José Alfredo Tamayo Escobar Director del despacho jurídico contable Escobar Sánchez

—¿Cuáles son tus estudios?

—Soy licenciado en Derecho por la Universidad de las Américas-Puebla, con especialidad Tributaria.

—¿Por qué estudiaste la licenciatura en Derecho?

—Yo creo que la primera parte es por cómo funciona; es un sistema lógico, y eso es en lo personal las cosas que me atraen, las cosas que guardan una cierta relación lógica.

“La segunda es porque sí tengo un llamado especial por la justicia. Me molestan mucho las situaciones injustas, que se abuse de las personas que no pueden defenderse. El hecho de que, durante mi carrera, y antes de estudiar la licenciatura, fui testigo de muchas injusticias.

“Vivir día a día esa impotencia que seguramente muchos comparten, de no poderse defender, de no poder hacer nada frente a quien te agrede, eso fue lo que me inspiró a estudiar la licenciatura en Derecho. Al principio llegué atraído por esta lógica, por este disfrute racional de cómo funcionan las leyes, de cómo operan las leyes, pero lo que te atrapa emocionalmente, a final de cuentas, es poder ayudar a otros a defenderse y poner límites a los que son arbitrarios y a los que son injustos”.

—¿Hay alguien en tu familia dedicado a esta profesión?

—Nadie. En mi familia cercana no. Hay contadores, empresarios, administradores, ingenieros, pero nada más. De mi familia, solamente yo.

—¿Qué te gusta de tu profesión?

—Lo que más disfruto es el reto intelectual de estudiar a fondo cada asunto, dedicar tiempo de calidad al análisis y encontrar soluciones innovadoras que no son evidentes a primera vista. Me apasiona diseñar estrategias y aprovechar esos pesos y contrapesos que hacen funcionar el sistema legal, para detener injusticias y defender a quienes no pueden hacerlo por sí mismos. Esa combinación de análisis racional y compromiso emocional es la fuerza que te impulsa a seguir adelante.

—Tu profesión viene a sumar una parte importante del despacho jurídico contable Escobar Sánchez, es decir, antes de que estuvieras con la licenciatura, ¿ya había este servicio legal o se incorporó una vez que terminas la carrera?

—No, a partir de que terminé la carrera ha sido un proceso de ir trabajando y de ir creciendo, de irse ganando un lugar, porque tener la confianza de las personas es algo que te ganas. Eso es algo en lo que hemos insistido mucho. Nuestra razón de ser es dar soluciones creativas a problemas complejos, pero la parte de tener la confianza de alguien para que te confíe esos problemas complejos y que puedas proponerle una solución que es mucho más competitiva que las demás, esa es la parte que uno se va ganando con el tiempo.

“Ahora soy director en la firma, pero ha sido un proceso incluso de ir adquiriendo poco a poco las participaciones de otros socios y de apostarle y de creer, en primera por el talento que tenemos aquí en Tlaxcala, que contadores y abogados de gran talento tenemos, y eso es lo que hace posible construir esta firma, pero también la parte en la que nosotros podemos dar resultados grandes, no solamente en Tlaxcala, sino fuera del estado. Eso es lo que nos ha ayudado a construir una firma consolidada a nivel legal y contable. Escobar Sánchez inicia como una firma exclusivamente de servicios contables, en auditoría también y en materia fiscal; nosotros incluimos la parte legal, que es donde nos hemos especializado en los últimos años”.

—¿Cuántos años tiene la firma Escobar con la parte legal?

—Escobar Sánchez está por cumplir 40 años el próximo año; la parte legal aproximadamente desde 2011 a la fecha. Estamos cerca de cumplir 15 años.

—¿Qué servicios ofrece la firma Escobar en la parte legal?

—En la parte legal, en Escobar Sánchez nos especializamos principalmente en el área de litigio, donde nos encargamos de resolver controversias que afectan a las empresas. Nuestro portafolio abarca diversas áreas de práctica, con énfasis en asuntos federales, laborales, mercantiles y administrativos los cuales con la reciente incorporación del Sistema Nacional Anticorrupción y sus reglas especificadas para las empresas, hemos reforzado nuestro compromiso con esta área, sin descuidar otras ramas de derecho, a las que hemos dedicado especial atención en los últimos años.

—¿Qué tan importante consideras la palabra hoy en día?

—La palabra representa el compromiso que asumimos, incluso cuando se expresa de forma verbal, y debe ser cumplida. En la sociedad se percibe una tendencia hacia la posverdad en la que prevalece el sentir sobre los hechos objetivos, afectando a todos. Sin embargo, aún existe una reserva moral en quienes creen en cumplir lo prometido, considero que la palabra es el reflejo de la responsabilidad que cada uno puede ofrecer a los demás.

