la misión de tu empresa?

—Que por medio de nuestro producto podamos más que satisfacer al cliente, satisfacer las necesidades de nuestro equipo de trabajo. Nuestro giro es un negocio invisible, lo cual dificulta posicionar la marca, lo cual estamos logrando; al cliente lo que le interesa es que haya producto. No es suficiente con el deber ser: precio, calidad y servicio. Nuestra misión en específico es ser un centro de trabajo, donde el equipo se sienta cómodo y seguro, con crecimiento e inclusión.

—¿Cuál es la mayor enseñanza que aprendiste de ser empresario?

—La fe en uno mismo, la fe en Dios, la fe en tu proyecto. Al hacerlo, cualquier proyecto que tengas lo puedes hacer rentable. Estoy 100% seguro que un emprendedor para convertirse en empresario merece y necesita resiliencia, pero no puedes ser resiliente si no tienes fe en ti mismo o en tu proyecto. Es importante tener fe y sumarle disciplina, visión, humildad y resiliencia.

—¿Cómo ha crecido Fresh Ice Company?

—Recuerdo mucho que iniciamos con media tonelada. Hoy en día, gracias a Dios, estamos en una capacidad de producción de casi 26 toneladas diarias. Somos casi 17 personas en el equipo de trabajo.

—¿Cuáles son los retos de ser empresario hoy en día?

—El mayor reto de ser empresario hoy en día es la humildad. Muchos pierden el piso al subirse a un ladrillo. Ser humilde se refiere a saber escuchar, reconocer que no se puede solo y aceptar guía. He conocido empresarios que son humildes y han crecido bastante, y empresarios que por su falta de humildad han caído.

La preparación va de la mano con la humildad. Si un empresario no conoce bien su sector, su crecimiento será superficial y fugaz, como la espuma de un refresco.

—¿Qué consejo les darías a quienes sueñan con emprender?

—Mi consejo para quienes quieren emprender es tener disciplina, actitud y enfoque. La actitud marca la diferencia entre hacerlo y no hacerlo, y debe ir acompañada de humildad. Ponerse objetivos a corto plazo para llegar a la meta. Jamás tires la toalla, porque tienes que hacer que valga la pena toda la lucha que has tenido. Hay gente que depende de ti, hay familias que dependen de su nómina, hay gente que cree en ti, y más que creer en ti, creen en tu proyecto. Hay una frase que me encanta: “Mientras tengas el 1% de intención, vas a encontrar 99% de mecanismos para lograr tu objetivo”.

Cuando un emprendedor empieza a ganar bastante dinero, y empieza a gastarlo en gratificaciones económicas, te desenfocas; por eso muchos empresarios exitosos a nivel internacional aconsejan: “No te desenfoques, la gratitud económica viene después”.

Además, entre empresarios nos tenemos que apoyar, siempre ha sido necesario. No ponernos el pie, sino tener ética, y esa conciencia de saber en qué más podemos ayudar a otras personas, a nivel empresarial. Hay competencia desleal y competencia leal; debemos tener esa capacidad de ser compañeros, aunque seamos competencia.

—¿Cómo pueden contactarte?

—En nuestra página de Instagram como Fresh_ice y en las tiendas de conveniencia y Oxxo del estado de Tlaxcala y Puebla; asimismo, en el número telefónico 241 142 0292.

Marisol Fernández Muñoz
Lucero Ivonne Peña Jiménez
Fotografía: Lidia Patricia Corona Montiel

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