Arturo Pueblita Fernández Presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México.

—¿Cuál es el poder de la palabra?

—Depende del lugar de donde salga. En muchas ocasiones, cuando la palabra proviene del corazón, cuando proviene del cerebro, puede ser verdaderamente poderosa. Cuando se habla con la verdad, cuando se habla desde las convicciones, puede ser un arma muy importante para convencer, para mover y para lograr que el mundo se mueva. Pero también en muchas ocasiones la palabra puede ser utilizada para el engaño, para falsear, para amedrentar, para convencer sobre cuestiones que pueden ser incluso contrarias al beneficio y a los intereses de la gente que lo está escuchando.

“La palabra puede ser muy importante y puede ser muy fuerte. Depende de hacia dónde se pretenda llevarla, sea hacia el bien o hacia el mal, pero puede tener siempre una gran fortaleza”.

—¿Para qué sirve la oratoria?

—La oratoria es el desarrollo de una técnica que permite acentuar y lograr un mayor alcance en el sentimiento de convicción. Se trata de captar la atención de los interlocutores, de aquellos escuchas que tienen que ser los receptores de las ideas que se están transmitiendo a través de la palabra. Es un mecanismo a través del cual se puede ampliar y profundizar el alcance de las palabras.

—¿Por qué se tiene que recuperar la oratoria?

—Es una de las habilidades de las ciencias sociales y en términos generales del ser humano, que se les debe reconocer este valor de alcanzar a transmitir, a generar nuevos impactos. Hoy en día estamos viviendo en una era de digitalización, donde los estímulos visuales y auditivos se están cargando más en la satisfacción inmediata de respuestas, de comentarios, de temas muy directos. Y se ha perdido el arte de la oratoria, que sirve para transmitir también a grandes masas de viva voz y de frente, la importancia que tienen las ideas que se están sosteniendo con argumentos.

—¿Cuál considera que es la relación oratoria-abogacía?

—Es un tema muy importante. Los abogados trabajamos a través de las palabras, comúnmente la palabra escrita, pero también la palabra oral. La oralidad ocupa un lugar muy importante, y más ahora que se ha ido migrando en las diferentes ramas de la ciencia jurídica hacia la posibilidad de contar con juicios orales en materia civil, mercantil, familiar, incluso en materia tributaria y evidentemente en la materia penal.

“La oralidad tiene una manera de transmitir de forma inmediata y de poder enfatizar y acentuar de manera adecuada los alcances de las ideas que se están transmitiendo. Los abogados necesitamos saber transmitir a través de habilidades escritas y a través de habilidades orales las ideas que tenemos, con la finalidad de convencer a nuestro interlocutor”.

—¿Cuál palabra urge entender en estos momentos de nuestro país?

—Reconciliación. No podemos seguir pensando que vamos a poder avanzar como país si seguimos generando un discurso polarizante, incluso cuando hay llamados a la unidad, que el mismo llamado a la unidad es polarizante, porque lo que se está buscando con esos llamados de unidad es el sometimiento de todos los demás, cuando lo que necesitamos es encontrar mecanismos donde se respete la individualidad, donde se respeten las diferentes opiniones, donde se respeten las diferentes corrientes. “Los abogados necesitamos trasmitir a través de habilidades orales para convencer a nuestro interlocutor”

«Los abogados necesitamos trasmitir a través de habilidades orales para convencer a nuestro interlocutor»

Marisol Fernández Muñoz
Yassir Zárate Méndez
Fotografía: Lidia Patricia Corona Montiel

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