María Yenny Morales Díaz – Soy una mujer de trabajo, no conozco límites y me gusta cumplir mis metas.

Yenny Morales Díaz – Presidenta de la comunidad de Xalcaltzinco

Nombre: María Yenny Morales Díaz

Profesión: Licenciatura en Arquitectura

Cargo: presidenta de comunidad de Xalcaltzinco, municipio de Tepeyanco

Estado civil: separada

Edad: 50 años

Hijos: dos

Sin estar dentro de un contexto político, decidió participar con el propósito de encabezar la administración de la comunidad de Xalcaltzinco, ubicada en el sur del estado, que cuenta con más de dos mil habitantes. Con un amplio margen ganó la contienda bajo las siglas de Nueva Alianza, sin saber que eso le llevaría a vivir todo tipo de violencias, desde las psicológicas, hasta políticas, financieras y de género, pues a la fecha sigue esperando que su localidad reciba el recurso que por derecho le corresponde.

—¿Cómo se siente ahora como presidenta de comunidad?

—Preocupada, porque la situación en la que estoy no era la que yo esperaba.  Yo vine con toda la intención de realizar un buen trabajo para mi comunidad y a la fecha yo sigo defendiendo.

—¿Cuál es su principal preocupación?

 —La falta de recursos y la discriminación en la que mi comunidad ha estado envuelta desde el inicio de mi administración.

—¿Qué extraña de su niñez?

—De mi niñez, pues lo mejor, la protección de mi papá, la tranquilidad de mi familia, principalmente considero que llevé una niñez muy sana y muy bonita con mi familia.

—¿Ha sido difícil ser mujer?

—Sí, un poco sí, por el perfil profesional que tengo, siempre me he visto involucrada en medios un poco hostiles. La carrera de arquitectura no era un medio propiamente de mujeres; actualmente ya hay más arquitectas, pero anteriormente éramos menos, siempre ha predominado el género masculino.

—¿En el caso de ser presidenta de comunidad ha sido difícil ser mujer?

 —Sí, porque quiera y no hay costumbres donde todavía es difícil pensar que una mujer pueda tomar las riendas de una comunidad; el tomar decisiones, eso es lo que a veces la gente todavía no acepta, que nosotras como mujeres podamos tomar una decisión.

—¿Cómo la ha acompañado la violencia en su vida?

—Bueno, al inicio de la administración sufrí violencia psicológica, porque tiraron muchos panfletos aquí en la comunidad, en los que hacían menciones en contra de mi persona, no solamente de mi trabajo, sino también de mi físico por mi peso; se burlaban, me pusieron apodos, críticas muy fuertes en cuestión de mi complexión física. Al inicio de la administración mi intención fue arreglar el panteón, limpiarlo, porque ya habían pasado cinco años sin darle mantenimiento. Realicé la limpieza del cementerio y  en el panfleto decían que estaba preparando mi lugar para próximamente yo llegar. De momento no pensé que fuera violencia, incluso en ese panfleto defienden a una persona de aquí de la comunidad, a un varón, a él lo defienden, pero a mí me atacan como mujer en todos los sentidos.

Igual otros medios periodísticos me atacaron y difamaron. Desde el inicio de la administración he sufrido mucho ataque y al interior del cabildo, con el presidente municipal   Gaudencio Morales Morales, quien falleció, en algunos cabildos él me gritó y me intimidó,  que por eso aquí en el pueblo nadie me quería, así que sufrí violencia psicológica y también la financiera; si no te sometes, no tienes tu recurso completo. Mi comunidad ha estado recibiendo casi el 50% de lo que realmente le corresponde por ley.

—¿En algún momento pensó retirarse por toda esta violencia que ha recibido?

—No, nunca. No ha sido costumbre retirarme o tirar la toalla, al contrario,  tenemos que terminar. Esa es una enseñanza que mis padres me han enseñado: por muy difícil que se vea la situación, una solución tiene que haber.

—¿Cómo mujer cuál considera que ha sido el mayor reto en su vida?

 —Hasta ahorita, pues sacar adelante a mi comunidad con el recurso que tengo.

—¿Ahora quiénes son sus aliados o aliadas en este proceso de ser mujer, mamá y  funcionaria?

—En primer lugar, mi familia, mi mamá, porque mi papá ya falleció, pero mi mamá es una mujer que siempre me ha impulsado a ser diferente, aparte de mis hermanas, mis hijos que son mi motor, lo que me impulsa a seguir adelante y a darles un buen ejemplo. Y los ciudadanos que confiaron en mí; porque fui la única candidata que no puso lonas con mi rostro o con mi nombre, porque considero que la población me conoce y quise hacer una campaña diferente, que si ganaba, que fuera por convicción, no por conveniencia. Afortunadamente, la confianza de la población se demostró. Gané casi por el 50% de votos al que quedó en segundo lugar.

—¿Ahora cree que las cosas han cambiado para las mujeres?

 —Síi, sí ya han cambiado, porque actualmente con la preparación que tenemos, con el estudio que tenemos, ya no estamos como para decir:  “Bueno, acepto lo que me digan con obediencia”. ” porque tenemos que estudiar y eso hace la diferencia.

—¿Desde su entorno como presidenta de comunidad, qué hacer para que las mujeres puedan tener mayor igualdad?

—Seguirnos preparando, seguir estudiando. Yo tuve la fortuna de tener una carrera a nivel profesional, pero ahorita, por ejemplo, acá en la presidencia de comunidad estamos dando apoyo con algunos cursos de cocina, de carpintería, primeros auxilios y esto hace que las mujeres se preparen desde su trinchera.

—¿Se arrepiente de alguna decisión?

—No, no, no, de ninguna decisión; lo que yo decida, vaya bien o vaya mal, tenemos que seguir en esa línea y no me arrepiento de ninguna decisión.

—¿Cree que lo que usted ha vivido como presidenta de comunidad limita a que las mujeres puedan participar en la política?

—No, al contrario, considero que esto debe ser un ejemplo de que nosotras como mujeres podemos hacer la diferencia, que nos cuesta un poquito más, pero se puede lograr.

—¿Cuál considera usted que sería la mayor virtud de nosotras las mujeres?

—La mayor virtud. pues el poder dar vida, el ser un ejemplo para una familia, para una población.

—¿Un defecto?

 —Que a veces pensamos más con el corazón.

—¿Cuál es  su palabra favorita?

 —Triunfo, éxito.

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