—¿Qué te ha enseñado tu experiencia en la abogacía?

—Bueno, lo primero que he aprendido ha sido la importancia de construir alianzas basadas en la lealtad. En mis años ejerciendo a la carrera de Derecho, que constatado que, uno de los grandes desafíos que enfrenta la abogacía es la percepción, a veces errónea, de que predomina la corrupción y que no siempre se resuelven los asuntos a favor de quienes tienen la razón.

Lo que verdaderamente nos ha enseñado es a forjar una reputación solida fundamentada en resultados y en la lealtad que brindamos a nuestros clientes. Al resolver sus problemas y trasfondos en ventajas competitivas, hemos aprendido a mantenernos enfocados en ganar, en respaldar a nuestros clientes y, además, en trabajar en equipo.

Creo que esta lección es crucial: valoramos y sumamos el talento de cada persona, y entendemos la necesidad de estar abiertos a diseñar una estructura organizacional que permita a los colaboradores crecer y desarrollarse. Esa es, en definitiva, la clave para construir una práctica legal sólida y confiable.

—¿Cómo contrarrestar esta imagen que comentas sobre los abogados?

—Todos tenemos la responsabilidad de actuar de manera ética, que eso es lo primero. Muchas veces creo que todos somos corresponsables del lado de los abogados, porque muchas veces algunos colegas han tratado de ocultar sus malos resultados detrás de historias de corrupción o de falta de apego a la ley que nunca existieron, y tratan de esconder su desconocimiento de la ley detrás de esa narrativa que se ha construido.

“Y del lado de los servidores públicos sí es cierto, hay casos notorios y hemos enfrentado también casos en los que inexplicablemente se ha dado una resolución contraria a derecho. Pero el ser capaz de accionar los mecanismos de control y de sanción que la ley prevé para esos casos es lo que hace la diferencia. Creo que todos tenemos la responsabilidad, en primer lugar, de ser cada vez más honestos, que somos una sociedad que ha transitado de una narrativa que permite esconder esos defectos y que ahora está buscando una forma de construir, a partir de la reforma judicial, una nueva manera de relacionarnos con el Poder Judicial en particular, una nueva manera mucho más participativa y en la que seamos corresponsables de la calidad de jueces y magistrados, de juzgadoras y juzgadores que tendremos en los próximos años”.

—¿Cuál consideras que es el principal reto de la abogacía en el país?

—Yo creo que construir confianza. Definitivamente esa es la parte que no hemos sabido construir. He conocido a juzgadoras y juzgadores ejemplares que han sido capaces de construir un ambiente positivo, recto, honesto y ejemplar en toda la extensión de la palabra en sus juzgados. Pero hemos fallado como sociedad en comunicar eso a todos los ciudadanos, en acercarnos, en no ser tan distantes, que si bien es cierto la justicia requiere una cierta distancia de los conflictos para poder ser imparcial, lo cierto es que una vez que un asunto se ha resuelto, hemos fallado en comunicar por qué se ha tomado una decisión y cómo se llegó a ella.

Ese es uno de los principales retos. Las sentencias hoy en día, todos los asuntos no tienen que satisfacer solamente a las partes. La sociedad entera está interesada en la resolución de los conflictos porque es una medida del nivel de justicia, qué tan justa es la sociedad en la que vivimos. Eso es lo que nos falta por construir.

—¿Algo más que te interese agregar que vaya dirigido a la empresa o que quieras compartir?

—Yo creo que en general que estamos con la oportunidad de construir cada vez, cada día. Tenemos este reto todas las empresas de enfrentarnos a las reformas que tiene nuestro país. Hay que aceptar que nuestro país vive una transición, vive un momento de cambio profundo y tenemos que adaptarnos a esta nueva realidad y tenemos que ser protagonistas y ser capaces de construir desde la ciudadanía una alternativa de país diferente, que pueda ser congruente con estos cambios, con estas reformas, pero que lleve hacia el Poder Judicial y hacia todas las áreas del gobierno en general esto que estamos buscando construir, que es una sociedad más abierta, más transparente, con mejores oportunidades para todos y donde todos también tengamos un perfil mucho más honesto y más ético.

“Somos una empresa que da soluciones creativas a problemas complejos”

Marisol Fernández Muñoz
Yassir Zárate Méndez
Fotografía: Lidia Patricia Corona Montiel

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