Eber Medina – Siempre estar felices, siempre ve la vida con buenos ojos

Eber Medina – Siempre estar felices, siempre ve la vida con buenos ojos

Publicado Agosto 2017 Edición 117

Mi nombre es Eber Medina Flores.
Tengo 30 años.
Estudié Ciencias de la Comunicación y una maestría en Desarrollo educativo.
Soy maestro en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 162 CBTA de Nanacamilpa.
Primer lugar a nivel nacional en el concurso de oposición para obtener una plaza docente.

¿Qué soñabas de niño?

–Los sueños de los ni­ños son diversos, ge­neralmente uno sueña con volar, con hacer algo fantástico. Realmente no visualiza o materia­liza un sueño tan real en un futuro próximo, pero me gustaba mucho lo que hacían mis papás. Entonces dije algún me gustaría quizás tener la experiencia de dar clases, de ser un maestro, mis papás son maestros.

–¿Qué es ser joven?

–Es un reto y es un gusto inmenso. Muchas veces uno menosprecia el trabajo de un joven o menosprecia la labor que tenemos nosotros los jó­venes. A veces uno se presenta con todas las ganas y con todo el ímpetu ante una experiencia laboral.

–¿Qué quieres ser de grande?

–Quiero seguir formando muchas mentes de jóvenes por lo que me res­ta de la vida; quiero marcar una pauta en la educación. Quizá ahora ya es un avance, un paso que se dio, pero ser un motor generador de ese cambio.

–¿Qué herramientas has tenido para llegar a dónde estás en este momento?

–Principalmente el apoyo de mis pa­dres, sin ellos no estaría aquí, aparte mucha asesoría por parte de algu­nos docentes, compañeros de trabajo que me abrieron las puertas.

–¿Recuerdas tu primer error como profesor?

–El confiarse. Ser muy confiando cuando uno es docente genera una planeación durante las clases. Era una de mis primeras experiencias frente a grupo que mi planeación se ajustaba tal cual al tiempo que tenía que ser, pero ya en la práctica cotidia­na uno se da cuenta que los tiempos no son los mismos, no son los que uno planea, entonces sí fue un error que tuve, porque el contenido que tenía se me terminó con los muchachos por­que ellos respondieron muy bien.

–¿Quién ha sido pieza importante

para ser lo que tú eres?

–Mis papás. Ellos siempre han sido un ejemplo para mí; son mi motor de trabajo diario y un ejemplo es que siempre he querido demostrarles que puedo lograr lo que me proponga apoyándome de ellos.

–¿Cómo motivar a los jóvenes

para alcanzar sus metas?

–Lo importante es la empatía. Hay que saber tratar a las personas, so­bre todo los jóvenes.

–¿Qué factores impiden que

los jóvenes emprendan?

–Son muchos los factores, pero prin­cipalmente a veces la misma socie­dad los va limitando, a lo mejor uno por ser joven lo tachan de ser inma­duro, que no es responsable, de que es indisciplinado, que no tiene auto­control, cuando realmente a veces esas características que lo mejor de­notando vaguedad en los estudian­tes pueden ser áreas de oportunidad.

–Se habla mucho de los millennials,

¿Cuál es tu versión?

–Bueno que también ya me inclu­yeron a mí. Siento que son genera­ciones que a lo mejor se van desa­rrollando de manera más rápida en cuestión tecnológica, entonces son menos arraigados a una cuestión de trabajo o de familia o una estabilidad emocional.

Marisol Fernández Muñoz
Foto: Archivo Revista Momento

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